4.7.09

Experimento putrefacto / La belleza postpoética de lo podrido

Era consciente de que aquel envase de crema de calabaza llevaba demasiado tiempo, semiabierto, en la nevera. Que en su interior se estarían gestando las peores conspiraciones bacteriológicas que uno imaginara. Pero no hice nada. Había algo de 'work in progress' que me frenaba a la hora de tirar aquel asqueroso recipiente al fondo de la basura.

Una noche, se apoderó de mí el espíritu de Flipy, el de El Hormiguero, y descubrí que aquella demora higiénica había tenido su razón de ser. Diseccionaría el cartón, a ver qué me encontraba. A ver qué tipo de proceso putrefacto se había operado en su interior, qué tipo de invasión bacteriológica se había ido apropiando de la inocente crema de calabaza.

Estos fueron los resultados:

El envase, antes de la disección.

La sorpresa putrefacta del interior.

Detalle hediondo. Pulse en las fotos para apreciar, no obstante, esa cierta belleza postpoética de la putrefacción.

18 comentarios :

  1. Efectivamente. Y de cerca mucho más.

    ResponderEliminar
  2. Si se fija uno bien, parece el feto de un cervatillo o algo parecido.

    ResponderEliminar
  3. Gran pregunta. Yo diría que no, pero lo voy mirar por ahí. En plan inculto total digo que no, porque si no crecerían, pero esta afirmación implica que todo ser vivo, toda gestación, está compuesta de desechos orgánicos, y eso es mucho decir.

    ResponderEliminar
  4. Realmente, para cagar hay que comer, y los fetos no comen, ya que su aporte nutricio proviene de la sangre materna. Es inevitable, sin embargo, que traguen algo de líquido amniótico, y por eso sí intestino excreta un líquido estéril llamado meconio. Buen post, rodion

    ResponderEliminar
  5. Gracias. Siempre hay una primera vez, pues. Ese salto a la vida del feto debe de ser un buen trauma: hay que aprender a respirar solo, a hacer cacas, pis, solo... A comer por otras vías... El primer día debe de ser raro, raro.

    ResponderEliminar
  6. Hay preguntas que sólo vienen a lo que queda de cabeza los días de resaca. Gracias por la información.

    ResponderEliminar
  7. Bueno, antes, y sin resacas de por medio, hemos debatido de qué color tenía su miembro viril el difunto Michael Jackson. En tan apasionante debate, una de las contertulias ha confesado que esta duda ya la había tenido otras veces..

    ResponderEliminar
  8. Esto me recuerda a una anécdota que contó uno que viajó a África. Un niño le preguntó que si los señores como él, blancos, también cagaban caquitas blancas... Tiene su lógica, la verdad.

    ResponderEliminar
  9. Joder... me viene al cabezabolo el chiste del niño blanco que no quiere mamar de la teta de su madre porque quiere la de la madre negra, que está al lado dando de mamar, porque no es leche sino batido de chocolate.

    ResponderEliminar
  10. Los fetos no cagan pero sí hacen pis. Beben líquido amniótico.
    B.

    ResponderEliminar
  11. ¡Qué me va Vd. a contar de los brik...! A mí me pasó un día con uno de tomate frito; solo que, en mi caso, no sospechaba de su hediondez interna y estando en pleno proceso de regar un inocente plato de spaghetti, ¡plaf¡ allá que te va el plastrón bacteriológico verdoso purulento. Después del “¡aggghhhhh!!!” de todos los comensales, se nos quitó el apetito para toda la comida, oiga. Desde entonces no puedo evitar un cierto repeluzno cada vez que inclino un brik de tomate sobre cualquier cosa.

    ResponderEliminar
  12. Efectiviwonder, yo también descubrí la capacidad del tomate, en este caso era zumo KasFruit, de mutar hacia formas repelentes como tiras de pancetas blanquecinas que echaban literalmente para atrás. Por suerte, vertí el contenido en un vaso y no en mi boca directamente. Habría sido una experiencia traumática de la que me libré..

    ResponderEliminar

Instagram

Archivo del blog

Google+

Sígueme en FB

Sigue mis entradas por email

Naugrafianos

Colabora con este blog

HABANA 2009

HABANA 2009
YA A LA VENTA

Secciones

el origen de todo esto, disponible aquí.

HAZTE ESCRITOR

Lista de blogs