Ei

Ponte tú a escribir, ahora, cuando no te apetece nada. Ponte tú un vaso de leche con miel, que es lo que he hecho, para aliviar los efectos de Conda S.A. ¿Se puede denunciar a una compañía de buses por ataques a la salud pública? En EEUU seguro que está a la orden del día. Mi Gran Reclamación me aguarda, y algún día la serviré en plato frío. Los mismos yanquis han tardado diez años en cargarse al saudita Bin Laden, para todo hay tiempo. Un crimen por cierto que, aunque nos repugna, evitar pensar en situaciones incómodas. Como el líder procesado, y todo el radicalismo con turbante dando la murga, u Osama preso de por vida, cada día más mártir de la causa. Por suerte, el mundo árabe va por otros derroteros, democráticos, concratamente, hemos visto en 2011. A better world? Veremos.

Me llamaron esta tarde de Siruela, para una cosa con un tal Etgar Keret. No conozco a Etgar Keter, pero esta semana lo conoceré, como tampoco conocía a Alberto Fuguet y ahora se puede decir que lo conozco algo. Os recomiendo su película Velódromo. Se ve en Vimeo, sin esperas, sin pagar, sin subtítulos, sin anuncios. Deberían poner, no sé, un botón de Pay-Pal para ingresarle al menos un par de dólares, en plan generoso, por visionado. Voy a buscar el enlace y ahora vuelvo. Aquí está.

Me dijo la compañera de prensa que Keter, israelí, es uno de los autores que más está despuntando, joven, autor de cuentos, aunque también, como Fuguet, ha hecho pelis, y tiene un humor ácido "que te va a gustar seguro". Veo en la contraportada que su obra tiene toques absurdos y surrealismo pop. No pinta mal. Me viene a la cabeza lo de "joven". Voy andando hasta Siruela, que está en esa calle Almagro que es un sitio que le pega a Javier Marías. Creo que sale en alguna novela suya, un tío al que unas putas se la chupan en un coche, en la calle Almagro. Me gusta, en Madrid, ir a las cosas de trabajo andando. Lo hago a menudo. Me gusta aprovincionar Madrid. Entonces me siento un outsider de la ciudad, como esos viejos que ves que van de casa a la panadería y como mucho a echar una quiniela. Están en la ciudad, pero un poco como las palomas, en su esquinica. Ayer nos contó Liras, que se he pegado buenas etapas en Haití, de cooperante, que la cooperación internacional se está convirtiendo "en una ciencia". Que se están dejando atrás viejos hábitos, como el de construir un poco de agua en el centro del poblado, para aliviarles el ir al lejano. Una solución que resulta que es un problema, porque en ese tránsito al pozo las mujeres aprovechaban para departir, para labrarse una intimidad. Ponen el pozo en el centro del pueblo y les joden, porque ya no hay excusa para hablar sin las inquisitivas miradas de los machos alfa de la tribu.

Pero estábamos con el escritor israelí, con el que estaré el jueves. Escritor "joven". Abro el libro, Un hombre sin cabeza, y busco la foto de la solapa y, en efecto, uno diría que es más joven que viejo, pero veo que nació en 1967. Vaya, entonces me quedan doce años de juventud, más la propina. No está mal. Esto refuerza mi reciente teoría de que hoy se es joven hasta los cincuenta. O que se puede ser joven hasta los cincuenta. Daniel Glattauer, el de 'Contra el viento del norte', nacido en 1960, me pareció un tipo joven. Quizá uno sea joven mientras siga creyendo que su vida puede cambiar, que está aún en disposición de cambiarla, un grado, o 180. Podemos decir entonces que hay dos grandes áreas vitales, la juventud y el ocaso. En el primer estadio, aún hay ilusión por el futuro. En el segundo, el futuro se reduce al mañana, a un mañana lo menos achacoso posible, y la vista está puesta ya en el retrovisor. Picasso: "He tenido que llegar a viejo para aprender a vivir como un joven". (¿O era "He tenido que hacerme rico para aprender a vivir como un pobre"?)

Sumar años es reducir la posibilidad para el cambio. Hay que rebelarse contra eso. Nunca es tarde. Ahora es tarde, me voy a la cama.

Comentarios

  1. No sacaría pancartas contra la operación de caza de Bin Laden. Pero sí las saco por Guantánamo. Lo de Bin Laden es anécdota, lo de Guantánamo es categoría: da la impresión de que ahora el sistema necesita desagües, alcantarillas y tubos de escape completamente lejos del alcance de la ley.

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  2. ¡Que curioso! Esta mañana leia yo, en el desayuno, la hojita diaria de mi Babelia del sábado pasado (you know...) que publicaba una entrevista a la "joven" escritora Sarah Waters... nacida en 1966. "¡Joer! -pensé pa'mí- pues sí que estira esta gente la juventud, oyes"

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