Jodorkovski

Comentó Müller algo de Jodorkovski, que estaba, ahora mismo, en un campo de trabajo. Dije que sí, pero lo cierto es que no caía en quién era aquel ruso, y me vino a la mente alguien que nada tiene que ver, dedicado a la psicomagia. Me refresco la memoria en internet y, sí, es aquel magnate del petróleo que acabó enchironado por fraudes varios.

Lo enviaron a Siberia que, en un país tan grande como Rusia, tiene algo de humillante confinamiento. Tengo pendiente de leer desde hace tiempo Memorias de la casa de los muertos, del que Tolstoi dijo que era mejor incluso que el todopoderoso Pushkin.

Hay algo inquietante en la existencia Siberia. Y en el hecho de pensar que haya un tipo, o varios, más o menos despreciables, pero humanos al fin y al cabo, allí deportados. Encuentro este párrafo en una nota de Europa Press:

Las condiciones en las instalaciones donde Jodorkovski permanece detenido son más duras que las existentes en las cárceles normales o en los campos de trabajo.

Comentarios

  1. Siberia es sinónimo de muerte, tanto la de la naturaleza como de la racionalidad. El otro día oí en "La rosa de los vientos" un monográfico sobre una carretera construída en esa parte de Rusia que es la oda a la barbarie: la carretera de los huesos.

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  2. Seguramente, la vida de Dostoievski en Siberia, la que cuenta en 'Recuerdos de la casa de los muertos', no fue ni la mitad de dura de como es ahora en esos campos de trabajo. O de como lo fue en los gulags del estilo de Kolymá. Uno lee ahora aquel viejo libro y descubre dosis de humanidad en aquellas ciudades prisión, donde había algún tiempo para el ocio y médicos que atendían a los presos enfermos, y el trabajo no se desarrollaba a veinte o treinta grados para cero. El hombre ha evolucionado mucho. Sobre todo en el refinamiento de la tortura y el castigo.

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