7.4.09

Cuando yo esté tranquilo

Me habló mi tío Ivlius de un libro de esos cuyo título dice todo, de Eugeni D'Ors: Cuando yo esté tranquilo. Hablábamos aquel día, entre laúdes, el Zweig de Mendel el de los libros, que va por la segunda edición, ojo, y otros libros de soy cristiano y no soy cristiano (resulta Ivlius, que César Vidal también se posiciona, y publica su Por qué soy cristiano, motivo éste por el que uno se inclina de súbito en el Por qué NO soy cristiano russelliano, cierro paréntesis).

Hablábamos, decía, de ese placer que tiene también la conquista de la tranquilidad, que no felicidad, también russelliana (a ver si me leo algún libro suyo, ya que estamos, no todo van a ser títulos; El lector de títulos, sería un buen título de novela, cierro paréntesis). Porque la tranquilidad también se conquista, es una conquista de la paz y la paz es a lo que aspiramos TODOS los seres humanos, el psiquiatra Holzer dixit, y a veces para alcanzar la paz se necesitan guerras previas.

Vivir en guerra pero, ay, hasta cuando. Sí, hay que pasar por nuestras particulares Crimeas, Hispano-Estadounidense, Marruecos, Primera Mundial, Civil, Segunda Mundial, Corea, Vietnam, Balcanes e Irak. Ayer leí una interesante entrevista a Philip Roth, que coleará en próximos días por aquí. Furibundo detractor de los talleres y tallercitos de escritura, proponía esta metodología para formarse como escritor, en un curso de tres años:

El primer año vais a contraer una enfermedad que casi os mata y os vais a pasar un año entero en el hospital. Tan pronto os reincorporéis a la vida normal haréis que os suelten en paracaídas y sin un céntimo en el bolsillo en medio de un país extraño del que no conozcáis la lengua. Durante el tercero y el último trabajaréis en una mina de carbón. A los que superaran todo esto les extendería un certificado de aptitud para comenzar a escribir.
Decía también Felipe Benítez Reyes que la juventud es esa época en la que nos toca hacer todo ese montón de cosas que no nos apetece hacer y que se supone que son divertidas. También está el tema de viajar, del que Roth, 75 años, suelta un triunfante: "Creo que ya he viajado lo suficiente en la vida, ahora prefiero descansar".

¿Cuándo estaré yo tranquilo? Ahh. No es el momento ahora, eso está claro. Quizá con 75 años, como Roth. ¿Disfrutaré, como él, de un apartamento en el Upper West Side de Manhattan y una casa de verano en Connecticut, en la que instalarse de mayo a octubre? No es momento, pues, para estar tranquilo, pero reconforta pensar que algún día llegará.

21 comentarios :

  1. Angeles Glez-Sinde de ministra de Cultura? Se me acaba de esfumar toda mi tranquilidad que en materia cultural tenía.

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  2. Se compensa con el fichaje de Angel Gabilondo, un humanista de los que quedan pocos, culturón andante, tipo interesante, buen rector de la universidad, según tengo entendido.

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  3. Y hermano de Gabilondo Iñaki... que en estas cosas del poder siempre hay que contar con que se reparte entre un puñado de familias.

    - ¿Es usted de derechas, de izquierdas, de centro?
    - No, por dios... que uno es un caballero, yo soy de los que mandan y punto, que aún hay clases.

    La ministra de cultura (me sacan de quicio esas persona que consideran su primer apellido vulgar y necesitan un guión que lo junte con el segundo para sentirse realizadas, consideradas... Paletada descomunal, ego que mete miedo) es del otro clan, el de la ceja, que como el anterior, el familiar digo, también manda mucho.
    ¿Cultura... para qué? Aquí de lo que se trata es de tener contento al colectivo agit-prop para que no se desmadre ni el tato, que camino de seis millones de parados (las más pesimistas predicciones hablan del 30% de paro y cifras de siete millones) el país corre peligro de volverse hacia el púlpito y bajar a garrotazos al presidente buenrollista. Hay que repartir bien la pasta de todos para que unos pocos sigan controlando el cotarro amurallado y mediocre. Así le va al cine... y me alegro. El año que viene, dado el nivelazo, propongo para los Goya que sean tenidas en cuenta las cintas de las bodas, bautizos y comuniones; y no sólo en la categoría de mejor documental.

    Deportes pasa a depender directamente de presidencia de gobierno (¿?). No lo entiendo, salvo por lo que ya aplicaron los romanos de pan y circo... pero aquí, pan, lo que es papeo vamos, poco o muy mal repartido.

    Luego dirán que este gobierno no es sectario. Joder... joder.

    Ah sí, yo también opino "de" que la tranquilidad tiene que ser una conquista zen que se te va la olla. Y tener la paciencia para contemplar el fluir del río, desde el porche de casa, en la mecedora, tiene que ser una experiencia casi mística... pero no lo acabo de ver claro. A seguir rascando.

    (Me noto acelerado, será que llevo ya tres cafeses encima)

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  4. Caminábamos bordeando el río Estena. Era una mañana de Marzo en la que la niebla se aferraba al angosto sendero y convertía en gigantescos fantasmas los acantilados que nos rodeaban (las previsiones de un domingo soleado habían fallado). El agua bajaba bulliciosa entre pequeñas piedras que detenían su paso y la hacían serpentear en busca de su interrumpido cauce. Adentrándonos en lo que llaman el Boquerón, el bullicioso tintineo comenzaba a tornarse en el estruendo del agua contra las grandes rocas de las orillas y se precipitaba con fuerza río abajo. Pasado ese tramo, el río volvía a ser remanso y el agua era como la niña saltarina entre los guijarros. Dudando si seguir adentrándonos hasta donde la maleza nos permitiese o volver sobre nuestros pasos, mi hija se detuvo y me detuvo, cerró sus ojos y me dijo que cerrase los míos. “¿Oyes, mamá?, me preguntó, y añadió en su suspiro, “Qué paz”. (La nena es la leche)
    Toda esta verídica cursilada para comentar que la vida se asemeja a un río, ya lo dijo el poeta, que va a dar a la mar que es el morir, pero antes de ese lento desagüe, acontecen bulliciosos tramos, estruendosas precipitaciones y rápidos incontrolables. Yo no quiero que me llegue la tranquilidad junto con la Tena Lady, aunque supongo que es ley de vida que cuando el cuerpo no responde el espíritu lo tenga que acompañar. Yo quiero que a mis 75 todavía haya cosas que me hagan saltar, que me emocionen, que me inquieten, que me generen zozobra que ya me encargaré yo de no naufragar (coño, pues no iba a poner naugrafar)… qué le voy a hacer, soy un culo de mal asiento y quiero serlo hasta el final… Creo que no conozco ningún río que se precipite al mar en forma de catarata, vaya… voy a buscar en el google.
    Por cierto, ¿cómo le sorprende tanto el nuevo gabinete? Si peor que estamos no podemos estar, ¿o sí?... Mare mia. Voy a ver alguna procesión por la tele, a ver si me entero de por qué es cristiano Cesar Vidal, que hoy toca guardia y el patio está tranquilo, andarán todos en las procesiones.

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  5. A dios pongo por testigo que no ha sido la alusión al río de contenedor amarillo (que siempre al leer su nombre me acuerdo del submarino)el que inspiró mi coment, porque aún no había leído el suyo.
    Vaya, primera urgencia de la tarde, debería administrarse una naloxona, contenedor...tanto café, tanto café.

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  6. Y aún es peor... porque no consigo desengancharme de mi adicción a la nicotina. Jajajajaja...

    Si es que... no somos nadie.

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  7. Ese enganche me temo que nos tiene a much@ como péndulo de reloj de pared.
    Ve, ya somos alguien... Hay placeres que matan, pero qué diez minutos de PAZ proporciona un ansiado cigarrillo!!!

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  8. Ya que el diálogo ha derivado al nuevo Gobierno, una pregunta: ¿ha habido en España algún buen ministro (o ministra) de Cultura desde la transición? Ha habido buenos titulares de Industria, Economía, Asuntos Exteriores, Defensa, Justicia... pero los de Cultura han estado todos entre las categorías de horribles, muy malos, malos o simplemente olvidables. ¿Por qué ese castigo?

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  9. Perdón, anónimo soy yo. Un saludo. César

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  10. Ah, hola, César, es cierto, es que es la cartera "maría". Son más importantes los puentes, las carreteras, las industrias al por mayor que el espíritu. Y cito a Keynes, en una cita que pillé al vuelo el otro día, a ver si la digo bien: "Al final del día lo que cuenta no es el crédito, la rentabilidad o el beneficio; son las ideas".

    Y lo decía Keynes, ojo.

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  11. Yo soy más de Hayek.


    Y yo pregunto. ¿Para qué un ministerio de cultura?

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  12. Yo más de Malraux, jajaj. No recuerdo quién dijo, en plan boutade, que si por él fuera eliminaría el ministerio de Cultura, que la cultura era algo libre y espontáneo de un pueblo, que para qué gestionar nada. Bien, ¿quién se ocupa de gestionar el oro de Nuestra Señora de las Mercedes que nos quiere mangar Oddysey? (Y que previamente España mangó al Perú, sí por cierto.)

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  13. Las competencias de cultura, sanidad, educación (y no sé si alguna otra más, que seguro) están transferidas a las autonomías. Aquí algo falla, o sobran las trasferencias o los ministerios, pero las dos cosas a la vez para gestionar lo mismo es un derroche. O lo uno o lo otro, que parece que sale gratis los coches oficiales.

    En cuanto al oro, pues si es robado que lo gestione el ministerio del interior o el de justicia. Y en lo tocante al mangoneo a Perú, pues es lo que hay, el hombre es así... lo mismo nos pasó a nosotros con anterioridad cuando se lo llevaron las legiones romanas, en las Médulas, por ejemplo. La historia del mundo es la de un continuo expolio.

    Y ahora, el chascarrillo económico:

    Churchill se lamentaba de que cada vez que pedía opinión de un tema a cinco economistas, solía recibir cinco respuestas diferentes... excepto si uno de los economistas era Keynes, porque entonces el número de respuestas distintas era seis.

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  14. Hay temas de interés más o menos nacionales en los que las CCAA no pintan ni cortan: que si la BN, la gestión de los museos nacionales, el pachimonio, el cine, los canones digitales y analógicos...

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  15. Buenoooo jajajajaja... ya has mentado la bicha, el canon.

    Una curiosidad, ¿cuánto se pirateará el cine español? Yo creo que es bastante poco, por no decir poquísimo. Cuando vivía en Madrid y me entretenía viendo los top-manta, las películas españolas no eran precisamente las más ofertadas, la mayoría no recuerdo ni haberlas visto a la venta. A mi eso del canon, que es cobrado por gente a la que no le piratean, me parece que es un gustoso soborno.

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  16. A mí el canon que me gusta es el de Pachebel, aunque tampoco tanto.

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  17. Es repetitivo sí jajaja... y nunca se cuando aplaudir. Al menos en la opera sabes, como dice el capitán Haddock, que hasta que no canta la gorda la función no termina.

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  18. Yo la única peli española que me he bajado en el emule fue a recomendación de los propios autores, ya que su productora no se digna a sacarla en DVD. No creo yo que el cine español pierda mucho por descargas ilegales...

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  19. Línea de actuación del Ministerio de Cultura


    Por darle objetividad al asunto de la cultura y por jugar a ver en qué puntos va a centrarse la actual menestra, que casi seguro, como los mandamientos de la ley de dios (oremos), se resumen en dos: cine y sgae.

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  20. Pues mira, Ed, dos cosas: la primera, que la tranquilidad no va a llegar nunca. Acostúmbrate al ajetreo.
    La segunda... pues no me acuerdo!

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  21. Angel, estoy de acuerdo sobre todo con la segunda..
    Cont, se agradece el linkamiento.

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