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No seré nada original, y dedicaré mi espacio bloguero a Antonio Vega, que nos sorprendió a todos hoy muriéndose, que tampoco es cosa original, pero que impresiona mucho cuando llega. Porque hay gente que avisa de que va a morir, él lo hacía, pero del aviso a la realidad hay un trecho. En cada intervención pública daba indicios de vida en extinción, alguno bromeaba con que ya no podía ni con la púa, y su careto enjuto, como de absorber cacaolat con una pajita eterna, ya daba pistas. También fue una pista aquel no-concierto que dedicó al vacío en La boca del lobo, de la calle Echegaray de Madrid. Simplemente no fue, y el crítico de turno se las vio crudas para hablar de un concierto que nunca existió. La foto, un micrófono sin cantante detrás, preludio de la muerte que le llega hoy, neumonía mediante, bien valdría como epitafio gráfico.

Esta noche iremos al Penta a escuchar, y no es que tampoco Antonio Vega haya sido capital en al menos mi autobiografía musical, pero era alguien valioso, real, de esa pasta generadora de nostalgias en los jóvenes con canas en las patillas que vamos siendo. Tuve un cd pirata del unplugged o desenchufado que regalé por cierto a Latinajo de Híspalis. Me gustaba sobre todo esta de Lucha de gigantes. Y La chica de ayer, pues también. Como se llama la serie que ha co-dirigido el amigo Álvaro Ron y que echan en Antena 3 los domingos por la noche.

Si escribiera un libro como el buen libro que ha escrito Francisco Javier Irazoki, La nota rota (Hiperión), no creo que le dedicara una mención. Irazoki tampoco lo hace, pero sí dedica semblanzas poéticas a Leonard Cohen, Miles Davis, Chet Parker, Jimi Hendrix, John Coltrane, Charles Mingus y así. Antonio Vega quedaría entre líneas, presente de alguna manera. Su muerte prematura, quizá le haga merecedor de futuras evocaciones como las que hace el poeta Irazoki.

En este estado de jet lag en que parezco haberme instalado sine die, noticias como éstas se viven con una intensidad acorde al hecho. No como una mera noticia más, sino como una noticia que afecta, que es como deberían leerse todas las noticias.

Comentarios

  1. Lucha de gigantes, da para transcribirla e intentar interpretarla todos como se pueda, obstrusa y críptica que es.

    El miércoles echaron a Púa de OT, por mucho que ensayo a leerla con afección, no consigue calar en mí la noticia, ¿qué hago mal náugrafo?

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  2. Trata de convertir el aire en gas natural a ver..

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  3. Es curioso el poder evocador de la música incluso para quien tiene poco que evocar. No recuerdo nada importante de mi vida asociado a 'La chica de ayer'. Y, sin embargo, al oírla hoy repetida hasta la saciedad por la muerte de su autor, me han venido a la cabeza muchas cosas de esos años, muchas vivencias... que sin embargo no tienen relación alguna con la música. Quizá sea que al final la relación con una melodía es más con una etapa vital que con un episodio concreto. Y debo confesar que en aquellos años a mí esa canción me gustaba poco o nada. Ahora me parece espléndida.

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  4. A mí tampoco es de las que más me gustaba de Antonio Vega, aunque he de decir, en plan osado y rozando la boutade, pero sincero al final y al cabo, que me gustaba la versión que de la famosa canción hizo Enrique Iglesias. En fin, ahí queda eso.

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  5. A mi no me gusta nada esa canción, y Antonio Vega no me cacacacaía bien.

    Me he puesto a escribir y al final me ha salido una parrafada que no he tenido huevos de poner aquí,que luego me echas la bronca.La he dejado colgada en mi cuadernillo chungo.

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  6. Me he enterado por este macropost de la muerte de Antonio Vega, crónica de una muerte anunciada, por otra parte. Lo impactante de Antonio Vega era verlo aferrarse a la vida, o ser espectadores de cómo esperaba a la muerte, péndulo de un hilo, que se leía en ese enjuto cuerpo y en ese rostro cuyas livideces y cuencas vacías de los ojos eran la imagen de la devastación personificada. No hace tanto que vi una actuación suya en televisión, con La chica de ayer, y parecía un resucitado, sería ese último aliento del que expira... En fin, no somos nadie.
    Saludos y bienevenido a su redil.

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  7. La versión que hizo Bustamante tambien mola,al fin y al cabo Bustamante que antes era albañil y ahora miralo,ahora es ingeniero(rama de electrónica industrial).

    Los simulacros de rock español apestan,usan acordes que parecen sacados de un instruccional comprado en las una tienda de los 20 duros.

    Hay que tener mucha imaginación para llegar a ese punto de autocastración de las ideas y la creatividad.

    Oye , nauFrago , me mola tu estilo.

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