21.9.10

Dt

Esta mañana me dirigía a un hotel, en el centro de Madrid. Los hoteles tienen varias funciones: pueden servir como inspiración para títulos de canciones (Chelsea Hotel, Hotel California), para escuelas de escritores (Hotel Kafka) o para libros experimentales escritos a varias manos (Hotel Postmoderno). Sirven para dormir, para presentar productos de cosmética, para practicar sexo furtivo de pago, para llevarte a queridas y, también, para conceder entrevistas. Normalmente, en los salones, pero también en las habitaciones, como ha sido el caso de hoy, con la vietnamito-canadiense, Kim Thùy, que viene de presentar Ru, en Alfaguara. Detalle de cercanía de esta escritora simpatiquísima, la de abrirnos las puertas de esa intimidad, efímera, impersonal, pero intimidad en cierta manera, que ofrece una habitación de hotel.

Hacía una mañana de un sol limpio, tonificante sería la palabra. Me gusta el paso previo a esas citas periodísticas, con la pequeña tensión de no saber si el personaje será un tipo atragantado, que soltará respuestas lacónicas y miradas inquisidoras, anulando al entrevistador. La salida, el post-entrevista, es de todas formas, ofrece una sensación más placentera, quizá sea uno de los momentos profesionales más gratos que conozco, pese a que siempre queda un puntito agridulce, no pregunté esto, no dije lo otro, tal.

Lo que quería decir es que iba yo muy ufano por la calle Preciados, cuando de pronto me asaltó uno de esos peones de la solidaridad, que uno esquiva un poco por sistema, sabiendo que hace mal, y que algún día tocará pararse. En este caso, era de Cruz Roja. Le dije que "no lo siento, gracias", con un punto de superioridad. Tenía algo más importante que hacer, entrevistar a una floreciente escritora, exiliada en Canadá y con una poderosa historia, de penurias y travesías en precarias embarcaciones, a sus espaldas.

Rebasé a la chica solidaria, ya digo, como dándome una ridícula importancia. Luego pensé en la Cruz Roja, y me acordé de que en el libro que había escrito Kim Thùy, de gran carga autobiográfica, había una cita a la Cruz Roja. Sí, página 24, veo ahora: "La Cruz Roja había construido campos de refugiados en los países vecinos del Vietnam para acoger a los boat people, a los que habían sobrevivido al viaje por mar". Ella, Thùy, con tan sólo diez años, fue una de las viajeras de aquellos barcos casi suicidas, que escaparon de aquella guerra infernal, como todas. Antes, había vivido entre algodones, en la burbuja de las clases pudientes de la entonces conocida como Saigón, hoy Ho Chi Minh.

Quizá sin la mediación de la Cruz Roja, sin esa valiosa atención prestada al refugiado, Kim Thùy no estuviera en la habitación doscientos y pico de aquel hotel del centro histórico de Madrid. Nos creemos, absurdamente, alguien, los periodistas, y paseamos, a veces, nuestro pechito henchido, por pisar suelos de ciertos salones en los que se cuecen más o menos cosas. Pero al lado de toda esa gente que está detrás de instituciones como la Cruz Roja, como la chica de la calle Preciados, quizá seamos, más bien, poquita cosa.

Hay un cuento de Chejov, Casa con desván, que habla un poco de todo esto, me quiere sonar.

- -

Kim Thùy, "superviviente"

7 comentarios :

  1. Tengo la misma obsesión que un día confesó Javier Marías: calcular las edades de los escritores. Ella nació en el 78. 31 o 32 años.

    De todas las millones de cosas que no sería capaz de hacer una de ellas es una entrevista. Me alegro que haya alguien dispuesto a hacerla por nosotros. Te juro que me alivia. Jaja.

    Ya dirás dónde y cuándo poremos echarle un ojo.

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  2. Upss, no nació en el 78, en ese año abandonó Vietnam, con diez años, o sea que sumale una década más.

    Ya colocaré enlace. Saldrá en el 'Territorios' de El Correo de Bilbao, as usual.

    salud

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  3. Coño... cómo miente internet. Y yo creyéndomela (¿es la internet, no? todavía.

    Soy incapaz de calcular edades en otras razas. A esta escritora le podía haber echado de 18 a 58 años.

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  4. Creo q no miente.. pone que dejó el país en el 78, diría chó..

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  5. Para Contenedor Amarillo: qué bien que haya gente que no se muestre dispuesta a hacer entrevistas porque así algunos podemos vivir de eso. Y Eduardo, efectivamente, somos muy poca cosa comparados con tanta gente que ha convertido el heroísmo cotidiano en su trabajo.

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  6. http://www.lecturalia.com/autor/8620/kim-thuy

    Aquí dice que nació en 1978, de ahí mi error.

    Cesar, te juro que pienso en hacer una entrevista y me pongo nervioso. Como pensar en tirarme de un paracaidas. A cada uno lo suyo, sí.

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  7. Yo diria q es tipico error que se va arrastrando, y que tiene su origen aquí:

    Kim Thuy Ly, a double Université de Montréal graduate, has reinvented herself several times since fleeing her native Vietnam in 1978. From the age of 10,

    donde dice que huyó de Vietnam en 1978. Desde luego, 32 años no tenía.

    saludos

    http://www.nouvelles.umontreal.ca/udem-news/news-digest/from-lawyer-to-novelist-an-alumnas-amazing-journey.html

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