Memorable

Recuerdo a aquel pariente, porque lo recuerdo bien, como un tipo que siempre rehuyó cualquier foco protagonista, que no alzaba jamás la voz, dueño de unas opiniones tan moderadas que rara vez eran tenidas en cuenta, eclipsadas por otras más radicales o polémicas. En su actitud no había nada de exótico, nada que hiciera pensar en él, porque sus hábitos eran de una normalidad como de manual, tanto que siempre era el familiar al que nadie quería regalar en el 'amigo invisible' navideño.

A su muerte, sobrevino un vacío enorme. Y resultó que siempre había una mención para él, una evocación, una anécdota, no era el ser tan normal que todos presumíamos. Durante décadas, cosechó una discreción tal, que dieciocho lustros después aún se le recuerda.

Comentarios

  1. Me ha gustado mucho este relato y el de Battiato... Me gusta mucho la gente como este pariente tuyo, que no sé si será real. Saludos melancólicos y nostálgicos.

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