16.2.12

Mis problemas con Redacciona (o el abaratamiento del Periodismo, 1/2)

Estoy pensando en cerrar el blog, o en mantenerlo con cuentagotas. Más dedicado a ciertos destellos vitales, a colgar fotos, detalles de un cuadro, de una exposición, que al volcado literario. Un poco como Passy en invierno. Estoy pensando también una forma de monetizar este cacharro: si hubiera un clamor popular, una insistencia atronadora, que se tradujera en forma de estímulos en la cuenta de PayPal, me lo pensaría. Un poco como los mimos de la calle Princesa: le echan la moneda y ofrecen la carantoña. Te echan la moneda y escribes un post. Pourquoi-pas?

Este blog está a punto de sufrir una transformación, y puede que esto sea lo último que publique. Pero me apetecía escribir este post, aunque pueda suponer que no trabaje, o me llamen, o me tengan en cuenta, en el grupo de comunicación del que depende Redacciona.com en los siguientes setenta años que me restan de vida lúcida. Me parece ético exponerlo, no me queda otra. Deposité esperanzas en esa web, y me sentí decepcionado. 

La crisis nos obliga a ser imaginativos, dicen. Ser de profesión periodista también obliga a ser imaginativo, así que últimamente rumio soluciones alternativas. Porque ganarse el salario con normalidad escribiendo en los medios adquiere ya rasgos heroicos. La épica del periodista free lance que consigue llegar a fin de mes, pagar su cuota de autónomos, el alquiler, las bodas de sus amigos, los gastos del vivir. Y todo eso sin estar toda la jornada frente al ordenador, procrastinando o no. 

Porque uno recibe ofertas de trabajo como las que ofrece Redacciona.com, y un desánimo existencial, laboral, vital, profesional, periodístico... le invade cada poro del cuerpo. Y el fantasma de instalarse de por vida en la precariedad, a no ser que uno se meta a otra cosa, cerrajero en los ratos libres, atracador de bancos los domingos por la tarde, martillea en el cerebro.

La mayoría de los encargos se pagan a 7 euros las 300 palabras, a las que imagino que habrá que descontar impuestos. Temas como motor, explotación y comercialización de piedra natural, rutas de senderismo o correpasillos, que no sé ahora qué es. Veo una oferta de treinta euros y pico, para un tema de seguros, y pienso que igual no todo es así, que hay encargos aceptables: pincho y veo que es un "paquete de seis posts". Para escribirlos decentemente y sin volverte loco, se necesita al menos una jornada de trabajo, forzando bastante la máquina. Y descuidando, al final, la calidad. Una jornada de trabajo, de trabajo intelectual, por treinta euros, en el mejor de los casos.

(continuará)

4 comentarios :

  1. Ha habido muchos burbujas, y creo que, lamentablemente para vosotros los buenos periodistas, el periodismo ha sido una de ellas.

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  2. Yo tampoco sé qué hacer con lo mío, con la manera elegida de estar en el mundo. Me siento desorientado... y en esas estoy.Y no soy periodista.

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  3. Hazte cura, Edu, creo que pagan bien y tienes alquiler incluido!!

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  4. Bueno... Por lo menos puedes cobrar algo que ya es mejor que tocarse las pelotas en el sofá. Además, si te han comprado alguna vez un artículo, tienes posibilidades de que te encarguen un proyecto mayor. Ahora mismo he recibido un encargo por valor de 350€, cosa que no está nada mal...

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