5 de abril, 1973

Vuelve a amanecer con un extraño ambiente navideño. Hasta las ventanas del metro estaban envueltas  de ese vaho que invita al recogimiento del final del otoño y los viajeros aún gastan largos y aburridos abrigos. Manhattan se congestiona más de lo habitual en estos días, pero es tal mi soledad que me gusta sentir el calor de la gente. Cuando viajo hasta Union Square, para las clases de la NYFA, cuando tomamos cervezas en McSorley's, siempre de dos en dos, y con las galletitas con queso, feliz mezcla. 

Ayer se produjo la primera llamada desde un teléfono sin cables. Fue con un Motorola, lo leí en el New York Times. Dicen que en el futuro todos tendremos un móvil y hablaremos a todas horas con ellos, nadie tendrá ya teléfonos estables en sus casas. También tendremos un ordenador personal, decía Philip Roth en su columna, aunque él asegura que no traicionaría a su máquina de escribir por nada del mundo. Quiero leer La gran novela americana.

Hoy es viernes y no pienso hacer nada. Me dijeron unas estudiantes mexicanas de ir a un nuevo bar del Lower East Side donde sirven "todas" las cervezas mexicanas. Puede ser una experiencia. Pero lo que más me apetece es pasar toda la noche escuchando el último disco de Dylan, llamado, precisamente, Dylan. Lo compré ayer en Tombstone Records y no está mal, aunque dudo de que ninguna de sus canciones se convierta en un hit duradero. Me gustaría verlo en concierto; Dylan es y va a ser una leyenda. No sé si tanto como Lennon, al que tuve la suerte de ver en el Madison hace un par de años, y que dicen que vive en el edificio Dakota. Si venzo la pereza, iré mañana a correr a Central Park, igual lo veo.

He encontrado esta foto de mis padres en el fondo de la cartera. Es de finales de verano, cuando fuimos, como si fuéramos turistas, a Liberty Island. Debería llamarles más.




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A Agus Alonso G.

Comentarios

  1. A ver . No creo que sea una cita literal de Auster . No voy a comprobarlo.
    ¿ Auster solapado con anotaciones propias del Naúgrafo surgidas de sus experiencisa en vísperas sabatinas ?
    Experiencias tamizadas por una melancolía otoñal que le ha alcanzado , rezagado y aterido por este coletazo invernal. Impresión subjetiva , I must admit.
    ¿ Cuenta para nota ?
    Hay alguna catalanada en el texto . No es habitual en el Naúgrafo , pero sí en algunos traductores . Pero al igual me equivoco ;o fue el carajillo de Aromas de Montserrat.

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  2. ¿Catalanada? Dígame dónde. Me interesa, como catalán frustrado que soy.

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  3. " Me dijeron unas estudiantes mexicanas de ir ..." Quizá fuera correcto : Me propusieron (... ) ir .
    En catalán literalmente se dice así : Em vàren dir d´anar . Me dijeron de ir .
    Igual me equivoco . probablemente.
    Otra cosa ¿ teléfono estable ?
    Stationary phone se traduciría por fijo sin más .
    aquí hablamos de un teléfono estable en oposición a ¿teléfonos maníaco depresivos ?, ¿ volátiles ? , ¿ dispuestos sobre un vagón de metro o el castillo de proa del ferry a staten Island un día tormentoso ?
    Dígame Naúgrafo , mendigo unas caritativas respuestas y generosasa aclaraciones.

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  4. Vaya, qué curioso. Será, ya digo, mi actitud catalonofílica.

    Lo del "teléfono estable" es complicado de explicar. Quise dar la imresión, pongamos, de que este texto, escrito por una especie de Paul Auster inexistente, lo tradujo una escritora pongamos que latinoamericana, con esas palabras un poco raras, como llamar 'disco rígido' al disco duro.

    Y quise jugar también con que ahora la palabra 'teléfono fijo' es muy habitual, pero que surgió como contraposición a la de 'teléfono móvil'.

    En fin, una paja mental como otra cualquiera, pero con su carga de intención. Gracias por reparar en ella.

    Tomaré unos calçots a su salud.

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  5. Grácil y pronta digestión tenga .
    Bon profit.

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  6. Tu entrada me ha dado nostalgia de una vida ajena.

    Un saludo,
    Sonia

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