Je me souviens sanferminero (2/2)

Concluyamos estos recuerdos minipatrios en tiempo oficial del periodo festivo. Hoy me enteré de la existencia de un Pobre de mí alternativo, un segundo Pobre de mí, que se celebra en la plaza del Consejo y que lidera, desde hace treinta años, un personaje conocido como 'El Guti'. Espontaneidad pura, que ni siquiera aparece en el programa, pero que tiene esa mezcla de surrealismo y alcohol que quizá sea buena parte de la esencia del ser navarro. Surrealismo y alcohol. Y recurrir al alcohol es fácil, pero cultivar el surrealismo, ese cierto humor inclasificable, no es tan sencillo.


'El Guti', en su salsa.

Como también me he enterado de que hace treinta años, cuando yo tenía unos días, precisamente cuando al amigo Guti se le ocurrió lo de subirse a la fuente y hacer de las suyas, un tal Fernando Lizaur Gómez se disfrazó de Superman, película de éxito en aquel entonces, y 'voló' a lo largo y ancho de la Monumental de Pamplona. Surrelismo pamplonés, no sé si con o sin alcohol, pero ahí quedó eso. Aunque no era tan surrealistas las intenciones de la actuación, por el deseo de aligerar el tenso recuerdo de la muerte -asesinato- de Germán Rodríguez el 8 de julio del año anterior. Mis padres me contaron cómo salieron en plan Kosovo de la plaza de toros y cómo el piso de Sarasate se convirtió casi en un búnker o centro de refugiados en el que subía peña desconocida, desconcertada por la violencia desatada y en busca de abrigo humano. (Más info, véase el documental Sanfermines 78.)

En el caso de 'El Guti', y visto el éxito que tuvo la coña, se procedió a sacralizar la cosa y a convertirlo en tradición, que es algo muy tradicional por nuestras tierras. Si ya es surrealista asistir a una corrida de toros en la que los mocicos cantan el No hay tregua de Barricada, seguido de la canción del Equipo A o la Chica Ye-Ye de Conchita Velasco, mientras un tipo vestido de no sé sabe bien qué se juega el pellejo para reducir a un bicho de 600 kilos, imagínense a un Superman-Lizaur sobrevolando la plaza with a little help of his friends.



El 'Superman' sanferminero del 79.

También me he enterado de que Hemingway pasó sus últimas fiestas, hace medio siglo, en el número 7 de la calle San Fermín, coincidencia más casta imposible, y que lo de sus estancias en La Perla resulta que no fueron tantas o incluso ninguna, me cuenta Bro que dijo Valeri Hemingway hace unas pocas semanas en Pamplona.

Veo que no he puesto ningún recuerdo, ningún 'Je me souviens' perequiano. No hablé de las barracas, de las carreras de camellos, del frío muchas noches en los fuegos, de esos primeros fuegos que nos daban miedo hasta llorar, de las veces que nos invitaban a ver el encierro desde los balcones y no íbamos por dormir más, de cómo aquello, encierros, toros, desmadre, nos parecía, de niños, algo casi natural. O tan extraño como la propia vida a la que habíamos caído de pronto. Quizá es que me quede mucho por descubrir, y que tenga que poner ese chip tan necesario de turista, de viajero, en tu propia ciudad, en tu propio mundo. En ese ejercicio ando desde hace algunos meses, con esto y con todo.

Tienen algo de extraño, de magnético, los Sanfermines, algo de pura vida que fascinó al recitado escritor, como también tiene algo de pura vida La Habana, o África o el mar, y cualquier desprecio facilón y faltón no deja de tener ese punto de zurriagada que tanto hemos criticado desde siempre. Así que, con la boca pequeña y como quién no va conmigo la cosa, diré aquello de 'Ya falta menos'.

Comentarios

  1. Bravo.

    Ya falta menos.

    (Leyéndote se me ha hinchado un poco mi marchito orgullo pamplonés... y aún queda el encierro de la villavesa, colofón surrealista)

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  2. Me alegro de leer este post!!

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  3. Surrealista. Y divertido. El superman ese. Qué grande.

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  4. ¿A que no te imaginas cuáles fueron mis únicos sanfermines? Pues sí. Los que recuerdan tus padres. Con un Dyane 6 y tienda de campaña para el cámping. No volví.
    Mira, tras tres décadas has hecho que me lo replantee. Quizá el próximo verano.
    Abrazo

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  5. En Burgos también las llamamos barracas. Aquí son "atracciones". Pues bueno.

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  6. Àngel, quedas invitado pal' próximo. Tres décadas más tarde, va siendo hora. abrazos

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  7. Actualiza, Náufrago.

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