Duelo inmobiliario

Me hablaron de una pareja, tres hijos, que han optado por el divorcio. Pero él debe permanecer aún en el hogar conyugal, obligaciones, como padre, marido, exmarido, domicilio familiar. Se establece entonces un preduelo moroso, doloroso, que me recuerda, muy en diferente grado, a este duelito mío por la casa que abandonaré en cuestión de días. Casi cinco años en estos metros cuadrados y tanta felicidad vivida que pierde su escenario, volviéndose un poco más líquida.

Vivian Maier

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