25.3.12

La felicidad relativa (el postaco, en plan decálogo)

Por dó empezar. Leo algo en Twitter: Felices los que nada esperan porque nunca serán defraudados.... Algo de eso hay. Siento una cierta presión, no sé si se ha recocido algo en mi interior sobre lo que quería escribir. No soy nadie para escribir sobre la felicidad, menos aún para dar un manual (corto) de instrucciones de uso. Para empezar, habría que dirimir primero la cuestión de la libertad del hombre (y la mujer) y de su autonomía frente a los distintos humores que afectan a su organismo, y también al estado de ánimo. Asumamos esa posibilidad, porque negándola nos cargamos también toda la gracia de la literatura, el arte, la historia, etc. Podemos ser responsables de nuestra felicidad, podemos trabajar en ella. Vamos a pensar que sí. Primera idea.

Segunda idea. La comentamos este sábado, en una visita que yo definiría de arrealista a la casa de don José Jiménez Lozano, premio Cervantes y campechano caballero dueño de algunas certezas (otras más matizables, o incluso contrariables). Salió en la conversación el nombre de Juan Cruz, su hiperactividad, su posición de dominio en la nave PRISA (y su habilidad para prodigarse también en el ente público, RTVE). "Al final, esa gente no duerme por las noches". Lo dijo trascendiendo la mera figura de JC. Se refería a ciertos personajes que podríamos llamar media victims, y que tienen la imperiosa necesidad de figurar en todos los patios mediáticos que existen, en todas las tribunas, balcones, jurandías, certámenes, simposios, congresos, columnas, faldones, miradores, sillas de tertuliano. Una existencia marcada por la incapacidad de estarse quieto, o trabajando en un proyecto más o menos estable, que avance sin prisa pero sin pausa. Recuerdo un díalogo entre el artista Aquerreta y una alumna suya. Le explicaba cómo pintar miles de teselas para confeccionar un gran mosaico, la tipa le contestó que aquello era una labor de chinos, a lo que Aquerreta contestó: "Los chinos son muy listos". Dejarse de gilipolleces, segunda idea, perseguir la sencillez. No renunciar a ciertas caricias del ego, de la vanidad, pero no vivir dominado por ella. 

Asumir, tercera idea, que la felicidad permanente no existe, pero sí la felicidad relativa. Felicidad en relación a una época dada, a una serie de circunstancias que, poniéndonos coelhianos, a veces conspiraN a nuestro favor. No pensar en grandes ingenierías vitales para conquistarlas: hay algo de buscar el viento a favor y remar en la dirección adecuada. Reconocer esa felicidad cuando se presenta, y entregarse a ella, como uno se entrega a una mujer que le resulta agradable, o a un libro que le atrapa, o a una canción que le gusta. Apresar esos estados de plenitud que se pueden presentar cualquier día, un martes por la noche, por ejemplo, y analizar entonces si estamos satisfechos con nuestro pasado y con nuestra proyección futura. Entramos entonces en la cuarta idea, la de vivir reconciliado, en paz, con la existencia que se lleva. Si hay algo que se puede cambiar, cambiarlo, y resignarse, aceptar, con buen temple, lo que no se puede cambiar. 

Nos plantamos en la quinta idea, que tiene que ver con la imposibilidad de vivir mil vidas, de dormir en siete camas, de habitar en doce ciudades. Aceptar las cosas tal como vienen, como aceptamos el paisaje que se abre ante nosotros desde el parabrisas del coche. Uno puede modificar la ruta, pero sabiendo que estamos inmersos  en una máquina, la vida, que nos conduce a gran velocidad y en la que los movimientos son limitados. Aceptar, también, sexta idea, que la vida es movimiento y que o aceptamos ese ritmo o nos daremos una y otra vez de hostias contra el firme. 

Séptima idea, que tiene que ver con ser lo que uno es, y con no querer ser lo que no se es. Asumir las incapacidades, aunque duelan, cuanto antes, y ponerse a trabajar lo antes posible en el desarrollo y perfección de ese yo único e irrepetible que somos. Aspirar a ser un buen tapicero si uno tiene todo para ser buen tapicero, y no liarse con vocaciones que uno no tiene. "Nada más dramático que vivir en la vocación equivocada", dijo alguien. 

Vamos con la octava y veo que este postaco podría convertirse en una especie de decálogo improvisado y de andar por casa sobre la felicidad relativa. Asumir la muerte, la vejez, la decrepitud que nos espera, para vivir siempre los estados anteriores como un regalo mejor a lo que está por venir. No deprimirse, sin embargo, ante  la idea de un futuro en el que seremos menos atléticos, esbeltos y tersos. Mirar a la muerte frente a frente hasta asumirla como asumimos que somos hombres, en el caso de los hombres, y mujeres en el caso de las mujeres. Vas a morir, así que deja de vivir de cara a la galería, o para agradar a tus padres, o para ganar dinero. Vive conforme a lo que tú eres y ya llegará el dinero, a nada que muevas un poco el culo.

Novena idea: haz lo que quieras, no lo que debas. Que nadie te diga, que nadie te imponga qué es lo que tienes que hacer, lo que debes hacer, lo que hay que hacer. Nadie lo sabe. Descubre tú mismo qué es lo que tienes que hacer, lo que debes hacer y lo que puedes hacer. 

Y llegamos a la décima idea que nos obliga a concluir, aunque quizá habría otras más. Si no han llegado, quizá es que no merecían la pena. Trabaja con ilusión y fe en lo que hagas, o si no, no lo hagas. Ten un proyecto nuclear que vaya dando sentido a todos tus esfuerzos, y cultívalo con paciencia jobiana, raro será que no recojas algún fruto. Avanzar lento en esa dirección, paladeando cada pequeño hito conseguido. Ese proyecto puede ser simplemente la domesticación de la felicidad relativa, conquista que, sumada y analizada desde la perspectiva de nuestro lecho de muerte, puede que se cobre el calificativo de felicidad absoluta. Con sus luces y sus sombras, sus blancos y sus negros, como toda felicidad absoluta ha de ser. 

2 comentarios :

  1. Oye, pues te ha quedado bastante decente, y positivo. Incluso cercano y realizable sin mayores esfuerzos eso de ser feliz.

    ResponderEliminar
  2. Genial Nau!!!

    Fíjate que lo he leído entero....

    Y eso dice mucho a tu favor

    Un abracico
    Gorka

    ResponderEliminar

Instagram

Archivo del blog

Google+

Sígueme en FB

Sigue mis entradas por email

Naugrafianos

Colabora con este blog

HABANA 2009

HABANA 2009
YA A LA VENTA

Secciones

el origen de todo esto, disponible aquí.

HAZTE ESCRITOR

Lista de blogs