Thoughts

Es raro que una palabra como pensamiento, algo elevado, abstracto, etereo, se diga, en inglés, thoughts, que suena en realidad a ingrediente para el asado de pavo del domingo. Zots. Turkey with thoughts.

El otro día pensé en una nueva aplicación, creada por Steve Jobs o así, que conectara tu pensamiento a un procesador de texto. Con una labor de edición a cargo de un sólido equipo de eficientes y mal pagados becarios se podría armar un corpus literario del copete. Pienso a veces precisamente en lo contrario, en las bondades de la síntesis. He empezado, día 29 de septiembre, un pequeño diario en el smartphone. Hay un bloc de notas que lo permite, y escribo breve anotaciones en los ratos tontos del metro, en la cola del super. Descubro entonces las bondades de ese escribir con manos de plomo que te impone el miniteclado. Es un poco como escribir en otro idioma, uno mide las palabras, las elige con cuidado, y el resultado es distinto, no forzosamente mejor, pero sin duda más depurado.

De vez en cuando quedo con Allie, una neoyorquina que está en Madrid en ese año de transición que tienen los estudiantes americanos, antes de especializarse. Hemos llegado a un interesante acuerdo: hablamos en inglés y luego 'suicheamos' al español. Lo cierto es que le damos bastante más al inglés, como un 70% de nuestros chateos espanglianos.

Y me pasa que me estimula hablar en inglés, que me noto incluso a veces embalado, saltando de un tema a otro, volviendo a él, preguntando sobre palabras, frases, expresiones, contando anécdotas con interés, regodeándome en cada palabra. Pasamos en cambio al español y noto que la charla me resulta menos excitante, que el discurso se vuelve algo funcionarial, rutinario, y mi tono pierde fuerza.

A veces veo a la gente hablando por el móvil, escucho sus conversaciones, locuaces, muy pegadas al presente, a la conversación en sí, y pienso que llevan dos cervezas. Es la forma de hablar que yo adopto cuando llevo dos cervezas. Y entonces pienso si es que todo el mundo está crónicamente algo borracho.

Me pregunto entonces si no debería irme a París, a Nueva York, para vivir inmerso en un idioma que no es el mío materno, y encontrar ese acicate creativo que hace que las conversaciones cobren interés. O quizá llevar una petaca, y darle un tiento de vez en cuando. Es curioso cómo una conversación puede reverdecer con un ligero baño alcohólico.

Pensamientos, zots, o ni eso, asocaciones de ideas, en español, o castellano, sobriamente resacosoides, en este verano que no acaba.

Comentarios

  1. Ante la imposibilidad de saber si me sentiría como pez en el agua hablando vivaracha y locuaz en otro idioma, solo se me ocurre decir que nada tiene que ver el idioma, sino la vivencia... Y a mí me aburre hasta el hastío la conversación del personal, hasta yo me aburro de oirme a mí misma.

    El alcohol también me desata la lengua, parece que todo cobra más vidilla alrededor... qué cosas, pero lo de la petaca no es plan.

    ResponderEliminar
  2. Tarde o temprano te vas a ir dentro de poco a vivir fuera. Sí, he dicho dentro de poco. Elige bien, te va un libro en ello.

    ResponderEliminar
  3. "Tarde o temprano te vas a ir dentro de poco"

    pero qué baile léxico-temporal es ese, don Ancin?? jaja

    Lo cierto es q a veces creo q igual el destino me lleva por ahí. Ayer mismo hablaba con un amigo holandés sobre la posibilidad de irme para allí, o a Bruselas. 1.400 euros el salario mínimo. Unos 3.000 el sueldo medio de un periodista.

    que el destino elija, yo paso

    ResponderEliminar
  4. No entendéis a los genios, joder. Jajajaja... Lo he dicho "aldrede" para remarcar, dentro de la incertidumbre de la expresión tarde o temprano, la proximidad de tu partida hacia una ciudad extranjera. No haces más que decir últimamente que te vas, cosa que indica que ya te has ido. Sólo te falta marcar el rumbo.

    ResponderEliminar
  5. Pues no sé, estimado genio, jaja. Estaba rellenando un formulario para un oferta de curro en París, y costaba TAAAAAAAANTO que al final he mandao la cosa a la merde.

    Lo cierto es que también estoy bien aquí. Ah.. la libertad, y sus vértigos, jaja.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares