Melalcoholía

La memoria es un refugio, quizá esa zona de confort de la que hablan. Quizá lo sea porque está quieta; es ese armario del fondo de la casa con su olor a alcornoque seco que abrimos a placer. También es todo lo contrario, un saco de arpillera con huesos que hacen cloc-cloc pero también ay-ay porque ese ser descompuesto anda aún medio vivo. Molidito pero contento. Cloc. Ay.

El vino, redundante, ya ni sabe a vino (demasiado en este verano) y la melalcoholía ni siquiera es alcohólica, ni siquiera es negra como el melanoma. No habrá resaca mañana pero sí una algesia, o así, que no se cura con paracetamoles ni con parejos bálsamos 'del feo Blas': the doctors working day and night, but they never ever find the cure of love.

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