Gato callejero

Me ha encantado dar con esta entrevista a Pedro Juan que no tiene desperdicio. No le falta ni sobra ni un segundo. "La vida es un juego, la vida es una aventura. Hay que jugar siempre, llevar una vida juguetona, como un gato que anda por los techos divirtiéndose y jugando". Bueno, y hacer otras cosas, escribir, por ejemplo. Escribir cansa, dice, también. Es sabio este pendejo.

Comentarios

  1. Mañana la escucho, que se me ha hecho tarde... pero no quería dejar de comentar lo de las caras, tener cara de algo, como este escritor, que le pasa como a José Hierro, que tenía más cara de portero de club de alterne que de académico de la lengua. ¿De qué tendré cara yo? ¿Me pegará?

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  2. Voy a pensar que la sección comentarios de su página interactiva (ahora ya es página, no blog, ¿no?) me tiene manía. Otra vez se fue mi comentario y andará vagando por el ciberlimbo.
    A mí estos señores me encantan, despiertan mi envidia (sana, creo). Oyéndole me gustaría ser hombre, no tener un trabajo de ocho a tres de lunes a viernes, ser libre (sin pareja estable ni inestable, me refiero, que libre ya soy) para poder ser gato o perro callejero, para vivir donde se me antoje vivir en busca de cosas interesantes que poder contar, o en donde las cosas interesantes fluyan a mi alrededor. Vamos, que me deprimo como las acomplejadas cuando leen Cosmopolitan en la edición de verano con diez trucos para adelgazar y estar más bella.
    En cuanto a su teoría sobre el sexo en el caribe... Carajo, no termino yo de entender lo que quiere decir el colega, vamos, que se me ha venido a la mente Emilio Aragón en aquel skech televisivo, puro en boca y vestido de militar y diciendo aquello de menos samba e mais traballar. La ociosidad, el rol de machito por aquellos lares y el que le han colgado como un san benito a sus hembras (que todo cazurro que no se come aquí una rosca y va para allá se cree que va a encontrar, en vez de unos brazos, unas piernas abiertas), creo yo, más que los ombligos al aire, el calorcito etc...(que también). Me reía cuando he oido lo de cuarenta años prohibida la prostitución, en fin. Definitivamente quiero reencarnarme en este señor, calvo y todo.

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  3. A ver, contesto rápido que me voy al cine, está claro que el amigo Pedro Juan ofrece un discurso como muy para todos los públicos en esta entrevista. Lo de los cincuenta años de la prostituación prohibida lo dice en serio, está prohibida, no hay por ejemplo, prostíbulos luminosos por Centro Habana como los había, por lo visto, hasta 1959. Pero el no dice que porque esté prohibida no exista.

    Y lo de las tetitas y el ombligo, jaja. En fin, el tio tiene gracia, que es lo importante. Y es un animal tropical, ojo. Lea sus libros y lo comprobará. Empiece por 'Animal tropical', mismamenete.

    Ah, y esto sigue siendo blog, pero punto com, que es como más guay.

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  4. La fusilo para subirla a Hank over. Me encanta Pedro Juan, y también cuando se pone burro. Y Centro habana es desde luego como él la cuenta.

    Patxi

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