Gesto manriqueño

Estuve en Lanzarote hace diez años y admiré la obra de César Manrique, sus jameos del agua, su casa primitivista, a lo Barcelò antes siquiera de que existiera Miquel Barcelò. Su rollo picassiano, ese Picasso naíf de las cerámicas que luego se les pegó a Alberti y a Lorca, en sus dibujos naífes al cubo.

Hoy he leído esto en Wikipedia, sobre Manrique y me ha parecido un gesto que sólo se me ocurre definir de manriqueño:

Al estallar la guerra civil española en 1936, se alistó como voluntario en el bando franquista, sirviendo en el cuerpo de artillería de Ceuta y combatiendo más tarde en distintos frentes peninsulares. Nunca quiso hablar de su atroz experiencia en la guerra, y al regresar a casa en 1939, aún vistiendo el uniforme, se despojó de la ropa, la pisoteó con rabia y le prendió fuego.

Me recuerda un poco también a esa canción de Silvio, La gaviota, sobre el soldado que vuelve a casa, "húerfano, herido, desnudo, sangrando". Éste llegó vestido, pero enseguida notó la pulsión de la desnudez purificadora. Y del fuego purificador.

Comentarios

  1. "Ando sobre rastrojos de difuntos,
    y sin calor de nadie y sin consuelo
    voy de mi corazón a mis asuntos."

    Ya que es el centenario de su nacimiento, y entre guerra y sentimientos que ésta arrancó ( y arranca) estamos, valgan de nuevo estos versos de Hernández como comentario.

    Imagino a la España de entonces sumida en el silencio, como el velatorio de un muerto a la hora de cenar, en donde sólo queda la viuda, o la madre, mascando su dolor y resto hace por seguir viviendo. Imagino a todos aquellos hombres que regresaron vivos y con la guerra en las pupilas. La soledad del guerrero detrás de la batalla, la necesidad de olvidar...
    No sé, qué triste todo esto, ¿verdad?, y qué triste que últimamente se hable tanto de la guerra, pero no de sus horrores, sino de lo que provocó su despertar, y qué triste que queriéndolo borrar aquellos, quedándose en pelotas y quemando los restos para olvidar, estemos tan empeñados nosotros en remover hieles y malas intenciones.
    Viendo hace unos días las fotos que colgaste sobre la manifestación del sábado, contrastaba con las imágenes en TV. ¿Qué hace la gente en la calle puño en alto? ¿Qué hacen los otros, algunos octogenarios, resucitando a Franco? ¿Estamos locos? Estamos locos, Eduardo.

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  2. Hubo un minuto de silencio bastante emotivo, en favor de las victimas del franquismo. A las ocho en punto sonaron las campanas de sol y bueno, hubo dos o tres que, en plan oh capitan mi capitan, subieron el puño. El personal se contagió, apoyado en la masa anónima. Fue un tic, un gesto, un poco el fliparse...

    Pero vamos, nada grave. Lo grave fue hace años. El reto es enfrentarse a todo aquello con madurez. Sin remover, sólo no desviando la mirada.

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  3. Ésa, ésa es la que a mí me da miedo, la masa anónima, el que en solitario no levantaría el puño y lo levanta al amparo del anonimato de la masa. La masa incontrolable, me da igual su ideología.

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  4. La mayoria lo hacian timidamente, ridiculamente más bien, para hacerse los rojos delante de sus mujeres.
    Pero de levantar un puño a quemar a un cura va un trecho. En esa mana anónima me fijé me dio la impresión que nadie perdería una uña por defender ideal ninguno.

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  5. Huérfano, desnudo, herido, sangrando. Desde que la escuché por primera vez, la he considerado algo diferente y superior a una simple canción. Un saludo, y hasta la quedaduela

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  6. Es buena, la jodía. Algo empalagosilla, como no podia ser menos, pero buena. Hasta entonces.

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  7. Muy apropiado... Es 30 de abril, Valborgsmässoafton en Suecia o Walpurgisnacht en Alemania: rito vikingo de quema del mal, dejar la crudeza del invierno atrás y despertar a un renacer en armonía. Será posible?

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  8. Precisamente en eso estaba pensando cuando lo escribí, Blitzkrieg...

    (je-jé. No tenía ni idea, por supuesto, asi que gracias.)

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  9. Habrá que quemar algo hoy, pues. Todo lo malo que nos haya traído el invierno para renacer renovados..

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  10. Mejor bañarse en las aguas del Jordan, dejando al lado el concepto de redención de pecado pecado y aprehendiendo el del efecto de purificación de las aguas. Lo de quemar para purificar huele a chamusquina.

    Yo, por lo pronto me voy a correr y a sudar, que también se eliminan toxinas. Y después una ducha en el Jordan de de mi cuarto de baño.

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  11. Ay, qué cosas me dice doña Patio. Como lea algún sacrosanto inquisidor de la pacatez blogosférica su penúltima frase, la condenan por a rezar 500 avemarías y a reclusión monástica monjil.

    jajajajajj

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  12. jajajaja... Su mente, su mente señor Laporte... un bañito purificador.
    ; )

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  13. Repaso páginas electrónicas y en todas se repite el heróico gesto de quemar la guerrera y los pantalones a la vuelta de tan trágica experiencia. Me suena a aquello ¿Cómo era? lo de repetir algo hasta que sea cierto. ¿De quién era esta idea?
    Saludos,

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  14. ¿Y qué fue de César Manrique? ¿Hay alguien que conozca algo de este personaje? Pese a ser el arranque del post de Eduardo todo el mundo se lo pasa por debajo del sobaco... Tanta insustancialidad en los comentarios me asusta! Como si hubiera nombrado a Queipo de Llano. En fin!
    AJ

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  15. Este es un blog insustancial, AJ, deberías saberlo!

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  16. De eso nada! Ni tu blog ni tú tienen nada de insustancial... Es mi modo de percibirte: contradiciendo al Tomate de Aquino es precisamente en las insustancialidades donde anidan las grandes sustancias, la verdadera sustancia, aunque sea una expresión algo redundante, pero no encuentro mejor forma de expresarlo y así simplifico.
    Resumiendo: que a mi modo de ver eres un gran sustanciador en base a proposiciones insustanciales. Pero esto ya es otro cantar... ¡Salgo corriendo que se me escapa la guagua!
    AJ

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