Oficio

Tengo por aquí un libro, Oficio de lector, de JM Caballero Bonald. Recopilación de artículos sobre literatura escritos, realmente, con verdadero oficio. Que no es lo mismo que vocación; algo más humilde en el oficio, una cosa voluntarista de querer hacer las cosas bien, y aportar algo a los demás. Un servicio, en el sentido etimológico del término. 

Escuché el otro día en la tele a Joan Margarit, que es arquitecto de oficio y poeta de vocación. Jubilado de lo primero, sigue cultivando lo segundo. ¿Qué pasa cuando ya no practicas ni oficio ni vocación? Estás fuera del terreno, futbolista retirado de la vida, te queda recordar, viajar por las texturas de la memoria, que diría Tomás Fernandez Flores. Pienso en Philip Roth y su anunciado retiro. O en ese Miguel Delibes que un día colgó la pluma y se convirtió en una alargada sombra de sí mismo.

Ensalzaba Margarit el valor del oficio. "Un oficio te da identidad, te integra en la vida, en la sociedad, te convierte en alguien. El ebanista, el abogado, el profesor...". No sé si dijo que se estaban perdiendo y que esto era un drama o ya me lo invento. En cualquier caso, hizo una encendida defensa del oficio. Decía Bono, de U2, que Leonard Cohen era como un trabajador de la música; así como un carpintero hace mesas, Cohen hace canciones. Como si las fabricara con la dedicación de un relojero suizo. No sé si el arte tiene cabida en el mundo del oficio, por aquello de que va revestido de la vocación, aunque toda actividad artística tiene mucho de oficio pedestre y rutinario. Ser artista es ser humilde.

El oficio requiere exclusividad. Solo así se logra una experiencia y un magisterio. Es una carrera de fondo vital que nos puede librar de ciertas esquizofrenias de la identidad laboral. Hay algo sólido en la gente con oficio. Voy a dejar de descuidar el mío.



June 1962:
Lion tamer Pablo Noel at Hamburg Circus (Retronaut.com)

Comentarios

  1. Hola.
    Sí, en el cine, a los directores capaces de trabajar cualquier género les llamaban artesanos.
    También es un oficio, el literario, a fin de cuentas.
    Saludos y ánimos.

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  2. Gracias. Aunque en mi caso me referia más al periodístico. Oficio como algo que te pone en relacion con los demas, que te obliga a enfrentarte à ciertos retos y que supone un servicio al otro.

    Y si de todo eso sale un zumo literario ulterior, bienvenido sea.

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  3. Es así, como dices. Desde la época del colegio para acá estamos recibiendo los ecos de Larra, su trabajo es el ejemplo del periodista que consigue transformar la noticia efímera en literatura. Pero, te pregunto: ¿es verdad que los despachos periodísticos de ahora son oficinas grises donde se leen y adaptan las noticias de la agencia EFE?
    Si no tienes tiempo, no pasa nada.
    Gracias.

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  4. Me dan igual las oficinas, el caso es hacer el periodismo en que uno crea. He ahí el reto.

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  5. Creo que te entiendo.
    Te deseo suerte en tu empeño.

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