26.7.11

Slow down

¿Dónde están las chicas de las canciones? ¿Y las verdaderas vacaciones? Es delito quejarse pero, precisamente, ahora, a la vuelta de las mismas, es cuando más noto que las necesito. Creo que es Rafael Reig quien dice que odia viajar. Quizá el viaje esté sobrevalorado. Viajar cansa. A veces son estímulos que no estamos preparados para digerir, una serie de copazos de vida que llegan cuando uno anda bien servido de esta. 

Cuando muchos de estos tragos, de vida, bevida, se le han indigestado además, y trata a duras penas de hacer la digestión, aunque hay digestiones que no siempre son posibles, y que solo nos dejan en paz tras el vómito.

La matemática del cuerpo, ese concepto tan de andar por casa pero creo que no del todo desatinado que acuñé por ahí, no es mala consejera. Unas inesperadas pero, qué coño, bienvenidas fiebres veraniegas se han apoderado de mi cuerpo. Es entonces cuando encuentro una paz casi desconocida en las últimas semanas, un raro sosiego del que no quiero salir, un plácido estadío que me visita siempre que me paso de revoluciones.

Pero ese nudo nuevo, incómoda serpiente enroscada del Iruñaberri en el estómago, sigue ahí, como con ganas de quedarse.

7 comentarios :

  1. Los males del cuerpo suelen ser los males del alma y viceversa. La fiebre es siempre un mecanismo de defensa, un mal necesario. Déjala actuar.
    Y nada de antieméticos, cuando algo quiere salir, mejor meterse los dedos.

    Ya sabes, hidratación y descanso. Mejórate.

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  2. Éste me ha gustado especialmente,con esa habilidad literaria que te gastas y desde las entrañas.
    Como chica, aunque no sea de ninguna canción conocida, me pone.

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  3. Mario Moliner te diría que "estadío" para hacer referencia a una fase de un proceso patológico, tan usado en el ámbito médico, es un uso erróneo o incorrecto, tanto su tilde como su pronunciación. Existe un único estadio con varias acepciones, el de fútbol y el proceso de enfermedad, entre otros.

    Espero que tu estadio sea simplemente febrícula ; )

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  4. ya no queda nada,más con el calor, por eso narro desde un sanatorio, un abrazo caluroso

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  5. No sé si ahora, que se viaja tanto, realmente se viaja... Me gusta más la idea, creo que de la época romántica, de viajar a la aventura o de viajar con un fuerte ingrediente de aventura.

    Ahora más que viajar te sometes al estrés de obligarte a ver no sé que cosas porque si vas a no sé donde no puedes dejar de ver aquello.

    Uf, casi es más interesante tratar de viajar al interior de una misma o al mundo de tus más cercanos.

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  6. No te falta razón, Estela, pero también es cierto, creo yo, que el viaje exterior también ayuda al viaje interior. Es como un abono, y rellenar la despensa, de ese universo interior.

    gracias a tots por los comentarios

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  7. De hecho, muchas personas viajan para encontrarse a sí mismas, pero ocurre que casi nunca lo consiguen porque no se paran a pensar cómo les afecta interiormente lo exterior.

    El viaje como huída es otra opción, en cierto modo parecida a la anterior.

    Y también conozco a quienes no tienen ninguna necesidad de viajar. Siempre viviendo en una pequeña ciudad o en un pequeño lugar y tienen suficiente con su vida. Cosa que no me parece mal.

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