Nanodudas

Esta tarde, esta noche, esta suar, a las 20.55 horas, he resuelto una de esas nanodudas irresolutas que alojamos en el cerebro, y que habíamos olvidado que habíamos dejado tristemente sin resolver hasta que, zas, algo desencadena su feliz resolución.

Hará unos diez años que, esperando una villavesa (guagua en Canarias, autobús urbano en román paladino) en la avda. Pío XII de Pamplona, a la altura de la librería Moben, vi a una señora que me sonaba, pero no sabía de qué. Ese tipo de gente que conocemos de la vida pública, bares, tiendas, restaurantes, bibliotecas, carnicerías, en ese Springfield en real que es toda ciudad de provincias, pero que fijamos con cierta vaguedad en nuestro cerebro. Di vueltas y vueltas a ese rostro familiar durante minutos, sin éxito.

Me duró algún tiempo indefinido ese baldío runrún, sin ser, por supuesto, nada obsesivo ni mucho menos. Hoy, he visto una señora parecida en la madrileña calle Hortaleza, a la altura de Congelados La Sirena, y he caído en la cuenta. Era la dependienta de Igúzquiza, tienda de videojuegos y componentes electrónicos varios, en el siempre decandente Centro Comercial Avenida (creo que es la única tienda que ha sobrevivido en la historia de ese desdichado centro).

Me he sentido feliz, aliviado, como algo más ligero, tras ese descubrimiento. Incluso me he llegado a sentir una suerte de portento mental, por mi capacidad de resolver semejantes majaderías alojadas en mi cerebro cual vajilla vieja de fondo de armario familiar. Al poco se me ha pasado esa euforia, aunque sí que he celebrado que hoy dormiré un poco (poquísimo) más tranquilo. O un poco menos nervioso, según se mire.

Comentarios

  1. Jo Nau, te pareces mucho a mí. Yo también me pongo nervioso con esas cosas. Quizás más. Soy muy patata jeje

    Pasa a menudo al vivir en una ciudad pequeña como Patcity. Las mismas caras en los trayectos de villavesas (autobús), las mismas "pocas" tiendas, centros comerciales, zonas de marcha...

    Lo que no se me olvidan son los "rolletes". He tenido tan pocos jajajaja Hay gente que dice: "Jodé, no sé si está tía es la "tal" o la "cual" bla bla bla

    Saludics Patnaugrafo

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  2. ¡Diez años! ¿Le has sumado esos diez años a aquel cuerpo, a aquella vida y has creído reconocerla? Prodigioso.

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  3. Igual eran cinco... No sé porqué pienso que diez... Igual eran dos... Ay, no sé.

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  4. Lo más parecido que me ha sucedido fue con un compañero de instituto que era el típico matoncillo de instituto, nos intimidaba para que le diésemos unos durillos y así se pagaba sus vicios. Era un personaje odioso y odiado. Al cabo de diez años, y aquí puedo asegurar que eran diez, a mis veinticinco, me lo encuentro al muy cabrón uniformado de policía municipal. Y ahora he vuelto a coincidir, casi otros diez, en la puerta del polideportivo naútico, a recoger a su niño. Vamos, que la oveja descarriada volvió a encontrar el camino de la salvación.

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  5. O es un pilicía chungo corrupto que ahoga niños en el club náutico para que le den unos durillos... ;)

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  6. Es él, es él. No es que lo viese diez años después, es que lo veía con frecuencia por la calle Postas, tan uniformado y con esa percha de gimnasio que se gasta y, claro, me tenía despistada. Esa cara, esa cara, em decía. Hasta que un día fue como un flash. Tiene esa mirada esquiva del que sabe que un día me mangó, con intimidación, cinco pesetas para comprarse un cigarrillo suelto en el estanco del manquillo (que ya no existe, ni el estanco ni el manquillo), al lado del instituto. Y ahora va de íntegro por la vida, pero a mí no se me olvida una cara, y menos si me ha mangado un duro, soy como el sistema inmunológico con las vacunas, guardo memoria y me reactivo en contacto con el antígeno.
    Es lo que le ha sucedido a nuestro amigo náuGrafo jajaaja, guardaba esa vaga imagen, como dosis de vacuna antitetánica, y ha sido volver a verla y le ha dado un lugar, una profesión y, si nos descuidamos, hasta un nombre.
    Este tipo de cosas son fenómenos más frecuentes de lo que nos creemos. La memoria juega con nosotros y nosotros intentamos descifrar esas lagunas mentales hasta que encontramos el recuerdo a base de asociaciones, que a veces tardan diez años en llegar, o entre cinco y diez.

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  7. A mí, durante una época, me pasó al contrario. Veía caras lejanamente conocidas, que luego no eran. Como si NáuGrafo se fuera ahora de Madrid a vivir, pongamos, a Valencia y, allí, le pareciera ver, y luego darse cuenta de que no, a conocidos de Pamplona.

    Otra cosa que me ocurrió al llegar a la ciudad donde vivo es que varias personas me dijeron que les recordaba a alguien en concreto. Uno de esos fue un hombre que me hizo una entrevista de trabajo, me trató muy bien y al final me dijo, con cierto cariño, que le recordaba a una prima suya... Nunca más supe nada de él, no me contrató, pero durante mucho tiempo, cuando iba por la calle y alguien me miraba con curiosidad, pensaba, "me debo parecer a su prima", e incluso llegué a pensar que tenía cara de "prima" o de alguien muy vulgar, je,je.

    Por último, no puedo dejar de contar otra experiencia callejera: siempre me paran para preguntarme cómo llegar a tal sitio, incluso en ciudades en las que estoy de turismo o de paso y también me han parado varias veces en el extranjero... Lo dicho, debo tener cara de "prima" de las que controlan bien la ciudad... Ja, ja, ja.

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  8. Entiendo esa sensación de dormir un "poquísimo" más tranquilo... son pequeños retos cotidianos que cuando son solucionados, uno siente un "ligerísimo placer".

    Como cuando se te estropea el ordenador, le das a reiniciar y sigue igual... pero le vuelves a dar al reinicio (porque no tienes otro recurso) y esta vez sí que vuelve a funcionar correctamente. Me voy a la cama pensando... Diosss, qué listo soy!!! Me las sé todas!!! jajaja

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  9. A mí me desasosiega mucho cruzarme por la calle con alguien que me saluda diciendo mi nombre (toda la conversación se reduce a un hola qué tal, muy bien y tú...) y yo en cambio no recuerdo el suyo. Me suena su cara, la voz... pero no sé quién es, de qué conozco a esa persona. No sé nada, me avergüenzo de ello y doy vueltas y vueltas hasta que consigo recordar. ¿Habré colmado ya mi capacidad de recordar caras y nombres y por cada uno nuevo que aprendo olvido otro?

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  10. JOOOOder. Igúzquiza. La de juegos para el pc que compré ahí. discos 5 1/4 JAJAJA. Aún existe?? Tenía mala hostia la señora, no? Recuerdo, o creo recordar.

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