Intuición

Hay un pasaje en Nocilla Experience, de Agustín Fdez. Mallo, en que se cuenta el caso de una estatua falsa, la imagen de un joven griego, por la que se pagaron 7.6 millones de euros. Pensaban que era auténtica. Estuvieron investigando con ella 14 meses, pero un buen día a alguien le picó la mosca y llamó a un experto, que dijo que era más falsa que un Judás. Nada más verla. Llamaron a más superexpertos, y notaban el falsete sin necesidad de pruebas de carbono 14. Uno llegó a sentir "repulsión intuitiva".

Recuerdo descubrir, en esas pelis de vaqueros de la infancia que yo creía que se rodaron, realmente, en los tiempos de los vaqueros, digo, recuerdo apreciar, la falsedad de ciertos decorados. Vamos, que eran maquetas. El fuerte de Fort Knox Gold era una réplica tamaño fuerte de los clicks. (Me venían preguntas extrañas, al asumir ese truco extraño. Quizá descubrí entonces la mentira del cine.) ¿Por qué algo matemáticamente idéntico, sólo que a escala menor, era tan descaradamente cutre e inverosímil? Ah...

Sigue el libro citado que "en nuestro cerebro se da un proceso subconsciente que mueve grandes cantidades de información y llega a conclusiones con sorprendente rapidez, incluso a los pocos segundos de ver algo".

La Razón, la Ilustración, y todo aquello, supuso grandes avances para la civilización. Como que desarrolló unos lenguajes y códigos que, aplicados a la ciencia, se acababan traduciendo en inventos. De modo racional, se inventa un coche, un barco a vapor, un tren. Está muy bien para el terreno práctico, la razón. Pero yo he dejado de creer en ella. Uso sus inventos, pero no me interesa descifrar su funcionamiento interno. No quiero saber cómo funciona una tele.

Me cansa la razón. Es dieciochesca. Muera la razón. No puedo razonar mucho para argumentar mis razones para su muerte, estoy cansado, pero deseo su extinción. Quería hacer un alegato a favor de la intuición, de esa intución que hace que tu mente invalide el discurso perfectamente hilvanado de uno de esos tertulianos que se ganan la vida en el tablero del parchís de la lógica. Como si se emplearan con un modo, un programa, un chip, un sistema, rudimentario, obsoleto, caduco. Como si fueran ajenos, y ni siquiera intuyeran, otro tipo de pensamiento, de percepción, de asociaciones de ideas e incluso de enunciados y formas de expresarse que aún están muy en bragas pero que alguien, no sé, Punset, debería investigar.

Intuyo que este post me ha quedado blandengue, y que la última frase, la de Punset, incurre en gravísimas contradicciones de fondo. ¿Cómo lo investiga, con la intuición o la razón? Pero véis, así es la razón, tan imperfecta como nosotros. ¡Toma! No obstante, se entiende lo que quiero decir. Sí, porque he empleado el método intuitivo-expositivo-arracional.

Me voy a la cama.

Comentarios

  1. El libro que habla de la figura griega y tal es Blink: the power of thinking without thinking, de Malcolm Gladwell

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  2. Cierto eh! Qué fácil es intuir cosas que luego son difíciles de explicar científicamente.

    En cuanto a las maquetas, ahí va la explicación:

    http://en.wikipedia.org/wiki/Tilt-shift_photography

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  3. Intuición... prima-hermana de la superstición.Pues nada, vuelta al oráculo de Delfos, la fe del carbonero, las hogueras de la inquisición... Aunque en eso la razón es igual,la guillotina como prueba (que no de turing).

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  4. Ya existe un buen libro sobre la intuición como forma de acceso a la verdad, y en este caso desmigado y bastante validado desde la inducción:

    Gladwell, Malcolm (2005). Inteligencia intuitiva: ¿Por qué sabemos la verdad en dos segundos?
    Blink, The power of thinking without thinking (2005) -versión inglesa-

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  5. Está usted muy rarillo, don Ed; primero se declara gay, y consigue que hagamos lo mismo una jartá de machitos ibéricos, y ahora va y nos suelta lo de la intuición. ¿Qué será lo que venga a continuación?
    Por cierto, ¿dónde queda la emoción?

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  6. En Movistar...¿no?

    Por comentar, que yo tampoco tengo mucha idea de casi nada. Vamos, digo... yo lo que oigo por ahí. Nada más.

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  7. Yo creo que la intuición viene antes que la razón. Esa sensación de que algo huele a chamusquina es lo que hace investigar el asunto utilizando en este caso la razón. Hasta los bebés tienen una especie de radar interno para detectar la falsedad. Otra cosa es la intuición femenina, que según mi hermano , más que intuición es elaborar varios juicios y con alguno se acierta.

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