Manchas

Aún no me ha salido ninguna de esas manchas que no son lunares ni pecas sino un recado de la muerte, de la vejez, un tipo con un banderín señalando que la Final Lap no está tan lejos. A mi amigo Porfiri, de 41 largos, le han brotado ya esos micropuntos en las manos que indican el principio del fin de la pureza cromática cutánea. A Holzer, de 42, le detecté una cana en su barba. Una oveja blanca en ese rebaño castaño y extrañamente juvenil. Será que por dentro aún es joven (si me hiciera caso con lo de los cuidados cejiles también lo sería aún más por fuera).

No tengo esas manchas de la edad, pero sí otras que viajan por dentro y que voy acumulando como cálculos renales que espero no quieran salir de golpe y por la uretra, jodiéndome vivo. Porque tienen algo de elemento extraño que no hay hígado que filtre y que ahí se quedan, en el espejo del alma, que tampoco miente.

Madurar será eso. Aceptar esas manchas y cargar con ellas.

Comentarios

  1. No tienes ni una pequeña, tipo peca en la cara? De verdad? Y canas?

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