Cultura e ideología

Todo es política, decía Orwell en Why I write?, y el deseo de no querer hacer política, en arte, ya es una opción política. Una decisión estética, emperifollarse hasta las cejas, a lo señorona de barrio de Salamanca, esconde una postura política. Gastar esa suerte de pañal gigante que lucía Gandhi también es política. El día que estuve con Carrillo me contó que, cuando fueron a ver a Stalin, en el Kremlin, en 1948, les sorprendió la austeridad de su indumentaria, un uniforme de soldado raso. La austeridad es política, pero, es curioso, a veces esas austeridades se tocan, pese a formar parte de ideologías que se presuponen contrarias. La austeridad de un centro del Opus Dei, y la austeridad, no sé, de un falansterio.

La cultura es ideología. El arte, lo es. Picasso comulgaba con el comunismo y pintó un cuadro como El Guernica, que no podría haber pintado un fascista. ¿O quizá si? Picasso era comunista, al menos en teoría, pero hay muchos cuadros de Picasso en los salones de las señoronas del barrio de Salamanca. ¿Se sienten un punto menos absolutistas con esos trazos vanguardistas provocando en su cuarto de estar?

El otro día nos contó el periodista cultural de El Mundo, Antonio Lucas, que nadie le ha impedido nunca publicar lo que él ha propuesto, y que muchas veces ha colado temas más bien delicados para la línea editorial de ese diario de derechas.

Detrás del catálogo de un pintor cualquiera, hay un manifiesto político, sea o no consciente el autor de ello.

Pienso en El Cultural, de El Mundo, presidido por Luis María Anson. Recuerdo portadas encabezadas por Belén Gopegui, que es más roja que un Kojak, por ejemplo. En ABCD han fichado a otro rojete, Rafael Reig, y a menudo se reseñan libros de contenido digamos progre. También firma en ese suplemento el poeta José Luis García Martín, un tipo al que no le tiembla el pulso al arremeter, en su diarios íntimos, contra la cancurdia pepera o contra escritores ocnsiderados de derechas, como el Cervantes José Jiménez Lozano.

¿Es realmente la poesía un arma cargada de futuro? ¿Se pueden cambiar conciencias a través del arte? ¿Por qué las pijas universitarias de Goimendi escuchan a Ismael Serrano pero siguen siendo pijas universitarias de Goimendi? ¿Lo son un punto menos, como la señora del cuadro de Picasso, pero nada más? ¿Escuchar a Silvio Rodríguez te convierte en comunista? ¿Es Silvio Rodríguez un rebelde o un reaccionario?

En fin, preguntas. Me temo que el problema, esa presunta impunidad y libertad que se le concede hoy a la cultura, no se la ha ganado por su incapacidad de remover conciencias. Quizá la cosa vaya más porque apenas cuatro abren las páginas que escribe el amigo Antonio Lucas, que quedan puenteadas entre Política y Deportes. Prefiero pensar eso, aunque tenga un punto deprimente.

Rothko

Comentarios

  1. Yo estoy casi llegando al pensamiento contrario, que nada es política, sino que una vez creada cualquier cosa, es la política la que lo pringa, lo fagocita, por incapacidad de esta para hacer algo por sí misma. Eso suponiendo que los partidos españoles, nacionalistas galeuskos incluídos, puedan ser considerados como política.

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  2. Me refiero a política como modo de entender la vida, tanto en lo público como en lo privado. El forro polar del borroka es política, una bronca de tu padre es política, un cuarto desordenado es política, el estudio de Francis Bacon es política, llevar chancletas es política, este blog es política.

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  3. Mmmm. Entonces,todo es todo. Es el mismo sistema del "todo es arte. Si alguien dice: esto es arte, señalando un objeto cualquiera, ese objeto pasa a ser arte.En el caso de la sopa Campbell la cosa fue bien e incluso ha habido epónimos pero nos podemos llevar un buen chasco si probamos con una lata de maíz Gigante verde, pongo por caso.

    Me temo que un forro polar no es política y creo que estaremos de acuerdo en que El Náugrafo Digital no tiene un marcado carácter político. En el maravilloso desorden del estudio del sr. Bacon no veo yo hubiera trazas de la cosa política y en las chancletas habrá tal vez algo de geopolítica o de cuestiones laborales si aquéllas se fabricaron más allá del merdiano 45 este.
    Saludos,

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  4. Offtopic:

    ¡¡¡¡¡Campeones del mundooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo!!!!!

    ¡¡¡¡¡Campeones del mundooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo!!!!!

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  5. No creo que exista acto consciente de nuestra vida que no esté movido por una ideología. No sé si hay que llamarlo política, porque tal concepto está tan desvirtuado que empobrece como etiqueta.
    Mientras leía recordaba a Albert Boadella, tan acertadísimo.
    Hemos llegado a tal estado de politización que nos han robado cuanto nos define (educación, cultura, experiencia etc, etc), nuestra forma personal de ver el mundo, de crear porque ya todo parece nacer con un estigma que lo encasilla en un paupérrimo concepto.

    Otro off-topic:
    ¡Vaya morreo que le ha plantado Iker a la Carbonero delante de las cámaras! jajajajaja, con un par!!!

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  6. Ummm...

    No quería inmiscuirme en la parte derecha de tu blog... !lo siento! je,je.

    Ya se ve que la alegría se desborda con facilidad.

    :-)

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  7. No había leído esta entrada hasta hoy... con lo interesante que es. Te pido disculpas si corté el debate.

    Habría primero que definir política, pero no creo que todo sea política, aunque se pueda hacer política con casi todo. No con todo. Por ejemplo, en la auténtica amistad, no cabe la política.

    Opino, más bien que todo es vida o, al menos, es y es naturaleza.

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