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Me ha parado, por no decir se me ha echado encima, una chicuela de Ayuda en acción. No para ayudarme, quiá, sino para pedirme "un minuto solidario". Si hubiera dicho "un minuto [los dos] en solitario", me lo hubiera pensado pero no ha sido así. Mi amigo Latinajo de Híspalis ya cayó en esa trampa, la de dejarse seducir por una voluntaria (o lo que sean) de WWF Adena, esa del oso panda, con el prurito de invitarla luego a bailar, y ahí sigue, pagando religiosamente su cuota para salvar a las ballenas.

Como no tenía el día ni solidario ni seductor, pero sí graciosete, le he dicho "mira, si ej que [me ha salido el tonillo de madrileño que voy siendo], si ej que dinero no tengo, tiempo sí, pero dinero no". La chica ha reído mi ocurrencia y me he sumergido, sin que me viera, en El Corte Inglés, para hacer mis nanocompras de periodista en paro y escritor sin editorial. Joder, voy a llorar. Hoy, unas gambas que combinaré con mango frito y lechuga, en plan exótico para este otoño algo exótico que llevamos.

He salido del gran almacén y por suerte ya no estaban con la de Ayuda en acción. He entrado en una peluquería y me he cortado el pelo en cosa de diez minutos. Bueno, realmente me lo han cortado. El día que salga cien por cien contento de una peluquería plantaré un abeto en la sierra del Guadarrama.

Mientras leí el Cuore, la única revista que no hace retoque fotográfico, según dicen, he pensado sobre el 17 de noviembre, día anodino donde los haya, que concreta su gracia precisamente en esa anodina condición. Necesitamos días anodinos, y a este paso, con tanto Día Mundial del Día Anodino, se pierde toda anodinez posible.
Evocando cosas sobre el 17 de noviembre, he recordado un 17 de noviembre de hace 17 años, un 17 de noviembre de 1992, en que nos trajeron a la perra que yo, que en eso me puse coñazo, solicité hasta el hartazgo. Una pequeña teckel que vivió en nuestra casa dos semanas y la que pusimos de nombre Tecla, por haber nacido en Santa Tecla y por ser teckel.
Era una convivencia imposible, y hubo que buscarle mejores amos. Recuerdo gran emoción ese día, el de su llegada, pero también una cierta cosa, una cierta responsabilidad, una cierta "hostia, este chucho va alterar nuestra vida durante los próximos años". Había algo de corriente fresca que se cuela de pronto en tu vida. No sé si las madres o padres pueden sentir algo parecido, un leve escalofrío no tan jacarandoso como pensaban ante la llegada de esa cosa llamada hijo.

El 17 de noviembre del año siguiente, 1993, yo ya era un hombre. Un hombrecillo, si queréis, pero desde luego no esa cosa que quería a toda costa un perrito. Aquel día la selección española se clasificó para el Mundial de USA 94, al ganar a Dinamarca. Recuerdo que vi el final, sin enterarme mucho de qué se disputaba allí, y me acerqué después hasta el bar Donegal, al concierto de aquel grupo de compañeros, tan acojonante, llamado Karma. Bajé solo, en aquella Pamplona quietuna de entre semana y noviembre, quizá tomé algún botellín de cerveza, quizá fumé algún cigarro. Su versión de Crossroads, de Cream, era buenísima.



Conclusión: éste ha sido un 17 de noviembre anodino, y yo me alegro.

Comentarios

  1. Realmente existe un lado absurdo-poetico-patetico en pagar una cuota para una ONG que te la trae al pairo. Vivan las ballenas y los osos pandas!!

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  2. Jjajaja, bueno, siempre puedes decir, en estos debates como solidarios que a veces surgen, que tu ya cumples con tu deber de salvar al chimpancé afgano.

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  3. Para que deje de resultarle anodino, efemérides del día: el 17 de noviembre de 1940 nació mi progenitor. Y, claro, sin este acontecimiento previo, yo no estaría aquí.

    Saludos
    Rosie the Riveter

    PS: Muy feo eso de encapricharse con un perrito y colocarlo a las dos semanas. Y hágase usted las salsas, por favorrrrr, mejor para su economía y para su paladar.

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  4. Bueno, yo habría mantenido al can, pero es que a mis progenitores no les hacía ni maldita la gracia y tuvo que salir por patas. Felicidades a su padre, parece que creó un interesante ser humano.

    PD: El caso es que también me fabrico mis propias salsas. A la pimienta, al curry, a la carbonara, con queso azul, salsa de piquillos...

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