El hombre borroso

Había una vez un hombre borroso, desenfocado. Nació antes de que Woody Allen rodara Desmontando a Harry, con Robin Williams en estado borroso. Si acaso, Allen se fijó en este hombre borroso del que os hablo. Nació un nebuloso día de noviembre, por la tarde, en la región de Umbría, Italia. Vino al mundo en casa, como se nacía antes, en el momento en que su padre se aplicaba unos vahos de eucalipto para tratar de suavizar un constipado que le tenía taponada el alma. Sí, cuando nacemos pasan cosas, el mundo no se para para celebrar tan magno acontecimiento. El mundo sigue su curso, a su aire, cuando nacemos. Y cuando morimos. Los bloguers siguen publicando postsss, a machamartillo, a pesar de que éste u otro mueran. Les da igual.

Pensó, el padre del hombre borroso, niño borroso, entonces, que su aspecto difuminado se debía a los vahos que se acababa de suministrar por vía oral. Pero no, aquel jodido chavalín era todo menos definido. Pese a tener la sexualidad bien clara -heterosexual-, sus miembros, íntimos y éxtimos, eran perfectamente vaporosos, romos en su visión, raros de ver.

Esta persona borrosa veía, en cambio, con gran nitidez. Veía a toda la gente con gran nitidez, insisto, y se extrañaba de que no fueran, como él, entes desenfocados. El hombre borroso se refugiaba en el alcohol, las drogas y la prostitución low cost para ir tirando, pues la vida no era fácil para alguien de sus características. Empero (odiaba la palabra empero), se sentía especial, diferente, único en su especie, por su borrosismo.

Una mañana, en un momento de lucidez, pensó crear un movimiento de lucha armada callejera, sin saber muy para qué, de insólitos procederes, que se llamara la kale borrosa.

La violencia, no obstante, nunca había sido su fuerte. Con el tiempo, entró en un estado de abandono, de dejadez, que le acrecentó su estado difuso. Cada día era un ser más inasible, más cerca de lo espectral que de la carne y hueso. Meaba humo. Cagaba niebla.

Rumiaba sombras.

Murió triste y solo.
No fue necesaria incineración.

Comentarios

  1. . ... .. .
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  2. ¿Brailas conmigo?


    Me mola la expresión “a macha camartillo”, mucho. Es tan gráfica, dios. Una joya de dsas del español. Jajaja...

    Meaba humo. Cagaba niebla. Magistral.jajajajajaajja...

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  3. El rumiaba sombras se lo he mangado a Ángel González..

    Gracias!!

    Brailo, brailo. Pilar Rubio presentará, por cierto, 'Mira quien braila', en Telecinco.

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  4. Si estoy en la ciudad

    meriendo tarde a secas:

    mastico lentamente los minutos

    -tras haberles quitado las espinas-

    y cuando se me acaban

    me voy rumiando sombras,

    rememorando el tiempo devorado

    con un acre sabor a nada en la garganta.

    (Ángel González)

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  5. ¡Anda, leche...! Pues entonces este señor va a ser el inventor de la famosa lógica borrosa. Dicen que la lógica borrosa se usa sobre todo en el control de procesos, porque se adapta mejor al mundo real que la lógica convencional. A ver si después de todo, nuestro atribulado hombre borroso, no era tan distinto y su único problema es que se le notaba más que al resto de los mortales. Pobretico.

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  6. Wikipedia: La lógica difusa o lógica borrosa se basa en lo relativo de lo observado. Este tipo de lógica toma dos valores aleatorios, pero contextualizados y referidos entre sí. Así, por ejemplo, una persona que mida 2 metros es claramente una persona alta, si previamente se ha tomado el valor de persona baja y se ha establecido en 1 metro. Ambos valores están contextualizados a personas y referidos a una medida métrica lineal.

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  7. Sé de más de uno que se amparará en la lógica borrosa para relativizar sus carencias.

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  8. ¿Por qué hay quienes se empeñan en poner nombres interesantes y teorizar sobre las cosas que son de cajón de madera de pino? Lógica borrosa es que Romay es más alto que yo... pues claro, joder, es evidente, tómeme de referente y aparecerá el más alto, el más bajo, la más guapa o la más fea (relativo todo, claro está), pero cosas que nadie pone en duda desde que el mundo es mundo. Vale, pues si hay que llamarlo lógica borrosa pues lo llamamos lógica borrosa, pero borrosa, lo que se dice borrosa, la cabecera de El náugrafo digital que ya no alcanzo a distinguir (y que además andan retozonas, porque unas veces están en el centro y otras a la derecha de la pantalla) y que sé que pone El náugrafo digital porque la lógica experiencia así me lo asegura, y una tele sin TDT tras el apagón analógico, por ejemplo... en fin.

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