11.12.09

Auster en León

Debería estar con mis reportajes efímeros y aquí estoy, blogueando. En fin. Leo que Paul Auster visitará España, concretamente León, el próximo 28 de diciembre. ¿Será una inocentada? Acude a esa ciudad para recibir un premio, el Premio Leteo, que entrega una comunidad de jóvenes autores. Así, a priori, suena a premio de tercera regional. Y va el tío, y lo recoge. Luego hay quien, pienso en Bob Dylan, no te recoge ni un premio ni bajo amenazas.

Desde que entregaron a Auster el Premio Príncipe de Asturias de las Letras, en mi opinión, rebajando su listón premiador, aunque me guste mucho Auster, puede que el escritor haya establecido cierta relación con España. Como le pasó a Woody Allen con parecido premio, que luego se puso a rodar en Barcelona.

¿Ubicará Auster sus próximas novelas no ya en París, Brooklyn o Manhattan sino en Albacete? Oh, eso sí que sería audacia literaria. Un personaje austeriano vagabundeando, roaming, por Ciudad Real, por Getafe, por Monterrubio de la Serena (Badajoz). ¿Por Pamplona? Bueno, Robinson Crusoe pasó por aquella ciudad en el literario año de 1688 y no quedó nada mal. Se encontró una ciudad nevada, en octubre.

Por cierto que en la foto de la solapa de su último libro, Invisible [observaciones críticas, aquí], creo que aparece en Barcelona, sentado sobre un banco gaudiano.

Pero yo no quería escribir sobre esto. Si no de las sensaciones de un Paul Auster, en plenas Navidades, perdido en León con unos jóvenes que él no conoce, unos jóvenes que le idolatran y que tartamudearán al dirigirse a él, en un inglés macarrónico. Se harán fotos todos juntos.
Supongo que llegará en avión a Madrid, y luego le trasladarán en tren o en coche privado a León. No podrá evitar la visión de esos paisajes hoscos de las entradas a ciertas ciudades españolas, con sus letreros lamentables, su feísmo en barbecho, sus casas al borde de las autopistas y vías del tren, tan deprimentes. Ni postpoéticas, ni arrealistas, deprimentes.

¿No sentirá Auster una melancolía sin parangón en un día cómo ese? ¿Sentirá que se ha equivocado al aceptar ese premio, y que debería haberse quedado en su casa, en el incestuoso ejercicio de escuchar los discos de su hermosa hija Sophie?

Lo cierto es que ni Auster ni nadie está libre de sufrir una implacable melancolía, cosa que no sé si reconforta o todo lo contrario. Poniéndome en su pellejo, no es descabellado que quiera pensar que ese día, 28 de diciembre en León, con un frío de mil demonios, no ha sido más que una broma pesada.

Le quedará el consuelo, como a todo escritor, que al menos podrá sacar algo en términos literarios en el futuro, de aquel extraño día.


18 comentarios :

  1. Me horroriza solo de pensarlo. Pero (quiero pensar) es imposible, como que Mesonero Romanos se plantease escribir sobre Nepal.

    Tu imaginación ha volado más de la cuenta...Auster no hace aproximaciones. La belleza de sus escritos nace del conocimiento asimilado que ostenta su distinguida pluma.

    Miedo me has metido.

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  2. Conocimiento asimilado?? Y cuando su protagonista, Adam Walker, se acuesta reiteradas veces con su hermana Gwyn? Cómo se come eso?

    saludets

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  3. No he leído nada de Auster.
    A parte de playa, ¿qué no tiene León?

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  4. ¡¡NáuGrafo, esto es el destino!! Vayámonos a celebrar mi cumple a mi pueblo ese fin de semana y acabamos haciéndole una entrevista-encerrona a Paul Auster. Y si se tercia nos lo llevamos de cañas por el Húmedo...

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  5. Por cierto, que nunca hemos comentado la mirada tipo Garfield que tiene el amigo Auster.

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  6. Tipo Garfiel y tipo Michael Caine, es decir, párpados algo inflamados. Prefiero la mirada de su hija Sophie.

    Lo de León, jajaj, déjame que los consulte con los oráculos (una noche de estas), ajaj.

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  7. Mi objetivo esta tarde es conseguir que no trabajes, jaja, haciendo comentarios por segundo.

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  8. Y lo estás consiguiendooooo, Rudolf Bornnnnnnnnnnn.

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  9. No me has respondido a un comentario en las fotos de Facebook, jaja.

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  10. Auster me recuerda a Anthony Blake.

    Qué perra te ha entrado con la buenorra de la Sophie!!! jaja.

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  11. Hombre, y más cosas que una catedral (una de las más importantes y bellas de Europa) y un museo un tanto ¿arrealista?, digo yo... como la pone usted así, tan de poca alfombra para tan insignes pies... En fin, con lo bien que se come en León y los preciosos paisajes nevados que alberga en invierno. Además, cuando se ponen a organizar algo son de un gusto exquisito que para sí quisieran los culturetas horteras de la capital.

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  12. León será estupendo, pero seguro que sus entradas son deprimentes.

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  13. Pues coño, que llegue en helicóptero y aterrice en el tejado del Musac o en mitad la plaza, así se evita las deprimentes entradas (según usted).

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  14. jajajajaja... ¿Y usted?... pues eso.

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  15. A Auster lo premiaron porque le mola mucho a la Letizia, esto es incontrovertible , como que las novelas de Auster llevan fecha de caducidad de ya mismo ...es una opinión pero a mí me parece ful y fulero , lo he intentado y no . Otra cosa es que el tío sea largo , Charyn es 20 veces mejor , humildemente opino. No se enfaden. Eso, Sophie...como la suegra de Leti, a ella le perdonamos lo que sea, premio para el padre...y la madre . No he logrado acabarme ni una de sus novelas , previsible , aburre, siempre lo mismo.

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