Animales

Alguna vez he dicho que los animales me la traen al pairo. Podrían extinguirse el 80% de las especies zoomorfas (toma palabro) que yo seguiría a lo mío, tan tranquilo. Si fuera un Noé moderno, salvaría a perros, gatos, lagartijas, osos, monos, cerdos, gallinas, vacas, canguros, pollos, palomas, periquitos, canarios, moluscos, peces varios, jirafas, cebras, leonas, hipopótamos, rinocerontes, ratones, gorriones, caballos, ovejas, ballenas, focas y quizá también koalas, que me caen bien, y creo que poco más. Una milésima parte del censo animal. Si por algún azar de la naturaleza, desaparecieran el resto de especies, no derramaría lágrima alguna. Si alguna vez tuviera que decir una boutade en público, a lo Rubianes y su ¡Puta España!, diría: "¡Me la sudan los putos animales!".

No oCstante, aprecio mucho, cada vez más, al reino animal. No quiero acabar como Brigitte Bardot, una de estas zoofílicas recalcitrantes, pero es cierto que a veces en los animales veo más humanidad que en los homo erectos. Los animales suelen pecar a veces de tontuna excesiva, los caballos, por ejemplo, siempre tan miedosos. Pero rara vez pierden la dignidad, una extraña dignidad animal que suele superar a menudo a la de las humanos. No se conocen, que yo sepa, guerras entre animales. Se comen y ya está, en arreglo a lo que les dicta la pirámide alimentaria. El pájaro se come a la lombriz, y la lombriz se come... lo que se coma la lombriz. A veces puede impactar ver cómo un gato es capaz de comerse, crudito, un ratón, y tragar su rabo correoso, quizá vivo aún, sin contemplaciones. Así son estos locos peludos.

A menudo dan pena, cuando les vemos en manos de los caprichos humanos. Son sometidos a escarnios varios de los que, oh, bajo la patente de corso de que hacen Cultura, no pueden escapar. Pensamos que los seis toros que corren cada día en el encierro de los Sanfermines están predestinados a eso, que ese es su destino, su función natural. Pero el toro está asustado, corre por no llorar, no sabe qué hace en ese pandemónium de camisas horteras y sobacos sudorosos. Él corre y mantiene el tipo como puede, aunque a veces los borrachos de siempre le tiren del rabo y lo zarandeen. Un toro no ha nacido para eso, tampoco para que se lo carguen, con todos los honores, a las cinco de la tarde (seis y media, hora pamplonica).

Cuando un perro tiene una camada excesiva, que no podrá atender, aparta al cachorro más débil. No hay manifestaciones de colectivos perrunos carcoides que denuncien ese "asesinato", ni discursos nostálgicos y metateológicos baratos en contra de una decisión tan dura como acertada. No hay leche para todos, alguien tendrá que ser sacrificado. Ningún cachorro cae en el peligroso what if de pensar qué habría sido de ese cachorruelo, en cuantas moquetas habría trotado, ufano.

Hay animales que suscitan más compasión que el tipo que ha decidido la portada de este jueves de El Mundo, ofensiva tanto para los humanos como para los bichos. Odio cuando el insulto esgrimido es una alusión animal. Recuerdo una profesora del colegio, Palmira, que una vez nos llamó "borricos" a la clase toda. Me ofendió. Por recibir ese insulto gratuito y por la ofensa, también gratuita, para el colectivo borriquil. "Ganso", "merluzo", "orangután", "monicaco", "cerdo de los cojones", no son insultos que formen parte de mi fondo de armario palabrero. Prefiero llamarte gilipollas.

El animal no ataca, por norma general, a no ser que se sienta amenazado, vive con sus cosas, no es vanidoso (excepto el pavo), no ambiciona el bien ajeno (excepto la urraca), no es parásito (excepto los mosquitos y las pulgas), no da el coñazo (excepto ciertos chuchos hambrientos) y se le ve libre. Libre como un pájaro sobre un cable, like a bird on a wire. A veces nos miran, con el feliz desprecio de quien se sabe superior, los pajarillos, desde sus cables de telefonía, y ni nos enteramos.

Nada más noble que ver a un perro lazarillo, silente, obediente, digno, cumplidor, o a esos huskys siberianos que cumplen con denodado entusiasmo su labor de acarreadores de portes humanos. O los citados caballos, o todo aquel bicho que encuentra una razón de ser en ayudar al humano. ¿Ayuda el humano al animal? Históricamente se le ha puteado, y ya va siendo hora de que las cosas vayan cambiando.

Reivindico mi parte animal, soy animal, y cada vez más irracional. "El día en que el corazón se ponga a pensar, se parará", dijo Pessoa. Que triunfen los animales. A menudo nos dan mil vueltas.

En Gibraltar, agosto de 2009

Comentarios

  1. Coño, qué foto más hermosa. Se nota que hay empatía.

    La portada de EL MUNDO, pues una mierda pinchada en un palo que da alas a la otra mierda pinchada en un palo: la política catalana.

    No te hagas catalán, te lo digo por experiencia propia. Portugués sí, ves. Eso es rezonable. O gibraltareño. Además, allí ya hicistes amigos.

    Abrazooooo

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  2. Yo empatizo mucho con los primates.. (?¿?). Gracias Angel por el comentario, y oye, ánimo que te sé taurino y no deja de ser una putada. Pero bueno, como tu eres un nómada trashumante de la piel de toro (¿se puede decir piel de toro en Cataluña?) no tendrás problema para acudir a este u otro festejo.

    abrazooooooos

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  3. Una putada para los taurinos, I mean.

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  4. Como tengo tiempo, y ganas, hoy voy a entrar al trapo (cuando se pierdan los toros la de metáforas que se irán al garete) de todo.

    Digamos que estoy un poco cansado de que siempre lo catalán: su política, su identidad, su monserga, su... tenga la justificación de que es así porque le dan alas para serlo. En plan, pobrecicos que no les queda otro remedio. No trago con eso. Cada uno es dueño o esclavo de sus actos y se justifican exclusivamente en uno mismo, no en los demás. Nadie es arrastrado inexorablemente a patearle los huevos al vecino porque tiene la tele alta.

    ¿Por qué no es al revés nunca? Más procatalanista que zapatero pocos, y más follones con Cataluña estas dos legislaturas jamás. ¿En qué quedamos? ¿A qué jugamos?¿Quién hace trampas? ¿Qué es lo que realmente queremos?

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  5. Prefiero hablar de animales, pero bueno. Me limitará a decir uan cosa que leí a José Luis GArcia Martin, que decia:


    "Los catalanes solo quieren que les dejen ser lo que son: catalanes".

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  6. Ok, pasemos de esto, de verdad... pero me sublevo contra ese victimismo de plañidera de entierro de cuarta. Los catalanes quieren ser catalanes y no les dejan. Lo siento porque sean entonces zamoranos, como parece. Qué cosas.

    En fin... yo sólo hablo de lo que he conocido, y desde que tengo uso de razón el concepto de Cataluña en relación a España que he tenido es el de un niño mimado al que se le consiente todo, incluso el de abusar en el patio del colegio.

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  7. Ay, los animales... que nunca escribiran un 'Quijote', un 'Vida y destino', ni pintarán puestas de sol impresionistas, capillas sixtinas o guernicas, ni aprenderán a hacer de la manutención un arte, una técnica hermosa y placentera...

    Yo entiendo que a la hora de la siesta (del carnero, jeje) nos apetezca dejarnos hacer, llevar, mecer... Pero de todas, todas, los animales, con toda su dignidad, no son más interesantes que la especie humana.

    En cuanto a los catalanes, nada me gustaría más que su escisión de esa España opresora que al parecer no les deja ser catalanes (me temo que no les interesa). Está ya uno cansado de que la política de mi país esté ocupada por muchas estupideces, y muchas de ellas provenientes del mismo oprimido lugar: estatutos, corridas de toros, y así... (Y hay que ver cómo todos los medios del espectro ideológico se regodean en tan patético trapo).

    Todo el día pintándonos de esclavistas, poco menos, sólo para distraer la atención de su incapacidad para hacer progresar el país catalán que dicen amar. Anda y que se cuezan en su propia salsa. Los políticos y aquellos cuya sensibilidad al parecer tan bien representan. Y cada mochuelo a su olivo.

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  8. Dentro de 152 años la sociedad verá las corridas de toros y los encierros como algo salvaje del pasado: "fíjate lo que hacían... soltaban a un toro en una plaza, lo mareaban y luego lo mataban... y se lo comían". Como los gladiadores y todo aquello. Ah, y dentro de 411 años la sociedad verá el cristianismo y otras religiones como algo antiquísimo, y dirán: "fíjate, se juntaban en un sitio que se llamaba iglesia, y el logotipo al que veneraban era una cruz y tal y cual...". Oráculo dixit.

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  9. Jajja, me gustan las precisiones del oráculo (sin pulpo): 152 años, 411... EStoy contigo!

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  10. Agus, está claro que los humanos hacen Capillas Sixtinas y los animales no...

    Noto un hartazgo catalanoide en tu comentario, que se traduce en rechazo, desprecio. Catalanofobia. Amaos los unos a los otros...

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  11. NáuGrafo, ¿notas un hartazgo? En mi comentario hay un absoluto rechazo hacia la Cataluña actual, como la hay hacia el pesado de la oficina o hacia el tocapelotas de la comunidad de vecinos. Llámalo catalanofobia o lo que quieras.

    Uno puede ser anglofóbico o anglofílico, germanófilo o germanofóbico, andaluzofóbico (como tú lo eres, más o menos veladamente) o andaluzófilo. Incluso, se puede ser indiferente.

    Lo que pasa es que te llevas las manos a la cabeza porque la catalanofobia, como tú la llamas, se ha convertido en un mandamiento de la moral de la izquierda española. Ya siento que estar harto de la política catalana signifique convertirme en un mal ciudadano. No te veo amonestar la castellanofobia de esos mismos catalanes a los que defiendes. Ya se ve que eso no es un pecado para la moral dominante.

    NáuGrafo, la prensa de izquierdas no es fuente única de moral. Hay que leer otros diarios para ganar en objetividad.

    ¿Amaos los unos a los otros? Aysss, que respuesta tan demagógica.

    Díselo a los políticos catalanes, sembradores de la exclusión. Con ese tema eres muy poco ecuánime, la verdad, sólo ves la paja en el ojo del que no soporta la tontuna del actual catalanismo.

    ¿O qué pretendes? ¿Que me convierta en un Ned Flanders? Cuando nos interesa, queremos que los cristianos sean mansotes cual corderuelo, pero bien que luego nos reímos cuando vemos la figura del falso humilde que va con el lirio en la mano.

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  12. Me lo he pensado algo antes de poner nada , porque me me da la sensación de que me explico mal.
    Estoy de acuerdo con Contenedor. El victimismo es un recurso muy socorrido para los que están cercanos al presupuesto. Por otro lado a nadie escandaliza el concierto económico vasco y navarro. Si lo pide otra comunidad : anatema, y si esta comunidad es Cataluña es que lo quieren todo para ellos . Algo que suena a antisemitismo rancioconstitucionalista.Luego toda la sarta de prejuicios y experiencias personales que algunos llaman traumáticas sale a flote con este tema que a todos aburre pero del que todos opinan. Es como si los catalanes pensáramos que todos los navarros son pijos del opus , los andaluces vagos y los gallegos taimados ...Es más fácil despreciar , más cómodo . Si hablamos catalán es porque es nuestra lengua y JAMÁS he visto despreciar a nadie por no hablarlo , la mayoría de catalanes nos pasamos al castellano en cuanto nuestro interlocutor estornuda en la lengua del imperio . Imbéciles hay en todas partes , pero sucede que en este caso si el buen ciudadano libre y españolito ( el catalán es tan idioma español como el castellano ) se topa con un cretino que sea catalán esto no es anecdótico es que parece un argumento que favorece todos los prejuicios , el sentido común , a la letrina.
    Me parece que este debate se infla interesadamente , aquí la gente habla y vive como le da la gana, sin dramatismos , pero si alguno tiene vocación de mártir de la libertad ¿ de cual ? y se empeña en chorradas , nada ,yo mismo le hago el huevo frito y se lo sirvo , para que luego nos llamen tacaños.

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  13. Los animales no hacen capillas sixtinas, pero son necesarios para el equilibro del planeta, es decir, que contribuyen, a su manera, a la vida inteligente.

    Esta última, por su parte, es magnífica, pero mucho más aniquilante, más retorcida.

    Nuestras decisiones están marcadas por tantas intenciones y condicionantes y son, a la vez, libres que la sencillez se nos hace harto complicada.

    Los catalanes... me gustaría saber qué piensan realmente los catalanes, que no los políticos catalanes y todo lo que les rodea.

    Los toros... puede ser un debate manipulado, pero lo veo razonable.

    El paso de los siglos... es muy interesante observar qué permanece con el paso de los siglos de los seres humanos y de las sociedades y que no. Yo creo que la parte más animal o brutal siempre estará, ya sea en forma de corrida de toros (muy "humanizada") o de otras costumbres "culturales". Por poner un ejemplo, si en el siglo I estaba el circo romano, en el siglo XX ha habido campos de concentración y de extermino.

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  14. Ah, y la foto me gusta mucho.

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  15. Los humanos también hacen la cabra, tienen memoria de elefante, son tan tercos como mulas, tan celosos como gatos, tan astutos como zorros, tan escurridizos peces, tan pesados como moscas... Somos buitres, somos hienas. Hay quien tiene corazón de león, los hay gallinas... Los hay ratas, los hay linces, los hay con cerebro de mosquito... De lo que no hay duda es de que nada de eso seríamos si no existiese el referente animal, que tan bien nos define en virtudes y miserias.
    Y como decía aquel chiste:
    Dos perros permanecían en sus caseta una cruda mañana de invierno, con medio metro de nieve en el jardín, un ventisco infernal y el termómetro marcando diez grados bajo cero.
    -¿Has visto, Boob?, le dijo un perro al otro (en su lenguaje de perro, se entiende)
    - Sí, Scooby... Hoy también hace un día de hombres, que decimos los perros.

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