La estación de los amores

Era una de sus canciones favoritas. La escuchaba en la versión original, en italiano, pero la descubrió, de niño, en castellano. 'La estación de los amores', de Franco Battiato. Cuando canta "los horizontes perdidos no regresan jamás", creía, de pequeño, que decía "rinocerontes perdidos no regresan jamás". Pese a ser un fan acérrimo del cantante siciliano, siempre reconoció que su imagen era más poética, con esos animales perdidos, sin saber muy bien por qué se han perdido, ni a dónde van. Un poco como con el amor.

Le gustaba escuchar esa canción, pero también le dejaba un poso de amargura. Pensaba en esos horizontes/rinocerontes perdidos, que no regresan, pero para los que se abren otras puertas. No podía saberlo; llevaba más de dos décadas con su primer amor, que con el tiempo sería la primera novia, la primera chica a la que desvirgó, su primera mujer. La primera y la única.

"Y los lamentos de la soledad aún se prolongan". Otra frase de Battiato, esta vez en 'Nómadas', que le conmovía, pero de un modo también teórico. Nunca había sentido esa soledad lacerante, pero también poética, estimulante a ratos, levemente abisal, de quien sólo se tiene a sí mismo. 

Su vida era plácida, pero un jodido seis pelao sobre diez. Escuchaba música, leía libros y veía películas como un maldito espectador, incluso un espectador de espectadores, porque la vida cantada, escrita y filmada apenas iba con él. Le costaba empatizar, porque su existencia había sido plana como una etapa intermedia de la Vuelta a España, en la provincia de Ciudad Real.

¡Dejaré a mi mujer!, se dijo. Pero la vio distraída, mientras escurría los espaguetis y se apartaba el vaho de la cara, y pensó que la quería demasiado. Al día siguiente, la Vuelta llegaba a los Pirineos.


Comentarios

  1. Todos hemos tenido esos errores en las canciones: en lugar de "la besé en la cara!, yo entendía "lávense la cara".

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  2. También hay que saber llanear y estar atentos a los cortes y abanicos. No va a ser todo épica y demarraje. El viento de la Mancha le aullaba al Quijote en la oreja. No ibas tan descaminado , rinoceronte = rinos : nariz + kerós : cuerno , y hablamos de Battiato . Perdón por lo malo del chiste.
    Bueno , pues nada , a esperar a Godot.

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  3. Jajja, me reí con chiste naso-etimológico..

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