22.2.10

Saldrá a dar una vuelta: la aventura de su vida

Conocí a Fabián en mis tiempos de plumilla imparcial, diario en el que era jefe de la cosa técnica. Le llamábamos a menudo a horas intempestivas para pedirle socorro en html, y siempre lo solucionaba con respuestas entre eficaces y amablemente acidillas. Un tipo fuera de lo convencional, y el mundo anda necesitado de tipos fuera de lo convencional. Cuando le preguntaban ¿tú, Fabián, qué eres? (porque había sido periodista durante diez años), él respondía que cocinero. Porque le gustaba cocinar, y a veces uno es lo que le gusta, más que lo que hace por dinero.

Fabián se cansó un día del Periodismo, el oficio más hermoso del mundo según (el novelista) García Márquez, pero también el peor pagado. Y, a veces, ay, en la vida necesitamos del vil metal. Así que se puso a amasar fortuna y montó un tinglado de ordenadores y servicios técnicos varios que exprimió con mucho arte y que le rindió pingües beneficios. Se pudo comprar un casoplón y "una perra tonta". Pero no era feliz. Él mismo lo contó hace días en una emotiva, valiente y desnuda carta que colgó en Facebook.

Cambiaría de vida.

El 22 de febrero de 2010, Fabián anunció en qué consistía su cambio de vida. Dejará de trabajar el próximo 28 de febrero y se embarcará, durante dos años, en la mayor aventura de su vida. Setenta países que atravesará a lomos de su moto, a lo largo de más de 100.000 kms de carreteras, 6 desiertos y no sé cuantas junglas tropicales. Como un viajero moderno, irá equipado de los sistemas de navegación más avanzados y llevará cuadernos de bitácora del siglo XXI que actualizará en su página web y a través de Twitter, Facebook y alertas a los teléfonos móviles de quienes soliciten ese servicio.

Dice Fabián que, sí, había conseguido la mayoría de los retos que se había propuesto en la vida. Pero que algo no terminaba de cuajar, ese tornillito necesario para montar el armario de Ikea de la felicidad, digamos, en plan cursis. ¿Lo encontrará mediante el viaje? Bueno, eso es otra historia. Quizá sea después del viaje cuando tenga que buscarlo realmente, pero el viaje mismo será una perfecta ocasión para ser feliz, y soñar con la felicidad venidera, que es una forma de felicidad también interesante.

"La vida no es de papel y no admite aplazamiento", dice MSO en su La isla de Juan Fernández, libro este que habla de viajeros, viajeros como Joshua Slocum, el primer tipo que dio la vuelta al mundo en solitario, a bordo de su Spray, y que dio cuenta de su aventura en Sailing Alone Around the World.

También es cierto que el mundo está más trillado hoy que antes. Ser viajero tenía sentido más allá del personal cuando se podían descubrir cosas, poner por escrito sensaciones inéditas, comportamientos de los pueblos, de las gentes, maneras de vivir, de comer, de beber, de existir. Viajar se ha convertido hoy en una experiencia personal, y poco más. O quizá no tanto. Las tecnologías nos permiten viajar con los que viajan, y el que viaja puede compartir mejor que nunca su viaje con los demás.

A través de Facebook, Twitter y lo que haga falta, yo seguiré a Fabián a lo largo de sus dos años alrededor del mundo. Porque es un tío que ha asumido que la vida no admite aplazamiento, y que hay que dejarse de convenciones y vivir por algo, para algo, por alguien, no porque sí. Por dinero un tiempo, quizá, pero una vez conseguido hay que dar sentido a ese dinero. Y salir, al menos, a dar una vuelta. La mayor vuelta del mundo.



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Más info:

Web del viaje
Video de presentación del viaje

20 comentarios :

  1. A mí estas cosas me ponen de mala leche, qué quiere que le diga.
    Lo primero, para cogerse uno aunque sea un puñetero mes sabático en plan derroche idealista, en pos de experiencias de vida o de encontrarse a uno mismo, o por el simple placer de viajar en moto, tiene que haber un respaldo económico importante, y me atrevo a decir que ningún apego afectivo importante (o tan importante que comprenda que te largas, vaya, que ahí se pudra en el mundanal ruido mientras tú te vas en busca de quimeras).
    Creo que quien más y quien menos asume que la vida no tiene aplazamiento. ¿A quién no le gustaría mandar todo a tomar por saco y no esperar la jubilación para escalar el Everest (metáfora)?
    Imagino que es mucho más que un sueño que cumplir, o que buscar ese tornillito que seguro no va a encontrar, porque a las almas inquietas siempre les falta algo, aunque sea una vuelta de tuerca.
    Por otro lado, el dinero deja de ser importante cuando uno ya no sabe qué hacer con el que le sobra. El dinero no da la felicidad, pero hay que ver lo que ayuda. Vamos, sólo un par de años sabáticos que me tomé para cuidar de mis hijas recién nacidas dejaron la cuenta bancaria en números rojos, eso sin salir de la ciudad, imagino dos años subido en una moto y de hotel en hotel. Conclusión, ser consciente de que la vida no tiene aplazamiento no es gratuito, necesita un poquito de valentía y un muchito de parné.
    También es cierto que los hay que se acomodan y creen que llegaron donde tenían que llegar, pero la dura realidad es que para el común mortal no queda más cojones que acomodarse ( un alarde de inteligencia emocional para que el día a día no te corroa las tripas ni el alma).
    Pero vaya, envidio a su amigo, tanto como a aquel calvo escritor que también buscaba su tornillo en Cuba.

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  2. El aludido está en su derecho de usar su parné como le venga en gana, que por algo ha vivido las 24 horas del día operativo, a golpe de móvil, amén de otros muchos sacrificios en aras de ese vil metal que, ahora en bolsillo, invertirá en el viaje de su vida. No entiendo esa mala leche, doña Patio.

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  3. Usted lo ha dicho, el aludido por usted (que no por mí, que yo no conzco a ese señor de nada, hablo en general) puede hacer uso de su vil metal como le venga en gana, y yo de mi mala leche como crea oportuno. Es más, hacer uso de algo tan "vil" para algo tan ¿espiritual? (no es esa la palabra, pero no encuentro otra) es algo maravilloso. Joer, no le digo que me da evidia, sana envidia, si es que tan vil sentimiento puede acompañarse de ese calificativo.

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  4. Perdone si me puse fiero. Pensé que había un fondo de critica a la gesta fabianesca y no me gustó la idea.
    A mí me da envidia su parné... Lo del viaje no lo tengo tan claro, jajajá.

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  5. Cuando me jibile (a los setenta), voy a hacer algo parecido. Jurao. Espero que también siga usted mi proeza por facebook porque pienso publicar a diario... jajajjaja

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  6. El problema de hacer esos viajes en la jubilacíon es que uno tiene 67 años. Nuestro admirado Fabián ronda los 40, y aún tiene vida (y por tanto ilusíon) por delante. Ya jubileta me temo que las ilusiones mengüan, y se limitan a cuestiones de bienestar físico y dar la paguica a los nietos.

    ¡Año sabático para El Patio ya!

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  7. Claro que usted hablaba de jibilación, que puede ser otra forma de retiro..

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  8. No lo dude, mi "jibilación" no será en un balneario, antes muerta.
    ¡Vida sabática para El patio y una lotería Primitiva YA!
    Pero lo de la moto y la vuelta al mundo no me convence. Yo quietita en alguna parte y lo poco que tenga que moverme sobre cuatro ruedas a ser posibe. La permanencia también es una manera de entender que la vida no necesita aplazamiento sino sencillamente ser vivida, ¿no cree? Hala...

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  9. Eso es. Digamos que no necesita desplazamiento para ser vivida.

    buena tarde

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  10. Ayer conocí un relato que se titulaba "Petronio" de un francés llamado Marcel Schwob, incluido en la obra "Vidas imaginarias". Luego me enteré que Borges lo había plagiado, pero eso da igual.

    El caso es que, resumiendo, el tal Petronio, hijo de una familia rica, conoce a un esclavo llamado Siro, que le pone en contacto con los callejones de la vida y sus peligrosas aventuras. Cuando cumple treinta años decide escribir las historias que le habían sugerido esas incursiones. Escribió dieciséis libros que leyó al tal Siro, que rió como un loco y aplaudió como un ídem. Entonces Petronio y Siro deciden llevar a la realidad todas las aventuras escritas y lo dejan todo y se piran de la ciudad, se echan a los caminos.

    La historia de Petronio es la del escritor que se atreve a vivir lo que ha escrito, y por eso deja de escribir.

    (Este comentario es una anarosada más o menos literal de un libro de Vila-Matas, que conste. Mi word no escribe solo... aún. Jajaja.).[¿En este caso dónde coño va el punto, dentro o fuera?]

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  11. Stevenson (que por lo visto viajó mucho): "La literatura es un pobre sustituto de la vida".

    - - -

    Creo que sería así:

    (Este comentario es una anarrosada más o menos literal de un libro de Vila-Matas, que conste. Mi word no escribe solo... aún. Jajaja. [¿En este caso dónde coño va el punto, dentro o fuera?])

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  12. Muchas gracias. (.)(.).. (.) ..(.)(.)


    (.) Coño, parece un caza imperial de la Guerra de las Galaxias.

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  13. Mierda, se ma jodío la escultura, se han movido los elementos, pero ya te haces a la idea.

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  14. JAJAJAJAJA. Sí, me hago una idea. JAjajajajajaja, deconstrucción de la matriz uno en elementos básico-técnicos en la mitad excitable del teorema de pi y ta goras, sección numero primos haciendo el ídem.

    X===D (Me lo has puesto a huevo)

    Pospoesía del postpospoético, performánstica de clase de pupitre pixelado subconjunto, "seño", yo no he sido.

    Quiero ser titulista, cojones!!!

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  15. Descojone a media tarde.

    JA.

    Al cubo del cubo.

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  16. ARCOmar por el subbúfer!!! Muera el arte(facto).

    Por qué las pantallas planas nunca lucen escote???


    Dicho lo cual, me retiro a tomar un café y a hacer penitencia. Buenas tardes.

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  17. Anda... me he encontrado tu blog un poco de casualidad... no sé si te acuerdas de quien soy, soy Yaiza, una amiga de Mari y creo q hemos coincidido un par de veces. Primero, felicitarle caballero por su buena escritura, y segundo (y no menos importanta), este buen hombre-viajero me ha dejado alucinada...sí, señor, eso sí q es tener narices! No sé si será que ahora que he vuelto a ser becaria, aunque en Ámsterdam jeje, tengo más tiempo para pensar, pero sobre la búsqueda de la felicidad ya llevo unas cuantas reflexiones ;-)

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  18. Claro que sí, Yaiza, ya me dijo Mari lo de tu escapada holandesa... Hablan bien de Amsterdam, el mito laboral, el mito (real) de currar de lunes a jueves. A ver si lo consigues. Es un reto más asumible que el de recorrer 70 países en moto durante dos años, así que mucha suerte y hasta otra.

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