Poliantropomorfia

Hay un YouTube una cosa es lo que podríamos llamar espeleología cultural, y que es como tener el archivo de RTVE a tu alcance, y sin cuñas publicitarias. ¿Por qué TVE no dedica un programa, bien hecho, sin Massieles ni Tejeros, a rescatar lo mejor de su vasto y ancho legado? Ya lo hicieron hace dos años, cuando el cincuenta aniversario de su nacimiento, pero se puede hacer más y mejor, digo yo. Aunque fuera en una esquinita de su programación, en La2, en la madrugada del domingo, tiempo por cierto, muy proclive para aperturas del alma y tal.

Agotadas las posibilidades sicalípticas que el medio ofrece, uno se lanza a husmear por el universo mundo de internet. Pone "Dalí" y surgen un montón de documentos sobre Dalí. Pone "Vila-Matas" y sale el tío hablando sobre Walser, cuyo nombre pronuncia Balser (detalle éste que también, sospechosamente, reproduce su amigo Ray Loriga). Pone Borges y ahí aparece Borges. Pues bien, el otro día puse "Cela" y apareció Cela y también Joaquín Soler Serrano, un tipo que a mí me parece la quintaesencia de lo español. Ya el nombre es lo más español que uno se puede echar a la cara: Joaquín Soler Serrano. Toma ya.

Así que me puse a ver a ese Cela entrevistado, como hace tiempo recuerdo haberle visto vivo, aunque papada colgante, en El tercer grado de Carlos Dávila. Tras un circunloquio de un minuto y diez segundos del presentador (no existía el zapping), el entrevistado dice algo interesante. Os animo a verlo. Dice que no cree en los "hombres planos", que somos poliédricos y, con voz como de locutor de documentales, defiende nuestro caracter con muchos lados y cómo la luz, que es un poco la vida, incide en nosotros creando haces muchas veces dispares.

Es sabido que Cela hizo de esa disparidad todo un arte de la provocación, como también lo hacía Dalí a su manera. Llegaron lejos con sus personajes. Me dijo el cocinero Sergi Arola que lo importante no es ser el mejor, sino venderse como el mejor. En el caso de Cela fue de manual, aunque algo debía de irle en los genes, como demuestra un librito que apareció el año pasado intitulado El coño de don Camilo, escrito por su último hombre de confianza, Gaspar Sánchez Salas. Coño, porque gracias a él entró en la RAE la peluda palabra.

Carreras literarias al margen, y simpatías por el personaje aparte, me gusta su ataque al hombre plano, ese hombre coherente, predecible, que hace gala de no equivocarse nunca, que es el mayor equívoco del mundo, el no equivocarse jamás. Como hacía Baroja, que fue coherente en su error hasta el fin de sus días.
Son incómodos, estos hombres poliédricos, porque no aceptan bien el tag facilón y reduccionista, la etiqueta. Esquivemos, pues, esa taguifiquitización que nos impone la sociedad plana y seamos libres y poliédricos, poliantropomórficos: ¡coño!

Comentarios

  1. ¡Coño qué joven eres!
    Yo crecí con esa tele, y con Estudio 2, y con José María Rodero, y con Lola Flores, y con los Chiripitiflauticos, y con Daniel Vindel en Cesta y Puntos, y con Vamos a la cama que hay que descansar, y con Tip y Coll, y con Uri Geller haciendo maravillas en directo y a través de las ondas en el programa de Iñigo -bigotes muy españoles, sí señor-, y con el Séneca (previa de José María Pemán obligada), y con Reina por un día, y con Joaquín Soler Serrano (tiene una con Pla, genial, no te la pierdas)...
    Mira, me has puesto melancólico
    Abrazo

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  2. Ah, me olvidaba, con El Virginiano, con La Ponderosa, con Viaje al mundo submarino, con Los invasores, con El fugitivo -el auténtico, nada de mariconadas, con...

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  3. Voy a intentar también un poco de espeleología de la memoria televisiva, los recuerdos más viejos:

    Sabadabadá
    Viva la gente
    El Planeta Imaginario
    Casimiro (uff, no me salía el nombre)
    Pájaro carpintero
    Una presentadora llamada Isabel Lopez-Seco (o algo así), que luego la palmó.
    El Kiosco (ahí descubrí que Verónica Mengod me gustaba algo más que como presentadora).
    El Un, Dos, Tres de Mayra.
    El telediario de ¿Luis Carandell?
    ...

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  4. Por cierto, ayer se te llamó por aquí 'periquito mexicano'. Por alusiones...

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  5. ¿Pájaro carpintero? ¿Es ése el mismo que el pájaro loco o es otro?

    Yo soy aún más joven y lo más antiguo que recuerdo en la tele quizás sea... no se, el pájaro loco quizás. ¿Y los Aurones? Esos daban como cosica pero molaban. O Fraggel Rock.

    ¿Alguien se acuerda de un programa infantil que creo que se llamaba 'Picnic'?

    Ah! Esto... y Cela y poliedros y tal.

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  6. Pájaro loco, eso...

    Picnic, sí, por La2, lo presentaba una tipa que luego creo que hizo un programa de música llamado Plastic, ah, y el cura de Cuéntame, Pere Ponce, creo que también estaba.

    Y, bueno, los poliedros, ya sabes, tienen varios lados, taltal

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  7. Y aquél programa presentado por un gato, los viernes por la tarde, que siempre sacaban vídeos de El último de la fila?

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  8. Pues he disfrutado de la entrevista, ¡ya ve Vd.!, hasta tal punto de que así, a lo tonto a lo tonto…, me he visto las cinco partes. Quizá, más que la explicación de los poliedros, que me pareció un tanto tópica, me gustó el momento ese en el que habla de la opinión de los demás: siempre me pareció que Don Camilo tenía, simpatías por el personaje aparte, toda la envidiable pinta de importarle un carajo la opinión de los demás. También –¡cómo no!- me vino a la cabeza un puntito de nostalgia, recordando aquel deslumbramiento adolescente al leer, de un tirón, el “Primer viaje andaluz”, el redescubrimiento, mas adulto, del “Pascual Duarte”, una vez apaciguado el resabio de aquellas malhadadas lecturas forzosas del instituto, o las caras de pocos amigos de los vecinos de asiento de un olvidado tren nocturno ante mis carcajadas autistas con la “Mazurca para dos muertos” . En fin…


    P.S.: Me parece a mí que el “Viaje al mundo submarino” de D. Tingladoetc. es, en realidad, “Viaje al fondo del mar” mítica serie de los años 60 que me fascinaba y que yo recreaba montado horas y horas sobre mi particular submarino… ¡en el alfeizar de una ventana!: arcanos de la imaginación infantil.

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  9. Carlos, dichosos los ojos!! Enterita!! Toma, yo la iré viendo a plazos. Y, también lo creo, esa virtud de que te la sople la opinión ajena, los comentarios de las miras estrechas, está bien. En las cosas estéticas eso está bien, en las éticas no tanto, también le diré.

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  10. Como me imagino que no se suelen leer comentarios nuevos a artículos viejos, comunico que he dejado un comentario al artículo Que no, que no.

    Al ser el único comentario disidente pudiera interesar algún lector de este diario del Náufrago digital.

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  11. Cela no ataca al hombre plano, que no cree que exista. Cela cree que el individuo no es jamas un plano, sino un poliedro.

    En cuanto al hombre coherente o incoherente, predecible o no, daría para un comentario de 1.000 palabras como el del Kindle.

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