Tomatera

como todo fruto salvaje
y el ser humano,
quieras o no,
lo es,
tenías toda la potencia de la naturaleza
soplando a tu favor

el pecado en el rabillo del ojo
la pizpireta sonrisa de tu juventud
tus disfraces de jipi
y tus discotecas ochenteras
el descaro de saberse deseada
por la efervescencia masculina

pero luego cambiaste

adiós a esa sensualidad neoyorquina en provincias
y al proyecto de musa que no fuiste ni serás
al candor de una espontaneidad que pronto desmembraste

me recuerdas ahora a un tomate
un tomate contemporáneo, actual
un tomate 2013
un fruto del campo diseñando en laboratorios
que, en aras de mostrar un aspecto complaciente,
ha renunciado a su alma, a su fuerza, a su sabor

solo espero que te pongas al menos roja,
si algún día lees esto


Comentarios

  1. Me gusta! Espero que la destinataria lo lea algún día!

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