Medidas razonables

El domingo por la mañana, medio sepultado entre sábanas, mi mente quería escapar de un exceso de espirituosidad en su interior. Buscaba la razón, no el periódico, sino una cierta asociación que le diera algo de dignidad, algo de entereza. Qué tortura.

Así, entre el calor y, sí, la resaca, me encontré con una reflexión que a punto estuve de tirar a la basura y que hoy rescato por aquí:

No es lo mismo seis, que media docena.

Comentarios

  1. Para nada lo es.
    Wittgenstein y García Lorca se alinearían con este alcopostulado, que no Popper.
    Media docena son muchos más que seis, vive Dios que sí. Como ser cornudo es más jodido que haberle sido infiel a uno.
    La realidad a veces no es lo que pasa, sino como la decimos, pues el lenguaje ya es herencia y viene cargado, a veces tortuosamente.
    [como se nota que hace mucho que no bebo, escriba un día sobre el valor matemático y estadístico de la droga en la aferencia humana]
    [[por este post le hubiesen dado el Nobel cubista de las vanguardas y el anagrama de ensayo pospoético]]

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  2. A ver quién la dice más gorda ;o bien se es ancestral, babilónico, lunar ...o gallito decimal milimetrado astrofísico infinito. 12 las horas , los ciclos lunares, el antigüo sistema monetario. 10 la Revolución , el euro , el reloj digital...6 de uno y media docena de otro. ¿ Cuántos huevos hay en un litro de Bols ?

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  3. Al igual que un par no es ni mucho menos 'dos'.

    Un par es algo así como entre cuatro y seis.

    Enhorabuena por la reflexión, especialmente por producirse en momentos tan resacosos.

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  4. El seis me evoca a multiplicidad, la media docena, a fracción. Si me hacen escoger, no me lo pienso ni un instante.

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