11S

A veces, cuando voy a pasar por un trance que no me apetece, una decisión difícil, el pinchazo en el médico, la espera de los resultados de un análisis, me retrotraigo a la infancia y recuerdo cómo de pequeños superábamos constantemente pruebas desagradables. Por eso, entre otras cosas, recordamos con agrado la infancia, porque fue la época en que nos sobrepusimos a los pequeños retos que nos iban surgiendo. El primer día de clase, la primera vez que hablamos en público, el primer dentista, la primera pelea, el primer choque victorioso con la autoridad, en forma de padres o profesores. Me pregunto si en mi madurez he ido creando una zona de confort que en realidad fuera antinatural y me alejara de esa felicidad que no esquiva el riesgo ni lo peligroso. Me pregunto también si a veces busco, buscamos, lo peligroso, el riesgo, el abandono temporal de la zona de confort para volver precisamente a esa infancia feliz o que recordamos como feliz. 

Comentarios

  1. No creo que la autosuperación en la madurez sea por un afán de volver a la infancia. Personalmente son una autodefensa para mantener algo de dignidad. Saludos. Ela.

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  2. Hola Ela, gracias por el comentario.

    No quería decir que en la madurez haya un afán de volver a la infancia en plan nostálgico, sino que a veces se busca el 'Crash' (ver película) y una vuelta a ese guerrero que es todo niño. Porque la infancia se tiende a ver como un tiempo plácido y pacífico pero también hay muchas guerras soterradas, el niño siempre está alerta y, de alguna manera, luchando.

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