La noticia de la no-noticia

Escucho en la SER que a Àngels Barceló y otros dos compañeros, enviados a El Alaiún, no podrán cumplir su cometido. La noticia aparece ahora en El País No podrán cumplir con su cometido, porque las autoridades les han invitado a abandonar el hotel, cuyas tarifas han tenido que abonar en el momento de salir, antes de ser conducidos a las dependencias policiales para ser interrogados. Lo ha contado la propia Àngels, que en todo momento ha destacado que el trato ha sido amable, aunque no deja de tener algo intimidatorio el hecho de que la poli marroquí te interrogue, por muy estrella de la radio que uno sea. Supongo que ese tipo de experiencias te devuelve a la condición de periodista raso, si que es alguna vez se abandonó.

No podrán contar la noticia, pero en el hecho de contarnos que no pueden contar la noticia, nos están contando quizá más. Que Marruecos es un país que vive un siglo por detrás de Europa en cuanto a desarrollo democrático, y que se pasa los derechos humanos por el minarete mayor de Constantinopla, como demostraron el martes con el violento desalojo del campo de protesta 'Gdeim Izik'.

En la no-noticia de Barceló y sus compañeros se refleja más el patetismo de este reinado anacrónico y lamentable, que en la posible crónica nunca escuchada o leída.

Comentarios

  1. Ayer oía algo así como (no es literal, pero es muy parecido) que España tiene la obligación moral de retomar el problema saharaui porque los abandonó a su suerte y por ser el país más próximo al . Otros ecos con semejante tinte: "Haidar pide que España "no juegue a Poncio Pilatos" en el tema de Sáhara".
    Y yo, témome, que tarde o temprano "la palabra" con nuestros amigables vecinos no van a servir de nada. De hecho, ahora nos sirven mientras agachamos las orejas y nos bajamos los pantalones y contentamos a Mohamed VI con el reconocimiento de su "soberanía", con ambiguas declaraciones, como dejó entrever Jauregui en el día de ayer.
    Frente a los dictadores no cabe la vacilación, mucho menos la ambugüedad. Y la debilidad es una invitación al abuso y tarde temprano al ataque.
    Lo sucedido a estos profesionales de la información es una vaga muestra de cómo las gastan.

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  2. La complicación es que Marruecos es el muro frente a la expansión del radicalismo islámico. Si no fuera así, seguramente Occidente le habría cantado las cuarenta a Rabat hace tiempo, pero nadie quiere correr el riesgo de que haya un régimen distinto en ese país y sea un pequeño Irán. Ahí está el problema.

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  3. ¿Para qué ha ido Angels Barceló a El Alaiún? ¿Para hacer noticias o para ser la noticia? ¿Para informar o para provocar? ¿Para hacer que la detuviera? Dicen que hay periodistas, p.e. de Le Monde, que están allí recabando información sin publicar nada para poder publicarlos todo después.

    O, quizá, pensaba que por ser la SER, a pesar de ser españoles, iban a dejarlos pasar excepcionalmente.

    Y, qué pasa con el corresponsal de la SER que está allí habitualmente y al que el otro día zurraron. ¿No le ha despreciado un poco Barceló con todo este montaje?

    Reconozco que no me ha gustado esa extraña cobertura de la presentadora del Hora 25 y me pregunto a dónde quería llegar.

    Quizá sólo quisiera informar, pero, lamentablemente, lo dudo.

    Verificación de palabra: colut

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  4. la manera de transmitir la no-noticia por parte de Barceló y otros periodista cuenta otra cosa: cómo debe hablarse de la actualidad cuando ésta concierne al mensajero. Es un asunto difícil de manejar. Me ha resultado muy molesto que, duarante estos días, las crónicas hayan girado alrededor de retiradas de pasaportes, vuelos de ida y vuelta, modos de comportarse de la policía... Todo respecto de los reporteros. Esto ensombrece en gran medida el problema del que debe tratarse. Hay maneras menos "mediáticas" de presentarlo.

    Estoy convencido de que Fran Sevilla no lo hubiera hecho así. Para nuestra desgracia Pérez Reverte y Jon Sistiaga van dejando huella.

    Saludos,

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  5. Sistiaga es un cansalmas. Recuerdo que vi un publireportaje de camisetas de Kukuxumusu aprovechando que le habían dejado entrar en Guantánamo. Sisitiaga siempre quiere ser la noticia, y patrocinada, que así se cobra más.

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