Nota

Abro Los papeles del ilusionista, el primer libro de Miguel Sánchez-Ostiz, y encuentro entre sus páginas una nota: 

Eduardo

Gracias por estar.

Gracias por el coche y gracias por Leonard Cohen.

Un beso y te quiero

Y una firma ilegible, con una caligrafía extraña, que me hace pensar en haber vivido otras vidas dentro de la propia mía, lo cual habla sin duda de una existencia rica en la que uno se puede dedicar a pasear por los recuerdos, olvidados o no.

Comentarios

Entradas populares