Soledad digital

Non, je ne suis jamais seul avec ma solitude, miente Georges Moustaki a la guitarra. Así como hay ciberfeminismo también hay cibersoledad. O cibercompañía, más bien, que es como la compañía pero sin ser igual. Durante años he vivido solo, pero quizá nunca estuve solo. Cuando notaba las apreturas de la solitude, entraba en las redes sociales y se pulverizaba esa sensación. Debí de estar muy solo, me impone el silogismo fácil. Pues no sé. Ahora que me he salido por un tiempo indefinido de la Red Social, no sé si me siento menos solo pero sí más liberado. Como si durante todo este tiempo me hubiera privado, eres imbécil, de esa compañía profunda que te ofrece la soledad. La idea no de volver a los 17, sino a los 25. Pero volveré. Me conozco. O no. A la Red Social. O a los 25.

GM

Comentarios

  1. Un amigo mío entre cervezas bromeó a otro de la cuadrilla :"cuando tengas que hacer otro traslado de casa llama a todos tus amigos de facebook...a ver qué pasa".
    Si no hubiera toda esa verborrea e incontinencia digital podría merecer la pena. Demasiada disgregación que apunta Josep María Esquirol en su ensayo "La resistencia íntima".
    Hay tantas cosas importantes y apasionantes en las que invertir nuestro limitado tiempo...

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    1. Esto me recuerda, Belén, que no te respondí un mail. Ese mail, jajaj, que llega en pleno momento de saturación comunicacional, poca productividad y un poco de mala baba en general... Espero tu absolución... mmmm ; )

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    2. Ego te absolvo
      Jajaja, me quedé sin saber cómo veías eso de que el Karl Ove de entrada hacía un desnudo integral en Un hombre enamorado, pero omitía descaradamente ciertas parcelas, ya que vi en un email que lo ibas a trabajar en uno de tus talleres de escritura autobiográfica

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    3. Pues no sé, porque dejé a KON cuando vi que le sobraban cien páginas por cada 150...

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