Bajo nivel

Hay que cosas que uno más o menos sabe, pero que escuecen especialmente cuando las dice alguien con autoridad moral, no un parroquiano de bar Manolo. Esta vez fue Alicia Murría, directora de ArteContexto, enjundiosa revista de arte contemporáneo, que desde aquí recomiendo. Habló, en el Círculo, ese maravilloso Círculo de Bellas Artes de Madrid, de la necesidad de saber hacerse con una buena familia de colaboradores, que se impregnen del espíritu de la revista y capten las complicidades. Habló de lo bueno de contar con firmas jóvenes, pero del riesgo que ello implica. ¿Por qué? "Porque el nivel de las universidades españolas es muy bajo", dijo. Y añadió que la mayoría de los licenciados ni siquiera es capaz de artícular un discurso escrito sostenible, no ya con un estilo propio, sino medianamente publicable. Perdonó los pecados propios de la juventud, como cierta arrogancia, o el creer que se ha descubierto todo, cuando en realidad no se ha descubierto nada, pese a lo que el joven piense. Pero no perdonó tanto una cierta estrechez de miras y formacíón post-universitaria.

Realizó después una sentida defensa de la educación universitaria en Latinoamericana y alabó su "ambición intelectual", y el que se les haya inculcado una forma de afrontar el mundo, lejos de esa autocomplacencia ombliguil y pasota de muchos estudiantes europeos. "Vienen con un gran bagaje", remató. Y luego soltó un dato que me laceró un poco el estómago intelectual, si es que este existe. Citó como ejemplo de ambicíón educativa la Universidad Autónoma de México que, ojo, fue levantada por republicanos españoles en el exilio. Pensé entonces en la Residencia de Estudiantes, en la Junta para Ampliación de Estudios, en Alberto Jiménez Fraud, y en cómo Franco desmanteló, muy sutilmente y sin aparente ruido, todo aquello, para crear un foco de irradiación ideológica que segó todo intento de progreso científico y cultural de esa España truncada que fue la de la Edad de Plata.

Piensa uno en que podría recuperarse aquel testigo, pero luego escucha ese tipo de apreciaciones de quienes conocen el percal, y no puede evitar deprimirse un poco.


Alberto Jiménez Fraud, primer director y alma máter de la Residencia de Estudiantes. Uno de esos perfiles que el franquismo se ensañó en erradicar, y que consiguió en buena medida.

Comentarios

  1. Lo del nivel de los estudiantes latinoamericanos debe ser matizado. Los hay muy buenos, bien formados y deseosos de conocer. Y los hay ramplones, como en todas partes. Las generalizaciones son muy peligrosas, las haga Alicia Murría o quien sea.

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  2. Doy fe acerca de que la mayoría de universitarios españoles no saben hilar un discurso. En mi graduación (y estamos hablando de la Facultad de Filología de la UCM) hubo dos discursos de alumnas (Hispánica e Inglesa) a cuál más lamentable y vergonzoso...

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  3. Las generalizaciones son malas pero, con todo, también admito que la mayoría de los universitarios españoles no saben escribir. Lo que no comparto es la tesis de que el nivel del estudiante mexicano medio es mejor. Ni siquiera si hablamos de la UNAM. Precisamente trabajé algunos años en esa universidad y era raro el email que llegaba sin faltas de ortografía. Que mis colaboradores fueran 'de ciencias' no es excusa. Y ojo, que la mayoría eran también doctores... claro, que como dicen ellos, lo doctor no quita lo pendejo :-)

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