7.4.10

Cz

Veo que llegamos al fin de la cuarta serie del Macropost. Por tan feliz circunstancia, me dedicaré a pronósticar, así, en tres o cuatro párrafos, sobre esta cuartilla digital, sin miedo al folio en blanco, qué me importa a mí el arte, qué me importan a mí las cuchufletas en vinagre, la vida de los próximos cien años en Occidente (toda vez que hemos matado al hombre del cielo, al de la tierra, al de las religiones y al de la esperanza).

¿Cuál va a ser la siguiente era? ¿Qué hombre (y mujer) se va a dar? Oh, náuGrafo, danos la respuesta. No temáis, que la estoy pensando, venga, ok, ya va. Dos puntos:

El hombre (y la mujer, y el transexual, y el hermafrodita) del siglo XXI va a ser, oh, el hombre (y la mujer, etc.) del entretenimiento (y del aprendizaje). Toma ya.

El hombre del entretenimiento y del aprendizaje.

Vi el otro día la película El concierto, que se puede recomendar si alguien quiere pasar un buen rato en el cine, que a veces vamos al cine a pasar ratos extraños y no está de más entretenerse. Es ésta una película de entretenimiento pero de la que, el espectador atento, del siglo XXI, puede entresacar aprendizajes. Como se pueden entresacar aprendizajes contemplando el vuelo de una gaviota. Hay un contexto comunista en esa peli, pero de un comunismo que es mera sombra nostálgica, nostalgia política de carcamales que aún no han entendido nada. Que aún no han entendido, vamos, que el arrealismo va a chhegarlrl. ¿Qué es el arrealismo, me dije el otro día? (Como me pregunto tantos y tantos días, puesto que es un concepto para el que nuestras mentes aún no están preparadas?) La caída y la destrucción de todos los mitos: su superación definitiva. Algo de eso tiene. Viendo las imágenes del último Aberri Eguna en Bilbao piensa uno que aún lloverá hasta que el arrealismo se instale y sea asumido por la población toda. Tiene que ver con una madurez sociológica que aún queda lejana para quien está aún preso de romanticismos de juventud proyectados hacia un pueblo (ideal).

La pelicula El concierto me hizo pensar en la agitación, la intensidad, la cantidad de vida vivida, y la de vidas muertas con las que se saldó el siglo XX. Quizá algo de eso fuera necesario, quizá fueran producto, muchas, de revoluciones que tenían que darse. Me temo que algunas de esas revoluciones no fueron sino triste parapeto ante horrores sociales que se querían imponer por la fuerza, el fascismo, diseñadas por el cerebro descerebrado de cuatro megalómanos con ínfulas imperialistas que jodieron a base de bien. El comunismo no era mejor cosa, el reverso de la moneda totalitaria, y acabó cayendo por su propio peso.

Muertas las utopías, la posibilidad de diseñar nuevas ingenierías sociales globales, queda un individuo que debe abordar su individualidad. Es su debilidad pero también su fortaleza. El hombre posmoderno, pero un hombre posmoderno que aún parece no haber encontrado acomodo su etiqueta: mayo del 68 fue una reacción alérgica a ese nuevo estatus aún tan verde.
Porque el hombre posmoderno del 68 era un ser aún alienado, un esclavo, pieza de un sistema capitalista atroz, presa de un sistema realmente deprimente. El hombre posposmoderno es otra cosa. Es ese Josep Pla que renuncia a cualquier tipo de compromiso político de grandes ambiciones, para acabar fijando la mirada hacia los campos de trigo, los atardeceres del Ampurdán, el viejo que ordeña las vacas, Dalí medio tarumba (o haciéndoselo) en Port Lligat... La sabiduría oriental de quien renuncia a grandes gestas y educa, cultiva, la mirada hacia la belleza.

"Los chinos son muy sabios", leí ayer del artista Juan José Aquerreta, en Nav7

Acabo ya mi chapa de Nostradamus wannabe hasta las cejas de descafeinado de sobre. En Europa no se repetirán ismos tan dramáticos como los que hemos padecido. Yo diría que es hasta físicamente imposible. El ser del siglo XXI, manifiéstate oh, lector de 2110, volverá su mirada hacia Oriente, la sabiduría oriental, la contemplación, la feliz ocupación de sus horas gracias a plataformas de entretenimiento jamás antes desplegadas: internet y el acceso a las fuentes de información y conocimiento más vasto del que nunca antes había gozado la sociedad. Viajará como nunca lo ha hecho gracias a la comodidad de los vuelos de bajo coste y, cuando esté aburrido de recibir tanto estímulo, irá avanzado de puertas adentro, hacia el cultivo interior, hacia el aprendizaje, hacia un cierto camino de perfección. Morirá feliz y con una gran satisfacción en el alma.

Habrá dos tendencias dentro de este nuevo individuo: el que apueste sólo por el entretenimiento y con ello se instale en una peligrosa tendencia hacia placeres cada vez mayores y más difíciles de gestionar (como pasa tradicionalmente con la aristocracia y su tendencia hacia la depravación) y quien sepa combinar entretenimiento con riqueza interior. Y con la empatía, el encuentro, la disposición, el servicio, al otro, hacia el otro.

Ese será el hombre moderno, el hombre del futuro, el hombre pleno del siglo XXI. Será un buen siglo, si se saben aprovechar esas inercias. Habrá florecimiento y progreso, desarrollos nunca vistos, inimaginables, si el fanatismo no lo impide. Porque si el oscurantismo, el miedo, la estupidez, la testarudez, el dogmatismo vuelven, quizá el siglo XXII sea el de la destrucción integral del Universo. En nuestra mano, en cada una de nuestras aportaciones, está evitar que eso no suceda.

(Creo que tengo que dejar el café en cualquiera de su formas. Saludos y abrazos.)

38 comentarios :

  1. Buf, náuGrafo, qué bien intencionado escrito pero que... no sé, me suena. ¿Sabes que en el siglo XIX escribían exactamente esto? Decían que el siglo XX iba a ser el siglo definitivo en el que las utopías se realizarían, en el que los hombres por fin serían libres gracias al imperio de su razón y tal (no hay más que leer a Victor Hugo). Y mira tú luego lo que pasó... vaya chasco, menos mal que Hugo no tuvo que vivirlo... pero otros sí que lo vivieron y lo murieron, telita fina.

    Por otra parte, unir aristocracia con tendencia a la depravación... pues no sé, me suena un tanto clasista y, sobre todo, general, qué quiés que te diga. Quizá la palabra, más que aristocracia, sería "abundancia mal gestionada" o algo por el estilo, qué sé yo.

    Y, finalmente, me da a mí que ese "mirar hacia Oriente" va a ser más bien un "ser fagocitados por Oriente"... me da, eh, que ojalá no sea así, que yo estoy muy orgulloso de la tradición occidental. Ojalá sea un mirarse mutuo de Oriente y Occidente, ya que estamos.

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  2. Amigo Wesley, aqui digo precisametne que no habrá utopias porque precisamente hemos dejado de creer en ellas, al menos, a título colectivo.

    Lo de la aristocria y su pasión por el vicio no es mío. Lo leí en algún lado y me temo que algo de eso hay: ociosidad y falta de objetivos y metas, y todo al alcance, solo conduce al placer por el placer (Spirit de Schweppes).

    Y lo de Oriente.. ¡mira la cantidad de japos que están abriendo! jajja

    El siglo XX fue precisamente un chasco por el uso y abuso de esa razón que tu dices. Hay que leer un libro (me lo digo a mi tb) de Erasmo titulado: "Elogio de la locura".

    La razón es peligrosa.

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  3. Qué pasión la de Oteiza, oye.

    NáuGrafo, me temo que aún sigo preso del romanticismo. Sé que no quiero volverme nostálgico. Ahora recuerdo un cuadro de un pintor, que no su nombre, de principios del siglo XX. En él hay una chica pintada, la mano puesta en la barbilla. La chica está pensando, contemplando... probablemente con nostalgia piensa qué bonito debió ser aquel tiempo lejano en que las campanas tenían vida y expresión. Pero la visión nostálgica no es el camino.

    Ojalá el hombre posmoderno sea como dices, ojalá.

    Un saludo

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  4. Oscar Wilde, en El Cuadro de Dorian Gray... lo del placer por el placer, digo.

    Sinceramente, me parece absurdo pronosticar un futuro que no voy a vivir, tan sólo me preocupa por lo que le toque a mis nietos o bisnietos, si acaso los tuviese. Me preocupa más el futuro inmediato, y en ese prefiero no pensar porque me resulta tan inquietante como incierto, tanto o más que lo que suceda dentro de un siglo, dos o tres.
    Pero ya digo, amén a tu visión de futuro, estimado, qué pefecta sería la humanidad en tal caso, tal cosa se me antoja como un estatus de armonía y equilibrio en el que vivir para el ocio y la contemplación fuese la razón de la existencia... Merveilleux.

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  5. ...quería decir el hombre posPOSmoderno.

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  6. denso amigo Nau, denso...
    Bufff me cuesta adaptarme al "perejilillo recubierto de salsa de trufa con aroma de seta exótica del congo sobre su manta de frutos secos flambeados".
    Me gustabas más cuando cocinabas chuletón ;)

    Bueno, que así también evoluciono hacia la cultura...
    Un abrazo majo!!!

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  7. Gran libro el Elogio de la locura. Y grande Erasmo. Ojalá se leyese más a gente como él.

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  8. Veo qeu sois lectores profundos y vais a las esencias y no a los detallicos. Porque habia puesto "una mujer destilando vino" y si hay algo que no se destila, es el vino, que es cosa fermentada.
    Menos mal que no lo ha visto nadie.

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  9. Lo que han muerto son los metarrelatos. Las utopías, lamentablemente, siguen vivas. Por ejemplo, la de creer que algo está en nuestras manos... ¡Ni que fuesen los pies de Messi!

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  10. Las utopías están mas presentes que nunca. Ahora la nueva es el ecologismo salvaje y animal, en el sentido más cabestro de la palabra, que nos va a llevar por delante a poco que nos descuidemos. Eso por un lado.

    Por otro, estando sumidos como estamos en una guerra de religión, el islamismo contra el occidente agnóstico, no creo que la humanidad esté tan cerca de ese nirvana que profetizas. Me temo que este siglo XXI va camino de ser un siglo de absoluto y nefasto retroceso, como la caída del imperio romano, en el que van a chupar sharia por un tubo todos nuestros descendientes, y sobre todo, nuestras “descendientas”.

    El fanatismo actual es el más salvaje de la historia, porque ahora tienen toda la información para no serlo, y aún y todo lo son, y con una fuerza jamás conocida. Destructiva como nunca. Soy pesimista, la era acuarios ha nacido coja, o manca. Las democracias son una anomalía en la historia, y van camino de la desaparición. Lamentablemente.

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  11. Explicar las cosas que ocurrieron es difícil, predecir las que van a ocurrir -predecir el futuro- es imposible.

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  12. ¿Pero en que isla con censura previa naufragó nuestro Náugrafo?¿Cuba?

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  13. Ivlius, no he entendido tu último comentario.

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  14. Yo diría que el ser humano, individualmente, siempre va a buscar lo mejor para sí mismo en la mejor de las concepciones de un sano amor propio y un equilibrado desarrollo personal, y, por desgracia, también en la peor, el egocentrismo empobrecedor. No sólo somos muy limitados, sino que a veces somos feos... No sé si me explico.

    Colectivamente, coincido con náuGrafo, si le he entendido bien, en que hay un pasotismo por el llamado bien común. ¿A quién le cabe hoy en la cabeza, y hablo de España, hacer algo por el bien de la propia ciudad, del barrio, del país?

    Por eso, no queda sino entretenerse y, en el mejor de los casos, cultivarse, enriquecerse interiornente, pero sin que eso tenga repercusión social.

    Y, así las cosas, ¿cómo creéis que será el arte del XXI?

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  15. Mmmmm, quizá vaya cobrando cada vez tintes más místicos, cobrando forma de religión, intentando suplantar unas formas religiosas cada vez más caducas y extintas en Occidente (a excepción del mundo islámico).

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  16. "¿A quién le cabe hoy en la cabeza, y hablo de España, hacer algo por el bien de la propia ciudad, del barrio, del país?"

    Pues tendrá que empezar a caber en la cabeza, y hasta que no entendamos que no somos un ente independiente de lo que nos rodea, seguiremos siendo unos miserables. Pongo por ejemplo, ficticio pero posible, que uno se dedique a cultivar su espíritu mediante la meditación, la lectura, la contemplación etc, etc, que haga de su casa un "altar", un monasterio tibetano en donde reinan los placeres místicos y sensuales, que diría Battiato, y sales de casa a seguir contemplando el mundo en ese estado de embriaguez de plenitud espiritual y te encuentras el barrio convertido en la cañada real, en un suburbio caótico... ea, pues como que no, que la cosa no pinta bien, que falla algo, que el ambientito no acompaña.

    El ser humano evolucionó al asentamiento, al grupo, a la ciudad, a la socialización. Todo enriquecimiento personal conlleva repercusión social y viceversa, todo acontecimiento social sea de la índole que sea, repercute en el individuo, menester seamos de acero para evitar tal repercusión. No podemos caminar solos, estoy convencida de ello. No podemos ser atolones en medio de un mar de indiferencias, en todo caso es preciso crear istmos culturales, sociales, políticos de carácter altruista, sin menoscabo de ese misticismo o enriquecimiento interior personal. Pienso.

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  17. Náugrafo, cada vez que publico un comentario aparece un aviso que hace que recorra por mi columna vertebral un escalofrío. Este comentario no lo verá publicado hasta que reciba su aprobación.

    Los que padecimos la dictadura, que no nos quitó sólo el mes de abril, sino toda nuestra juventud, sabemos que esto es la censura previa. Mientras una obra de teatro, una película, un libro, o un simple vestuario de presentadora de televisión no recibía su aprobación, no podía ser publicado o exihibido.

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  18. Estimado Ivlivs,

    Si recibieras cada cierto tiempo los insultos de cierto hijo de puta tú también instalarías el filtro moderador de comentarios.

    abrazos

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  19. Huelga decir que aqui se publican el resto de comentarios, sean convergentes, divergentes, exaltados, apasionados, tibios o en escabeche.

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  20. NáuGrafo, ¿quieres decir que el artista traducirá el invidivualismo estético y generador de empatía con el resto de seres humanos (del que hablas en tu entrada) en una mayor espiritualidad, alejada del racionalismo (quizá poco saciante) y de una vinculación de lo espiritual a una institución humana como podría ser la Iglesia?

    No sé, yo creo que lo espiritual es una dimensión más de la persona y pienso que la evolución de la humanidad está muy marcada por los interes personales (sin entrar a si son egoistas o no).

    Me viene a la memoria, aunque soy incapaz de reproducirla, toda una disgresión que hace Tolstoi al final de Guerra y Paz sobre qué pesa más en el devenir de la historia, si las decisiones personales o una fuerza por encima de ellas suma del conjunto de fuerzas de la humanidad. No recuerdo si habla de Dios o no.

    Respecto al arte del siglo XXI, no tengo ni idea de como será. Quizá refleje un hombre insaciado, buscando siempre experiencias nuevas, un hombre no transcendente más allá de su entorno próximo, desorientado sobre el sentido racional de su vida y de la humanidad. Una amiga mía dice que no hay que buscar sentido a la vida, pero yo no puedo dejar de buscarlo.

    El Patio, estoy de acuerdo contigo en que "todo enriquecimiento personal conlleva repercusión social y viceversa", y eso de alguna manera se tiene que notar, pero me lamento, por mi misma principalmente, de la poca capacidad de hacer algo no por los demás concretos y próximos, sino por la comunidad, ya sea, como he dicho barrio, ciudad, país...

    Tengo la sensación de que generaciones anteriores u otras culturas o países tienen más claro en su actuar la importancia de contribuir al bien común. ¿No tienes tu esa experiencia?

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  21. Algo de eso, en efecto, digo.

    En España el bien común se llama Gürtel.

    (Perdón por el laconismo, pero ando ajetreado. Saludos)

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  22. Estimado, en España el bien común se llama Gürtel, pero si tu memoria histórica no te falla, hace unos años se llamó de otra manera (fondos reservados, ¿recuerdas?). La caza de brujas nunca me ha gustado, más bien creo en esa frase de "quien esté libre de pecado que lance la primera piedra", y por supuesto, "quien lo haga que lo pague", pero no con lo que se ha metido al bolsillo, él y toda su familia y demás testaferros, sino con años de cárcel que no le permitan disfrutar de lo robado. Nada de fianzas millonarias ni leches.

    Estamos entrando en filosofías sobre la vida y su sentido y bla, bla, bla... La vida ya tiene sentido per se, tiene su verbo, vivir, y ese es su sentido: vivirla. Hay por ahí una frase que no sé de quien es que dice "Me pasé la vida buscando el tiempo que perdí. Sólo al final entendí que perdí mi tiempo buscando el tiempo perdido". Pues eso, nos pasamos la vida buscándole el sentido a la vida, y el sentido de la vida es vivirla con el sentido que uno quiera darle: más o menos comprometida, más o menos extrovertida, más o menos mediocre, más o menos intensa, interesante, aburrida, anodina, etc, etc, salvo que existan causas externas mayores que no nos dejen vivirla como desearíamos.
    En cuanto a lo social, añadir a lo tanto dicho que Ensayo sobre la ceguera, de Saramago, es la fabulación de una sociedad enferma, la nuestra, en donde un marcado egoísmo en la lucha por la supervivencia conduce al ser humano a la atrocidad y la barbarie. ¿Será esa nuestra respuesta ante una gran catástrofe futura? Yo confio y espero que no. Y si somos capaces de ver la luz, de "futurizar" un mundo en donde unos serán tan perfectos en medio de una sociedad tan caótica, ¿cuál sería (es) nuestro grado de responsabilidad como seres privilegiados que vemos enfermar el mundo? Esta pregunta como epílogo de la obra de Saramago y como realdad que nos afecta.

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  23. ¿Cuál es mi responsabilidad? Esa es una de las preguntas que me inquieta en el sentido de mi vida, aunque no llega a angustiarme porque no me considero un ser privilegiado que ve enfermar el mundo, sino una sufridora, sin eximir mis responsabilidades en ese sufrimiento, que enferma con él. ;-)

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  24. "El hombre posposmoderno es otra cosa. Es ese Josep Pla que renuncia a cualquier tipo de compromiso político de grandes ambiciones, para acabar fijando la mirada hacia los campos de trigo, los atardeceres del Ampurdán..."

    Josep Pla es lo menos posmoderno que yo me pudiera imaginar. Él es un payés, un cuenco, diríamos en Navarra, al que solo le gustan según sus palabras "los paisajes rediticios". En cuanto a su compromiso político fue algo turbio, muy "cuenco", el de nadar y guardar la ropa.

    "La sabiduría oriental de quien renuncia a grandes gestas y educa, cultiva, la mirada hacia la belleza."

    ¿Alguna vez los orientales renunciaron a las grandes gestas? ¿Cómo se gestó el inmenso imperio chino? Y qué me dice de la invasión de Manchuria por Japón. Y de la expansión imperialista de Japón por todo el Pacífico durante los años 40. Y la invasión del Tibet por China.

    No hay que esperar a 2110. Cuando el europeo de hoy vuelve la mirada a Oriente es como mirarse en un espejo: se ve así mismo, ve a Occidente.

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  25. Ivlivs, Pla se hacía el payés, pero jamás cogió una azada. Era un "paleto universal", como decía de él Umbral, un dandi con boina, que renunció a los jumelajes políticos porque aprendió bastante bien la lección. También porque quiso proveerse una existencia tranquila, a la sombra de los pagos de Cambó, y quizá haya algo de pusilanimidad en eso y quizá algo de sabiduría. Es muy fácil juzgar desde nuestras posiciones cómodas de la democracia.

    Sobre los japonese y Oriente: pues es como si se estuviera dando una vuelta en la tortilla de la productividad mundial. A mí todo ese progreso de India y China, esa emergencia desbocada, me parece todo menos progreso. Europa va por otros derroteros, y va descubriendo que destinar su vida y obra a fichar de sol a sol no es lo mejor que puede hacer con su existencia.

    Es cierto que China y Japón han realizado grandes gestas, pero vamos, la filosofía oriental va, o iba, por otros derroteros, quiérame vd. entender.

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  26. El Patio, pero lo divertido que es jugar a profetillas...

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  27. Diríase más bien que Aquerreta es pintor y que hace incursiones en la escultura con resultados irregulares. El monumento a las víctimas del terrorismo es más bien to forget.

    "Nav7" no incluye todos los créditos que debiera. Es de extrañar.

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  28. Gracias, 'Passy'. No sé por qué puse escultor cuando tengo en la cabeza que es pintor. Es cierto, la escultura a las víctimas es completamente desafortunada, porque parece que el niño está matando al asesinado.

    Sobre los créditos, los hay por delante y por detrás.. Me acabo de leer el texto de Latorre sobre Gaudí/Eusa y me ha interesado.

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  29. Querido Náugrafo, un terrateniente como Pla, sea payés o "cuenco", jamás cogió la azada. Para ello tenían su cuadrilla de peones.

    En cuanto a la forma de ser oriental, no me gusta usar la palabra filosofía en vano, no hay que olvidar, aparte del refinamiento en sus artes industriales y su arrobo ante los almendros en flor, las artes marciales, los shogún, los samurays y su moderna versión los kamikazes.

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  30. por delante y por detrás... pero faltan. Ánimo, periodista.

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  31. La cuadratura del círculo, la unión entre la cuenta y oriente está en el centro budista que hay en ese pueblo al lado de Pamplona, con banderolas como las del Tíbet y todo. Arrealismo hecho paisaje.

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  32. Yo sí había visto lo de destilar Vs. fermentar, máxime cuando mi abuelo hacía su propio vino en el Bierzo, pero no quería pasarme con las correcciones. También tienes un curioso "cerebro descerebrado". Tengo amigos que escriben en Facebook "Ala Madrid" y tengo que resistir la tentación de contestar: "Te has hecho musulmán?".
    En cuanto a tus entradas en el blog, qué puedo decir que no hayas dicho ya. Tus vagabundeos mentales son similares a los míos, pero siempre me aportas algo más. Gracias. Por cierto, entre tu tío y tú vais a conseguir que me ponga a escuchar a Pla y que me guste el catalán.

    Echo de menos ser periodista. Tengo amigos que me dicen y me insisten que escriba. Pero me da pereza. Vale la pena hacer un blog? (Obviamente, para ti sí).

    P.D: Viva el café! (Has probado la absenta?)

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  33. Gracias, Lidia, por el comentario. Y no temas corregirme en exceso, así lo puedo hacer yo luego, jeje. ¿Escuchar a Pla? ¿No querrás decir leer?

    No te recomendaría hacerte periodista, dios te libre, pero sí abrirte un blog para dar salida a esos vagabundeos mentales. Darles un sitio es interseante, creo. Nunca sabría decir si es saludable, como que los ordenas o que, al contrario, das cancha y salida a cosas que quizá habría que tratar de mantener soterradas. Nu sé.

    Si lo abres, que sea para hacer lo que a ti te venga en gana, y no para querer demostrar nada a nadie. Que sea parte de ese camino autocultivante del que hablábamos ayer. Cuenta con este lector si eso sucede.

    feliz domingo, lidia

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  34. Y sí, sí, probé la absenta. Pero no recuerdo ningún viaje alucinógeno en plan Rimbaud...

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  35. Sí, escuchar a Pla. Para mi la escritura es una voz. Fui periodista, pero lo dejé porque ésa no era la mía; era una voz a sueldo, mercenaria.

    Gracias... Igualmente.

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