6S

Leyendo 'L'Adversaire', de Emmanuel Carrère. En francés. Me cuesta algo más, es como leer con piedras en el bolsillos, pero ese peso me hace disfrutar más de la lectura, me fija a las palabras y al relato. Aunque también me despisto, cómo no, un segundo, para analizar la palabra assassin. Me acuerdo de un post colgado aquí llamado De lo feo en el mundo, en el que se asociaba la fealdad a ese objeto creado únicamente para su función. Las dos eses de assassin, tan inútiles, me parecieron claves para entender por qué Francia es un país refinado y España es el reino de lo tosco, más allá de las espumas de Ferran Adrià que son, eso, espumas. Esas dos eses me parecieron claves para entender, digo, como nuestro mero lenguaje, privado de cualquier matiz fonético, de acento incluso, limitado a la función comunicadora, nos ha forjado un cerebro en el que todo lo que no es útil, sobra, lo cual explicaría muchas actitudes, muchos barrios, muchos menús del día, mucha corrupción, incluso.

Comentarios

  1. Hola Eduardo!
    Leo tu blog desde hace algún tiempo y te asocio con familiares y amigos en Francia. No tengo derecho a saberlo, pero reconozco mi curiosidad: por qué no te has planteado instalarte en París? Al margen, por supuesto, de lo difícil q es siempre encontrar un trabajo.
    Manu

    ResponderEliminar
  2. Hola Manu,

    Pues mira, no te negará que a veces lo pienso, y con la lectura de este libro lo pensé, precisamente. Pero París es una ciudad-monstruo, carísima, con gente de mal humor y tiempo 'pénible' y Madrid, a pesar de la tosquedad y los bares manolos, me sigue pareciendo quizá el lugar menos malo para establecerse. Aparte de que me gusta comunicarme en mi lengua materna, aunque hable el francés más o menos bien. Doy mucha importancia al lenguaje materno, los juegos de palabras con él, la libertad que nos brinda su dominio.

    Gracias por el interés, un saludo

    ResponderEliminar
  3. Interesante respuesta! Me gusta mucho leerte.
    Gracias a ti,
    Manu

    ResponderEliminar

Publicar un comentario