Saber beber

Quizá Manuel Torreiglesias (que acabó en Intereconomía tras su fulminante salida por la puerta trasera de TVE, por presuntas corruptelas con cobros por publicidad) podría presentar este nuevo programa de la tele, enfocado a reconducir los hábitos bebedores de la sociedad española. De Saber vivir a Saber beber.

Viendo un capítulo de Mad Men, el cuarto de la primera temporada, creo, asisto a un diálogo interesante entre Don Draper y otro personaje, un tipo canoso y enjuto cuyo nombre desconozco. Hablan, copa en mano, de beber. El veterano le recrimina al galán Draper que, al igual que el resto de gente de su generación, no sabe beber. "Bebéis para aliviar unas heridas que creéis tener, pero que no tenéis", le echa en cara. "No sabes...", le responde Draper, un poco a la defensiva. Y el personaje canoso pronuncia un breve discurso sobre el buen beber:"Yo no necesito beber. Bebo cuando quiero, bebo cuando noto que me lo he ganado, bebo cuando me lo merezco, bebo porque soy un hombre".

Leyendo (el muy recomendable) libro de Sergi Pàmies, La bicicleta estática, me encuentro con un comentario sobre cierta forma de beber, en los cafés grises de la Francia de los emigrantes españoles. "Cuanto más triste es la historia, más crédito tiene el bebedor: es uno de los mandamientos de las tabernas", se lee. La melancolía, la de verdad, legitima al bebedor. Confiere al discutible acto de empinar el codo un innegable halo de dignidad. Beber para olvidar.

Suena a desfasado, pero no por ello es menos interesante, la reflexión del buen bebedor de Mad Men. Sobre todo en tiempos en los que el beber se ha llegado a convertir en una cosa más, un gesto que viene solo, una inercia que acaba por perder su entidad. Como con tantas otras cosas.Y entonces se bebe por beber, se toman cañas por tomas cañas, se viaja por viajar, se habla por hablar, se fuma por fumar, se folla por follar, se queda por quedar y se llega al punto de vivir por vivir. 

Siéntate un rato, copuz en mano, y pregúntate a ti mismo si, por ejemplo, mañana no irás a trabajar... por trabajar.

Comentarios

  1. Buen texto, y aunque lo he leido por leer, no lo digo por decir:P

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  2. Yo lo escribí por escribir. Pero es que escribir, no es solo escribir.

    ; )

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  3. Pues yo aterrizo aquí sin querer y me quedo a gusto leyendo esto que me ha gustado...

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  4. quizás el pensar por pensar es arrealista...

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  5. ¡Qué maravillosa conclusión! Y menuda preguntaza... A mi me ha dejado pensativo, y vuelvo a esa pregunta una y otra vez.
    Una vez más, gracias por estos maravillosos apuntes de náufrago.
    Abraciones,

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