14.6.10

Fútbol y vida

Leo en la revista Memoria lo del 'maracanazo', que no tenía registrado en mi pequeño disco duro futbolístico. Año 1950, Río de Janeiro, final del Mundial entre Brasil y Uruguay, al conjunto carioca le vale con empatar. Y empieza marcando, el triunfo está cantado. Sin embargo, los uruguashos no se arredran y un golito y luego otro, remontan la histórica final en el Maracaná, y se llevan la Copa del Mundo. El país sudamericano, magro en hitos, logra un hueco en la historia del futbol, y un huequito en la historia de la historia, por semejante gesta pronosticada por nadie.

Cuando entregan la Copa, no suena el himno oficial de Uruguay porque los músicos no tienen las partituras. A la victoria, le sucede una oleada de suicidios, depresiones y altercados varios.

Dice el artículo que el portero quedó marcado de por vida y que, desde entonces, los brasileños cambiaron su equipación blanca por la actual verdiamarilla, con intención de borrarse como fuera aquel mal fario, sospechoso de vudú a escala interplanetaria.

Ahí reside la gracia de los acontecimientos deportivos de tanto calado como los mundiales de fútbol. Los aciertos, pero también los errores, permanecen en la retina de sus actores, pero también de los espectadores, durante décadas. Las consecuencias de un fallo desgraciado pueden ser funestas, como le pasó a aquel Escobar, si mal no recuerdo, y paso de mirar, colombiano, que metió un gol en propia meta en USA' 94 y lo mataron a balazos al término de la competición. Otros no sufrieron tamañas represalias, pero quedaron estigmatizados de por vida, como el Arconada en la final de la Eurocopa 84, en Francia, y contra la anfitriona, con rácano gol de Platini, parecido al que acaba de sufrir el portero inglés Green contra los Estados Unidos de América.

La gracia del fútbol no está en el fútbol, sino en la capacidad que tiene para modificar, éxito o fracaso, la vida, ante un detalle azaroso como el desastroso toque de Julio Salinas ante el portero italiano, cuartos de USA' 94, o el penalti que falló Raúl, seis años después, ante la Francia que se hizo campeona de Europa en 2000, entre otros muchos ejemplos.



Brasil encaja un gol ante Uruguay, en el 'maracanazo' de 1950.

13 comentarios :

  1. Cómo me gustan las historias de fútbol. El Maracanazo es una de esas... 200.000 personas mudas. Una Pamplona entera.

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  2. Recomendación literaria: Historias del calcio, de Enric González. Acojonante.

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  3. Indicado para todos aquellos con problemas de osteoporosis, además.

    Lo conocía, quizá algún día me atreva. Enric Glez es bueno.

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  4. Me viene a la cabeza el fallo del pobre Zubi en un Mundial contra Nigeria. Nunca olvidaré el nombre del jugador africano que metió el gol... Oruma.

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  5. 11 de junio del 98, imposible de olvidar semejante cagada. Zubi estaba ya viejo.

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  6. Junio o julio? Es que me suena que estábamos en sanfermines...

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  7. Yo diria que juNio, porque estaba de exámenes de la carrera...

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  8. Maldita sea, fue un 13 de junio... Habría puesto la mano en el fuego....

    - -
    Mundial Francia 1998: España-Nigeria (13/06/1998). Partido correspondiente a la primera jornada del Grupo D de la Copa del Mundo de Francia 1998. ...

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  9. No tengo ni uno sólo de esos recuerdos... yo que pensaba que me gustaba, algo, el fútbol. El caso es que cuando lo veo, me divierto bastante y me emociono; pero, si no lo veo, tampoco me importa.

    El 13 de junio del 98... fue el día que acabé la carrera! Lo siento por Zubi.

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  10. Me acabo de dar cuenta de que no acabé la carrera en el 98... si no en el 97... vaya, aunque no sea un dato de gran interés, por precisar; eso sí, el día 13 de junio...

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  11. Con lo olvidadizos que son ustedes, los hombres, para otras fechas, acontecimientos, detalles... ¡Qué barbaridad!, hasta empatizan con los sentimientos de goleadores, goleados, etc, etc jajajaja
    Cómo era aquella canción de Rita Pavone... "Por qué, por qué, los domingos por el fútbol me abandonas, no te importa que me quede en casa sola..." algo así.

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  12. ¿Realmente la modifica? ¿O la oculta, en un ejercicio de misericordia para con nosotros mismos?

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  13. El exceso de futbol televisado oculta la vida, sí, ya lo dice la letra pequeña de Canal+ Liga, cuando te haces socio, cosa que yo no soy.

    ; )

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