23.1.15

23E

Hablando sobre un editor sobre una escena de la nueva novela que ha sacado. La pugna entre dos mellizos por sobrevivir, y cómo uno de ellos mata al otro con el cordón umbilical. Comprobar luego con un experto que eso es técnicamente imposible. ¿Qué hacer? ¿Renunciar a la verosimilitud para salvaguardar la fuerza de la imagen poética? ¿Apostar por un realismo fiel pero plano?

22.1.15

22E

Apunto la idea antes de que se me olvide: esa sensación de que conforme uno avanza en la vida, esta se hace más cuesta arriba. Quizá tenga que ser así y solo así para que al mirar atrás tengamos esa sensación de vida lograda, superada.

Éxito

La idea de que una tarde afloren de tu guitarra un par de canciones afortunadas, unas melodías redondas como compuestas por unos nuevos Beatles distintos a ellos. Y al día siguiente otras dos, y al día siguiente otras dos, así hasta cien.

Pensar sobre el éxito. ¿Merece la pena apostar por él para que dentro de cien años se hablé de ti en torno a la mesa de unos desconocidos? ¿Es eso éxito o unas patológicas ganas de afecto, aún y cuando ni siquiera se va a poder disfrutar  de él? 
Susan Sontag dijo algo así como que se le había dado mejor el trabajo, la carrera, que la felicidad, lo cual no deja de ser un cierto fracaso, aunque se hablé de ti en una cena. 

No creo que los Beatles, el grupo más exitoso de la historia, hubiera entregado todo a una carta, ni que su existencia hubiera sido un cúmulo de sacrificios para lograr ese éxito que solo se consigue con sangre, como se nos plantea en 'Whiplash'. Quizá eso fue lo que sedujo a George Martin cuando se avino a producirles, pese a las dudas iniciales que le producía el material que había escuchado; ese carisma le hizo decidirse, el carisma de esos chicos que estaban logrando el éxito casi sin esfuerzo, con suavidad y firmeza, como se postula el budismo. 

Había algo bueno en ese carisma, y Martin lo supo ver. Como si en sus canciones se escondiera esa receta de la felicidad que se le escapó a Susan Sontag. 

La idea de una felicidad que solo se apoya en esa carrera, que brota casi natural, sin saber muy bien de dónde, como las composiciones de John y Paul. 

21.1.15

21E

Sentirse como un avión a reacción que se acerca demasiado al suelo; tiene mucha potencia pero quizá le falte combustible o tenga un motor saturado. Sentir que a pesar de todo el vuelo se remontará. Sentir más tarde cómo la nave roza con un ala las rocas, provocando unos chispazos que a pesar de todo no le hacen perder estabilidad. La aeronave recuperará la dirección y la altura, a pesar del riesgo de unas maniobras, no planeadas, que hacen sudar al piloto. Ese piloto que vuelve a casa siempre sonriente y repeinado. 

19.1.15

19E

Venía esta mañana en el metro y me sorprendí tarareando un villancico de la infancia. Una canción en francés, en este cole tan antinacionalista que nos enseñaba músicas del país vecino (dejando por otra parte un cierto vacío en cultura local que también está ahí: lagun on). La cantaba como cantan los niños, repitiendo como un autómata las palabras que uno sabe y añadiendo alguna morcilla lingüística en medio. Me he sorprendido al cantarla de nuevo y completar las palabras gracias a ese cerebro maduro y con más vocabulario que el que aprendió a chapurrear la canción de niño. Ha sido como terminar un puzle, un inesperado y minúsculo logro, bañado de nostalgia, que aquí quería reseñar.

Petit papa Noël
Quand tu descendras du ciel,
Avec des jouets par milliers,
N'oublie pas mon petit soulier.


Pequeño papá Noël
Cuando bajes del cielo,
Con miles de juguetes,
No te olvides de mi pequeño zapato.
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