Demo

Venía preguntándome por mi falta de nervio en esta plataforma. Ne tombez pas sur l'amateur, me dijo una vez un antiguo lector. Quizá el miedo a la inanidad, o la pérdida de la motivación. La motivación por este sitio; porque en su día tuvo su trajín, su cascada de comentarios, sus debates. Uno quería escribir aquí, y ahora cedo, si eso, algunas sobras. Este blog, en sí mismo sobra; si me resisto a cerrarlo es por algún tipo de síndrome de Diógenes digital. Se podría llamar así: síndrome de Diógenes, y publicar basura, ya sin ningún tipo de exigencia, cada día.

Recuerdo la excitación allá por octubre de 2004, en mis primeros tanteos con el formato blog, y el no tener nada que decir, también por no haber desarrollado cierta grafomanía posterior, o por mi propia juventud, pero ansiar que llegara cualquier idea para volcarla. Uno quería saberse escritor, poco a poco y tener, poco a poco también, algunos lectores. Con esa motivación, escribí mucho, y me pregunto ahora si era una escritura pura, en cuanto que motivada por ese deseo de 1) hacerme escritor 2) tener lectores.

Con el tiempo, he ido logrando, en una medida menor pero suficiente por el momento, esos dos objetivos. Descubro entonces que quizá todo fuera una trampa, un ofrecer mis servicios gratuitos, el señuelo de la demo, para pasar luego a un formato Premium que tiene algo de abandono. Dándole la vuelta, lo lógico sería, en un momento dado, ofrecer ese servicio de pago. ¿Queréis leer? Suscribiros aquí. Por suerte, no todo es tan tramposo, tan calculado.

Vivian Maier

*Coda: ¿el noviazgo no sería un poco la demo del matrimonio?


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