23O

Lee Child es un tipo duro de la novela negra, aunque conserva sus buenos modelos británicos, pese a vivir desde 1998 en Estados Unidos. No lo conocía hasta días antes de entrevistarlo, en la azotea de un hotel madrileño situado en la Gran Vía. Ha vendido más 60 millones de novelas desde que se convirtió en escritor, con 40 años. El dinero le estimuló al principio; ahora que es millonario le da un poco más igual. Sin embargo, sigue escribiendo esas novelas 'page turner' que ahora se convierten en películas protagonizadas por un Tom Cruise que, aunque no acaba de reconocerlo, no le convence. Es demasiado bajito. ¿Por qué no se lo propusieron a Nicholas Cage? 

Pensé en que el éxito no siempre tenía que ir acompañado de una prostitución de tipo comercial, salir en la tele y cosas así. Hacer lo que mejor sabes hacer y lograr el éxito, nada más. 

Hablamos de los francotiradores. Son los únicos soldados que trabajan realmente solos. Escrutan a su objetivo durante largo tiempo, horas, días, semanas, a veces. Se van familiarizando con él, con sus hábitos, sus andares, hasta que un día se lo cargan de un seco y certero tiro. No pasa así con los soldados de las trincheras, que disparan su metralla a tontas y a locas. Por eso nadie mató a nadie en la guerra civil española. Por eso hay tan pocos testimonios de arrepentimiento por el homicidio fratricida. Se disparaba a la bullé, que decía el locutor deportivo. 

Tenía algo de francotirador solitario, Lee Child. Algo de errante, en su condición de ex, en su caso, exguionista de la BBC hasta que le dieron boleto. Decidió que esa humillación no quedaría impune, y escribió 19 novelas en 19 años. Alcanzó el éxito. Fuma porros desde hace 44 años, cinco días por semana. Desprecia la actividad física. Donde pone el ojo, pone la bala. Sus respuestas también fueron certeras, en los apenas 12 minutos que duró la entrevista. Creo que aprendí algo, desde esa azotea en la que más de un francotirador sería feliz. 

Comentarios

Entradas populares