'La agonía de Francia'

De Manuel Chaves Nogales. Crítica para Ojos de Papel.


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Comentarios

  1. Tras leer esto en el enlace en facebook ayer o hace un par de días, admito que me produjo cierta inquietud. Aflora de nuevo la desconfianza en el ser humano.“¡Antes la esclavitud que la guerra!” me parece una frase terrible, sobre todo cuando esa esclavitud no es una vejación para uno mismo, sino un venderle tu alma al diablo, consentir (ese rasgo de mesura y de pacifismo que yo califico de vil cobardía) la vejación de otros, permitir la aniquilación de otros para evitar la propia. Actitud cobarde e impropia del pueblo francés, de tan altos vuelos, de tan altas miras y de tanta exquisitez, y que no dudó en hacer rodar cabezas de reyes proclamado su libertad, igualdad y fraternidad. Tal actitud es como un revés a tan nobles principios. Madrid lo tuvo claro en la guerra civil, Madrid siempre lo ha tenido claro, incluso contra los propios franceses, a los que no dudó en enfrentarse y correrlos de sus calles con picos y palas.
    Hay guerras en las que se debe tomar partido, sobre todo cuando se libra en tu propia casa.
    En fin, la historia.

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  2. Es un tema ese que me genera dilemas intennos. No lo incluí en la crítica, pero luego me asaltó el tema a la cabeza. Chaves Nogales acaba por posicionarse, y critica la indiferencia de los franceses ante la guerra. Su pasividad y tal, pero luego él fue el primero que salió por patas en España, en 1937, cuando el gobierno de Madrid se trasladó a Valencia. No quería tomar partido en esa carnicería, de la que, según él, solo saldría un dictador de uno u otro bando, resultado que no le interesaba conocer.

    Ya digo, me genera dudas. Matar por ideas? Tanto merecen la pena? Qué habríamos hecho nosotros en ese trance?

    Algo me dice en mi interior que, la salida de Chaves Nogales, honrosa, limpia, intelectual, de España, como la de Baroja, tienen mucho de sensato, pero un punto de cobardía y de esa pusilanimidad que él propio autor critica para con Francia. No sé, es complejo.

    Pero uno se enorgullece cuando piensa, por ej, en que los madrileños republicanos vendieron cara la conquista de la ciudad a los rebeldes, y aguantaron hasta la extenuación.

    Cada caso es distinto, y Francia venía de la primera guerra mundial, estaba hasta los huevos de perder gente y de meterse en líos bélicos.

    Lo único que se me ocurre es que los verdaderos culpables son quienes empiezan a descojonar el estatus original, democrático, como lo hicieron Franco y los suyos en el 36 y Hitler y los suyos un poco más tarde.

    gracias por el comentario

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  3. En primer lugar, insisto: este mundo no da asco. Para prueba, tu reseña. Enhorabuena.

    En segundo lugar, ya sabes que en este punto es probable que discrepemos. Chaves Nogales huye de una guerra que parece, sólo parece, que se libra en su patria. No es por citarme, aquí, pero fíjate en el cartel de IR que colgué en el tinglado hace unos días. Bien, Chaves Nogales era un azañista hasta entonces. De hecho, hasta el mismo momento en que Azaña dejó de ser azañistas por las sombras que se proyectaban tras él.

    En cualquier caso, no me confundas con Moa... y un abrazo muy fuerte.

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  4. Eres muy amables, Angel, agradecido quedo.

    Me fijo en el cartel, IR y la ayuda de los rusos, que por lo visto fue bastante escasa (2015 hombres) y se limitó a formación militar, sobre todo de aviones, y a organizar militarme a milicianos para la defensa de Madrid.

    La muerte de Azaña, como la de Machado o el propio Chaves Nogales, me parecen realmente tristes, una especie de muertes políticas del tipo "qué pinto yo ahora aquí".

    abrazos!

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  5. Jolín, no funciona el enlace a la reseña...
    wentó...

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  6. A mí si me va, Bern(hard)o (por cierto, me he comprado 'El sobrino de Wittgenteins, de Thomas B.). Prueba, si no, a entrar en la revista (www.ojosdepapel.com) y la lees desde ahí.

    saludetes

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  7. Creo que si hubiera vivido durante la Guerra Civil me habría quedado en España. Es posible que defendiera la república, desde una posición moderada y no sé si hubiera sido capaz de digerir determinadas cosas. Seguramente, lo que hubiera hecho mi familia me habría marcado bastante.

    Pasando a tu artículo de Ojos de Papel, me han surgido dos comentarios.

    El primero, que el antisemitismo no es algo sólo propio de los nazis. Europa, o al menos parte de Europa, era ya antisemita a finales del siglo XIX y principios del XX (y seguramente mucho antes, o siempre; ¿no expulsaron los reyes católicos a los judíos en España mucho antes?). Esto lo aprendí en el libro de Amos Oz "Una historia de amor y oscuridad" (lo de Europa), libro que ya cité en otro comentario. Según se refleja en él, ese antisemitismo llevó a muchos a regresar a los territorios del actual Isarel cuando éste no existía y constituyeron la base de la nueva nación.

    Lo que sí me sorprende es lo que cuentas que cuenta el libro de que Fracia se doblegara a Alemania de esa manera, cuando tenía entendido que han sido países que siempre se han llevado mal. Quizá por ese no querer volver a luchar. Reconozco que debiera escandalizarme esa debilidad, como le ocurre a Doña Patio, pero no me escandaliza. Que pena; pero no me suena extraño ese no querer saber nada, no querer enterarse de nada, liarse la manta a la cabeza. Falta de amor a la patria, está claro, porque cuando amas algo, cuando algo te importa, eres incapaz de mantenerte apático; peleas como sea, como esos heróicos de los que habla Contenedor en una entrada anterior.

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