El tío más preciso del barrio

Acudió, hasta los huevos de ese frío generador de dolores de cabeza, a la ferretería más próxima, en busca de algún aparatejo que mitigara los rigores del invierno. Porque hablaban de cambio climático, pero el frío seguía siendo igual que siempre, o peor; aún recuerda el invierno anterior, leyendo 'Diario de invierno', de Paul Auster, con la nariz fría, único apéndice fuera de las sábanas, como una bola de golf encontrada en el norte de Islandia.

Se encontró con un dependiente que trató de informarle sobre las bondades de tal o cual estufa. Estaban las eléctricas, las de aceite y las de gas. 

¿Cuál calienta más? 
Depende. 
Pero está claro que una de gas calienta más que una de aceite, ¿no?
Bueno, eso depende.
Hombre, será mejor que una de las eléctricas...
Pues no sé qué decirle, dependerá de la casa, del uso qué se le dé...
Me responde usted a la gallega...
Bueno, hombre, usted verá...
Entonces, mejor una de gas, ¿no? Seguro que calienta más...
Depende.

Y tenía razón. 


Comentarios

  1. Seguro que el dependiente escribía historias más que dudosas en sus ratos ociosos detrás del mostrador.

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