Así actúan los bancos

Cada vez me caen peor los bancos. Juegan sucio, se aprovechan de la crisis, después de haberla creado. No conceden préstamos, así que la gente vende sus acciones, para poder pagar letras del coche, vacaciones del hijo, los gastos de la universidad, la endodoncia de la nena. La gente vende acciones porque ellos no conceden créditos y las acciones de devalúan hasta extremos irrisorios, y quienes confiaron en ellos se cagan ahora en sus respetables padres y madres.

Hace poco fui a pedir un creditillo para pagar unos gastos varios. Al verme medio ninja, me dijeron que iba a ser muy difícil. La chica que me atendió me sugirió que usara los fondos de mi tarjeta de crédito, con un límite más que laxo. Conseguí esa tarjeta dorada cuando era alguien solvente y estable: ahora que lo soy bastante menos me giran la cara.

Sin embargo, ayer me llamó uno de esos comerciales que entra en tu casa sin pedir permiso. Pero nada de "¿Hola, tiene Vd. cinco minutos?". Qué va, les han formado para entrar a saco, en plan kamikaze. Un día ya me encaré con una señora, me llamó mientras cocinaba y la mandé elegantemente a la mierda. "Pregúnteme si tengo al menos dos minutos para escucharla", le dije. Luego me dio un poco de pena.

Decidí en cambio escuchar al tipo que me llamó ayer, a ver qué se contaba. Me ofreció un crédito de hasta 16.000 euros. Le dije que, bueno, igual hasta me interesaba. Paso de seguir malvendiendo sus infravaloradas acciones putrefactas. "¿Cuánto le interesaría?", me dice. Un poco por jugar, le contesto que "4.000 euros". Entonces me hace un cálculo de las cuotas y yo flipo en colores. Veo ahí toda la indignidad del sistema bancario, su usura absoluta, sus prácticas miserables de hacer leña de los árboles caídos, con 8.000 millones de euros de beneficios anuales y unas tripas más que llenas y orondas.

El gacho me explica, como si me estuviera vendiendo duros a cuatro pelas, que puedo pagar el crédito en comodísimas cuotas, y me hace la estimación. En tres años, nada más, tan sólo 150 euros al mes. Mientras habla, cojo papel y boli y hago la operación. 150 euros x 36 meses = 5.400 euros. Esos %&grr(##" me van a clavar 1.400 euros por concederme un creditillo a tres años, en las condiciones menos ventajosas que la peor conciencia pudiera diseñar.

Y le digo al comercial: "Oye, es que el crédito me va a salir a 1.400 euros". "Ya", me dice. Y añade que, bueno, que al menos los intereses no crecerían en ese tiempo. Sólo se me ocurren insultos gordos y maternofiliales para definir su conducta. El colmo sería que hubieran aceptado la ayuda del Estado. Pero el banco del que hablo tuvo la suficiente lucidez para declinar la oferta, consciente de los riesgos que entrañaba para una rutilante imagen que esconde porquería a espuertas y que me genera un rechazo absoluto. Eso es engañar y timar a la gente. Y abusar de su posición de fuerza.

Comentarios

  1. Contenedor amarillo5 de febrero de 2009, 16:21

    ¿Qué banco era? Curiosidad de consumidor ninja.
    De todas formas, no es algo extraño. Por cualquier hipoteca a 30 años concedida por cualquier banco o caja acabas pagando el doble de lo solicitado. Paca Garse.

    (Bien, dicho esto, ahora me voy a indignar, para echar a gusto la siesta).

    En cuanto a los comerciales, menuda fauna. Son la basura de la sociedad, la carne de cañón de un ejército cuyo único lema es el tanto vendes tanto vales, el todo vale por la consecución de la venta, el nada es infranqueable, el bombardeo por saturación como arma, el engaño sibilino o burdo siempre.
    Pasta, pasta, pasta... para cascar, gracias a dios, que siempre es misericordioso, jóvenes y encorbatados de un infarto fulminante.
    La única fórmula para librarte de ellos es demostrándoles que no tienes un duro para comprar lo que quieren venderte: estoy en paro. Infalible. Desaparecen como las moscas verdes en invierno, incluso se les borra esa sonrisa bobalicona que les dicen que hay que poner para empatizar (odio esa palabra), siendo en realidad lo que hacen fingir, como las-los-putos-tas.

    ¿Quién es más ladrón, el que roba a sabiendas de que quien tendría que vigilar para meterte la colleja, no hace nada por evitarlo y, de paso, se lucra con el pastel o ese que tendría que vigilarte para que no mangues y que pasa del asunto porque él también recibe lo suyo? Hace más de cuatro años que esto se veía venir, por saturación del timo, pero no os podéis hacer una idea de cómo se ha engrasado a los concejales de los ayuntamientos (de todos los partidos, sin excepción) para que siguieran mirando hacia las Chimbambas, como cerca. Si todo esto que digo lo he visto yo, que de lo único que he pasado es de un mierdas a un vicemierdas, hasta dónde habrá llegado el asunto. (Me) Acojona.

    Los políticos ahora se rasgan las vestiduras... pero lo único que hacen es dar nuestro dinero, siempre el nuestro, a esos bancos de los que dicen no ser ya sus amigos, cuando en realidad, aún se siguen comiendo la boca en cuanto desaparecen los focos y se queda el portal a oscuras.
    Y éstos que llevan cinco años son de izquierda, para más coña del asunto, que ayudados por la otra pata del tinglado que faltaba, los sindicatos, pásmense que viene lo bueno, adoptan la postura de la más rancia derecha clerical para pastorear a la masa inculta, regalando como hostias de comulgar laicas la consigna de la resignación, que protestar en la calle sería peor. Hay que coitarse, eso sí... arrimando el hombro, que es el mantra de moda, para que sigan comiendo, a 600 leuros el cubierto, y viajando en Audi A-8 TODOS.

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  2. Uno de los grandes bancos niega que no conceda préstamos, justo hoy. Cómo era eso: Excusatio non petita, acusatio manifesta.

    http://www.elimparcial.es/economia/emilio-botin-recalca-que-santander-no-ha-cerrado-el-grifo-de-la-financiacion-32642.html

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