10.8.09

La Francia fea

El aire acondicionado, criminal, de la compañía PLM Autocares me ha dejado la cabeza llena de un malestar que me podrían haber ahorrado de hacer un uso sensato de sistema enfriador. Y eso que llevaba chaquetica, que de esto ya me sé mucho. En este estado, vamos a ver si desempolvamos un poco ésto.

La imagen del país vecino siempre se asocia a grandeur, en ocasiones; y a pequeños detalles, que es un poco lo contrario, en otras ocasiones. Mitterrand y Amélie Poulain, amos. Pero también está François Pignon, arquetipo de la Francia medio-chana, un Torrente que desayuna cruasán en vez de porras, pero que es tan cutre y dominguero como el que más, por muy francés que sea y etc.

La fealdad en lo francés se ve, a menudo, en ciertos mobiliarios urbanos. Ciertos edificios horripilantes que son como los comunistas de la RDA, pero en un si es no es coquetizado, lo que acaba por ser muy deprimente al oeil. En la périf, que es como se llama en Francia a la periferia, se pueden ver esas construcciones postpoéticas con un barniz de querer abonitar que acaba por joder el cuadro totalmente. Porque las viviendas comunistas del Berlín Este era deprimentes, pero lo eran de verdad. Querer adecentar lo que en ningún modo quiso agradar a la estética es un atentado contra la misma: lo mismo pasa en ciertos barrios madrileños, un Legazpi, con la petulancia infame que vemos en tanto pomo dorado.


La feo en Francia llama más la atención, ya que uno cree o piensa o ha asumido que está en el país de la vanguardia, el buen gusto y todo lo demás. Pero el horterismo alcanza paroxismos varios allí, y a veces uno piensa que la moda se ha detenido y los franceses no ven la tele o los diseñadores están en huelga de diseños. Lo mismo se podría decir de algunas peluquerías. Los rinoplastas, o rinoplásticos, tampoco parecen estar desbordados. Más de algún mozalbete parece haberse quedado en los noventa, de cuando Kurt Kobain en el rock, Kelly Slater en el surf y Tony Hawk en el sk8 y en el Carrefour vemos a familiar nutrir sus armarios con la ropa allí servida.

Chándals, culottes, bicicletas con mucho colorín y shancletas de todos los tipos están a la orden del día y nadie se lleva las manos a la cabeza.

En muchos bares, los que no son chics ni ameliescos, hay gente obesa o muy obesa consumiendo bebidas servidas sin arte en vasos manchados de publicidad: Orangina, Perrier, Cocacola, Gini, etc. También, ceniceros de plástico y moquetas que supuran humo de décadas.

En el metro, asientos oblongos en las que francesas feas con bolsos feos, de piel mala y falsa, esperan con rostro arrugado un vagón que parece sacado del ocaso comunista soviético más que de la ciudad de la luz.

En la autoroute, aún perviven cientos de renoles Twingo, que es el coche más feo que parió fábrica alguna.

Sólo la luz, una luz como de cebada, se mece por los paisajes de agosto y reconcilia a unas pupilas un poco contrariadas.

7 comentarios :

  1. Francesas feas??!!!
    Ha caido un mito.

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  2. Y a mi que las francesistas me ponen un montón... con esa mezcla de dejadez estudiada, con una pose intelectualidad más o menos fingida, con la dulzura sensual con la quje miran... casi sexual, y claro, con ese idioma que no invita precisamente al insulto... como para que no. Eso, o que con las dos o tres francesas que he conocido, haya hecho mi propio tópico.

    Me alegro de leerte.

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  3. No me diga!!!, ¡n'est pas possible! (no recuerdo si el posible es con dos eses o con una)¿Así es la Francia de Coco Chanel? Ya decía yo que lo único que me llama la atención de mi amiga parisina Celine es lo bien que habla francés, lo bien que pone los moritos y lo gutural que le sale la "egue", pero por lo demás intuía yo poco glamour... en fin, esta vida es un engaño.

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  4. Aclaración: no digo que Francia sea fea. Digo que existe una Francia fea. Y la Francia glamourosa, la Francia literaria, la Francia cultureta, la Francia gastronómica, la Francia ciclista... siguen existiendo, solo que superpuestas como en una gran cebolla nacional.

    salut

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  5. Mire usted, no lo arregle ahora que le ha quedao muy bien en primera instancia. La France será una gran cebolla nacional, pero entre su descripción y el himno danés por "error de protocolo" el día que Contador coronó lo Campos Elipseos... (es que soy de un rencoroso)... en fin.
    Aclaración: No digo yo que todos los franceses sean tan gilipollas y tengan tan mala follá como los organizadores del Tour.

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  6. La francia ciclista se limita a poner las carreteras para que ganen los españoles... y eso escuece a los vecinos. Ah, se siente...

    ¿Y los abucheos a Nadal en el Roland Garros? Qué mal perder tienen cuando el que gana es un español. En fin... cosas,u otras cosas como dice el náugrafo.

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  7. La belleza suele estar rodeada siempre de un cinturón de caspa que hace más notable lo hermoso. Francia es un país al que ya querría parecerse España en muchas cosas. Aunque tiene lo suyo. No sé a quién le oí una vez una frase que me pareció una maldad enorme, pero que tiene su gracia: "Cuanto más conozco Francia, más me gusta Alemania".

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