Antes de Knausgard

Antes de que Knausgard se convirtiera en el Knausgard que todos conocemos, había otro Knausgard. Quizá más Knausgard que el Karl Ove Knausgard de las fotos en plan guaperas. Un tipo casi intelectual, académico, profundo, que escribía libros sobre la conexión entre lo humano y lo divino e interpretaba pasajes de la Biblia: Un tiempo para todo.

El éxito le planteó una crisis de identidad. Nunca se vio como un autor de best-seller. Pero de alguna manera lo persiguió. La idea de que el éxito sólo llega con lo procaz, con la basurilla: Trapiello nunca sería Knausgard. La idea de que ese éxito no llene, que el verdadero éxito sea el de Un tiempo para todo. Que el verdadero éxito hubiera sido quedarse en Un tiempo para todo.

Comentarios

  1. Tomo nota de ese título. Ánimo con la vida de opositor (me pareció entender en una de tus entradas) y en cualquier caso para cualquier tipo vida, que tiene sus frentes y sus retos

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