24.12.15

Mensaje navideño

De igual modo —y quizá fuera esto lo más determinante—, fue allí donde supe ver que en aquel movimiento mediante el cual me había agachado para arrodillarme consistiría toda mi vida. Que en eso, en un abajamiento constante, había consistido la de Jesús. Que mi lugar, como el Suyo, era el último; y que sólo si descendía hasta él encontraría eso que en el Evangelio se conoce por bienaventuranza y que los hombres, sin saber a qué se refieren, llaman felicidad. 


El olvido de sí, Pablo D'Ors, Pre-Textos (2013) 

No hay comentarios :

Publicar un comentario en la entrada

Instagram

Archivo del blog

Google+

Sígueme en FB

Sigue mis entradas por email

Naugrafianos

Colabora con este blog

HABANA 2009

HABANA 2009
YA A LA VENTA

Secciones

el origen de todo esto, disponible aquí.

HAZTE ESCRITOR

Lista de blogs