U

A veces entiendo a Eduardo Mendoza o Ray Loriga, cuando en su día no los entendía e incluso despreciaba con la boca pequeña. Escritores que se dieron de baja como escritores/columnistas del diario El País. El primero, de su columnita semanal de los lunes, en la última página, que ahora ocupa la Grandes; el segundo, de las páginas de la edición de Madrid, creo que los sábados. Que no siempre había temas, decía, que muchas veces se escribía por escribir, por salir del trance, forzado, y eso es una prostitución de la literatura como hay pocas. Mendoza argüía que era una presión semanal eso de estar pensando qué coño escribir en la columnita de marras y que se cansó, vaya. Les entiendo, aunque no los comparto. Una columna semanal, tampoco es tanto.

Pero una columna no es un blog, porque el blog es como la taberna de las columnas, la rebotica de las columnas, la tramoya del periodismo o la literatura. A veces es una literatura wanna be que, en esa indefinición y suya y falta de presión de ningún tipo brota como brotan las fresas for ever. Juan José Millás es las antípodas de estos Mendoza y Loriga, archipresente en cualquier publicación periódica que requiera sus servicios. No sólo es la columnita sagrada del viernes del medio arriba citado, a veces te lo encuentras en diarios como el de Navarra, en revistas de mujeres, luego en la radio, con sus relatitos, microcuentos, minimeces y siempre parece pletórico. Dudo que alguien trabaje más que ese tipo, buscando materia para su macropost que divide y vence en sus diversas publicaciones. Pero le pagan, ah, perro, y qué grato trabajo el de observar y que te paguen. Quiero ser JJ Millás, pero en más animado y con las egues siendo erres. Tiene un libro ahora, Los objetos nos llaman, que me llama.

Pero este hombre puede sufrir algún día algún bloqueo, algún colapso, algún trauma que abotargue su filón cerebral. ¿Tendrá columnitas en nevera, metiendo caña a Rouco Varela, por si eso sucede? Temas atemporales, sobre mosquitos atrapados en ámbar que ya eran homosexuales, o sobre el descubrimiento y desarrollo de los agujeritos del alfiler y su contribución al florecimiento de la industria textil?

Yo mismo me he apeado de esa escritura temática que en su día practiqué, y la suelto con cuentagotas en el otro blog. Porque ando un poco con el ojo vago, y hasta dañado por una venita que explotó y lo riego con suero fisiológico, treinta botellitas como treinta turbinas que me costaron 3,80. "¿No tiene algo más pequeño, joder? ¡Es agua con sal!" (No fui tan borde). "Ya, pero agua con sal en la medida correcta, exacta y sirve también para la congestión nasal". "Ah, bueno, tome". Y dígame cuál es la puta medida exacta, señor farmacéutico, que ya me lo hago yo en casa. Esto ni siquiera lo pensé, lo confieso.

Practico ahora el post-río, que es más relajado y abierto. Todo el mundo cabe en uno de estos posts, en este macropost vitalicio, desordenado, porque ordenar el mundo también cansa, y a los bloggers no nos pagan, más allá de esos comentarios-recompensa, así que uno dice, a veces, pues que lo ordenen otros. Como me pasa, sí, estiremos la cosa, con los calcetines.

Comentarios

  1. Interesante reflexión. Yo escribía mensualmente en un periódico de provincias. Eso es la muerte. Les dije adiós hace un par de meses. No soportaba que los artículos me los corrijiese la secretaria del director. Mi semántica era mía, sólo mía.

    ResponderEliminar
  2. La provincia SIEMPRE es la muerte. Escribir en y desde ella ni te cuento. Por eso Ortega y Gasset habló de la República española como de una especie de rebelión de las provincias. Vamos, que el 14 de abril de 1931 se anticipó a George A. Romero.
    ¡Toma!

    pd. No puedo entrar en tu 'otro' blog porque no puedo entrar desde casa, servida por Jazztel, a ningún blog de wordpress!!!!!!!!

    ResponderEliminar
  3. "No soportaba que los artículos me los corrijiese...".

    "Corrigiese", estimado señor Blumm, quizá pariente de Leopold Bloom o también de don Harold Bloom.

    Habría que escuchar también la versión de la pobre secretaria del director, me permito decir.

    Buenas tardes,
    Mario

    ResponderEliminar
  4. Qué ironía corregir esta palabra. El universo ha corrido el riesgo de desaparecer con semejante desliz.

    Oye Náuf, ¿por qué no te pones unos anti-estéticos anuncios? No se quién los provee ni cuánto pagan, pero puede ser un experimento interesante. Mira esto, está en los "gadgets" de blogger, Adsense. No creo que ganes mucho, porque nadie se hace rico así, pero por probar a ver que pasa...

    http://help.blogger.com/bin/answer.py?answer=42534

    ResponderEliminar
  5. Molusco, te acuerdas de la gresca que montó Jesucristo a los tíos que colocaron sus terendetes de baratijas a los pies de la casa del señor? Pues lo mismo aquí. Ea.

    ResponderEliminar
  6. Yo soy Juan RAmón Jiménez cuando me place, Mario Molliner...



    Corregir al que yerra. Qué bueno es usted aplicando las bienaventuranzas.
    Gracias, Mario, Gracias Moliner.

    ResponderEliminar
  7. ¿Cómo prepararlo en casa?

    Poner media cucharadita rasa de sal (2,25 g) en un vaso grande (0,25 l) lleno de agua del grifo, mejor tibia-caliente.

    Una vez disuelto, tenemos 1/4 de litro de suero fisiológico.

    Lave el frasquito cuentagotas y llénelo con este suero.

    ResponderEliminar
  8. Eso son colirios de grandeza.

    Náuf, nunca habría relacionado yo a Jesucristo con AdSense, aunque Google sea omnipotente, omnipresente y omnisciente, pero vamos, que no te lo pones, ¿no?

    ResponderEliminar
  9. Contenedor amarillo6 de marzo de 2009, 1:01

    Mendoza comparado con Almudena Grandes es como... no, definitivamente es incomparable. Y Millas, literariamente no me gusta nada. En cuanto a lo que cuenta, aliteración del fonema P.

    No estoy pa nada, una sosez.

    ResponderEliminar
  10. Bueno, pues yo como buena lectora voy a cumplir con mi forma de pago a modo de comentario-recompensa para poder tener derecho a seguir leyendo y leyendo tu blog... aunque tienes razón, como que estimula más que te paguen en euros, en pounds en rupias o en lo que sea que tenga cierto valor material... y mas últimamente que estás en plena forma y no hay quien te pare, pero se agradece oiga y más aún porque aumenta la cantidad pero no disminuye la calidad... toma ya... esto te sirve para escribir un par de semanitas más?

    ResponderEliminar
  11. Yo escribo, primero, por vocación, pero, tengo la mala costumbre de comer tres veces al día (al menos).
    El blog sirve de escape, la vía para ser todo lo políticamente incorrecta que no me permite el trabajo que me da de comer.

    ResponderEliminar
  12. Ya que de correjir (corregir) vamos, corrijamos a colirios... esa lavativa que usted sugiere, úselo únicamente para baños de asiento (hemorroides, forúncos, sinus u otras patologías que no requieran asepsias), para los ojitos como los del señor Laporte y similares es prefirible Colircusi Humectante o viscofresh al o.5% o al 1%, según sequedad del ojillo. Su lavativa sólo produciría una conjuntivitis de un par de cojones. Asepsia, sobre todo asepsia, aunque sea a 3€ merece la pena... Urge un post sobre sanidad pública o privada... lo digo por lo que escuecen los ojos... y los tres euros al bolsillo por un poquito de agua con sal.

    ResponderEliminar
  13. Me autocorrijo: "Asepsia esteril" , asepsia a secas es limpieza en general. El ojo requiere suero esteril.

    ResponderEliminar
  14. Contenedor amarillo6 de marzo de 2009, 13:49

    Yo soy incorregible y sin proposito de enmienda ni dolor de los pecados, ni... cómo coño seguía aquellas movidas de la confesión cristiana. Con lo que me gustaba almacenar información inútil. La lista de las preposiciones era otra, pero esa aún sigue fresca, a veces la repito en la ducha, por engrasarla.

    Después de sacudirme el muermo, que volviendo el viernes, como las golondrinas de los cojones que volverán, oscuras y supongo que putrefactas de tanto ir y venir por esos mundo de dios o de Yupi, eternamente, se deshiela solo, el muermo digo, o se escama idem; sigo pensando lo mismo: Millas me parece un mal mercenario del trinque por letra escrita, a peso, medida con balanza mal calibrada.

    Y tiene algo que ver con su jeto y con las chupas de joven cuero rebelde de acomodado señor de barrio alto, con tan elevado concepto de sí mismo, que me pone de los nervios, él y sus púlpitos y sus sentencias: y en verdad os digo, hijos míos. Supongo que tendrá algo de eso de que quien tanto critica algo es porque algo de eso tiene, y le pica, y le corroe, y lucha tanto por arrancárselo que si realmente lo consiguiera se quedaría vacío, desnudo, en los huesos, sin motor pero combustionado, chorreando humo hacia arriba. Tener clavada una flecha que te mantiene vivo mientras siga clavada, desangrándote en cuanto alguien te la retire es lo que tiene, que jode un huevo, por mucho que aprietes el culo para clamar que te has sublevado.

    No lo he visto hoy en El país, con el que he desayunado un café por 90 céntimos. Un lujo. ¿O seré yo que ya ando no sólo con miopía real sino que también con visión selectiva?
    A quien sí he visto es a Savater, a Bibiana Aído metida a matasanas infumable, como un trujas, y a Zubirreta, el ex-portero tronco antes partío que doblao, flipando con el Athletic y su eterna idiosincrasia de jugar con jugadores riojanos de la tierra, o de la ribera de Navarra, que para el caso...patatas.

    Kodak. Veo en internete que sí que hay pieza del tal Millas... no se qué de frigoríficos, puros, vacíos existenciales y coberturas de móvil. Éste es de los escritos hace seis meses o seis años o en el pupitre del cole hace seis lustros, sabiendo ya que iba a servir para dar estacazo a algún pagador con cargo de director iletrado de periódico en quiebra. Hay que joderse.

    ResponderEliminar
  15. Colirios de grandeza, jajajjaa. Joer, pues sí que es fácil preparar la mezclita. Gracias, Burbujita, un par de semanas aguanto, ejje. Qué broma, me pasaré por tu broma. ElPatio, tomo nota entonces, y me dejo de alquimias caseras. Para los orzuelos, eso sí, bolsita de manzanilla al párpado. Y Contenedor, si, a mí tambien me caí un poco gordo el Millás al principio, por ir un poco a la contra, de tan cacareado que era en ciertos círculos periodísticos guayotes. Pero hay que reconocer que tiene imaginación el tío y que se toma en serio su oficio. Esa fijación que tiene con los roucos y los acebes creo que responde a algún trauma de la infancia, así que habrá que respetarla, aunque no estaría de más un poco de terapia al margen, por si fuera necesaria. Y las chupas de cuero yo que creo que se las paga Prisa, directamente, para cuidar la imagen y tal, porque lo cierto es que el amigo tiene una cara de monaguillo maduro que precisa de ese contrapeso. Con cariño y sin acritud, ays, qué cosas me haces decir, jajaja.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares